Acromegalia: enfermedad que produce exceso de hormona de crecimiento


Manuel, un padre de familia, ya llevaba tiempo observando que su hijo de 20 años estaba reflejando una serie de cambios en su cuerpo: crecimiento de las manos, de los pies (crecieron de talla y el talón se engrosó); protrusión del mentón; crecimiento de las orejas y la nariz; sudoración intensa; y roncaba cada vez más fuerte. Al principio él pensó que era parte del proceso de desarrollo y que, quizá, su hijo no era muy agraciado físicamente. Pero no fue hasta que los dolores de cabeza y de las articulaciones se hicieron más intensos, cuando sus padres decidieron consultar con un médico y conocer el verdadero origen de las dolencias.

La acromegalia es una enfermedad multisistémica, se calcula una prevalencia de 60 casos por millón de habitantes, afecta por igual a hombres y a mujeres, y se ve más en los adultos con edades comprendidas entre los 40 y 50 años. Lo origina habitualmente un tumor benigno de la hipófisis que comienza a secretar en exceso Hormona de Crecimiento. La causa de esta patología no es bien conocida pero están implicados factores genéticos donde una célula comienza a reproducirse de manera anormal.

Debido a que en la adultez los huesos largos no crecen porque las epífisis ya están cerradas, sólo son los cartílagos y huesos planos los que pueden seguir desarrollándose en los individuos, y es por eso que en los pacientes con acromegalia se ven cambios físicos notables en su cuerpo y cara, los cuales muchas veces no son tomados en cuenta porque se relacionan más con problemas de estética y no como un síntoma de alguna enfermedad.

“Sin embargo -destaca la doctora Ruth Mangupli, especialista en neuroendocrinología- el riesgo en la acromegalia ocurre no solo por el crecimiento de los huesos planos y cartílagos, sino porque, además, empiezan a crecer todos los órganos como, el hígado, la tiroides, la lengua y el que más problemas puede llegar a causar es el corazón donde se genera una cardiopatía acromegálica”.

“Por otra parte -añade la doctora- el paciente también puede sufrir de ‘apnea de sueño’, que consiste en un trastorno de la oxigenación durante las horas de la noche llamada ‘apnea obstructiva’, porque las vías aéreas se cierran, produciendo ronquidos molestos y posteriormente somnolencia durante el día. La apnea de sueño deteriora la calidad de vida del paciente.

Formación de equipos

Lamentablemente, por ser una enfermedad poco común, la acromegalia no es muy conocida entre la población, tampoco entre los médicos, ya que según alega la doctora Mangupli, quien es coordinadora de la sección de neuroendocrinología del servicio de neurocirugía en el Hospital Clínico Universitario, hace falta que se enseñe más en las escuelas de medicina sobre estas enfermedades endocrinológicas relacionadas con la hipófisis.

“Más aún por el hecho de que se trata de una enfermedad multisistémica, también se relaciona, además de los síntomas mencionados con hipertensión, dolores articulares, diabetes e intolerancia a la glucosa. Esto influye en que sean varios los especialistas que puedan detectarla a tiempo”, añadió la doctora.

No obstante, algunos cambios iniciales no llaman la atención y pueden ocurrir casos como los de una paciente muy joven -que dio su testimonio- y comenzó quejándose de tener intensos dolores de cabeza, consultó a varios médicos, hasta que finalmente le detectaron un tumor cerebral, pero no la enfermedad. Fue operada sin éxito y tardó mucho en ser catalogada como acromegálica y recibir tratamiento eficaz para inhibir la hormona de crecimiento.

Actualmente, la doctora Mangupli refiere que se realizan periódicamente reuniones entre los pacientes con acromegalia donde reciben orientación y apoyo con respecto a su enfermedad y han constituido recientemente una asociación cuyas siglas son ADEPAV. (Asociación de pacientes acromegálicos de Venezuela). NP

EA

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