Mónica Spear en su mejor rol como una joven con síndrome de Asperger en “La mujer perfecta”


“Mi motivo para entrar en el Miss Venezuela fue para ser actriz”, le dijo Mónica Spear a la animadora Viviana Gibelli, en el recibimiento que se le hizo a la joven en Sábado Sensacional, al regresar de Tailandia, en donde obtuvo un muy honroso cuarto lugar en la elección de Miss Universo 2004. Desde entonces han pasado seis años y Mónica, no sólo ha cumplido su sueño, sino que ha demostrado tanta perseverancia, talento y versatilidad en su oficio, que hoy día se le considera una las actrices más consolidadas de la nueva generación en la pequeña pantalla. Lo está demostrando con el personaje de Micaela Gómez, la chica aquejada de síndrome de Asperger -una modalidad del autismo-, que encarna en La mujer perfecta, de Leonardo Padrón, telenovela que Venevisión transmite diariamente a las 10 pm. Su rol es tan creíble y lleno de tanta dulzura y sensibilidad, que cada vez que aparece en pantalla no podemos quitarle los ojos de encima, toda la atención se centra en ella.

¿Cuál fue tu principal reto a la hora de abordar el personaje de Micaela?

- El personaje es realmente complejo, porque al tener síndrome de Asperger, una condición que poseen muchas más personas de lo que creemos, mi reto es hacerlo creíble, de tal manera que las personas que lo tienen no se lleguen a ofender, sino que más bien se acepten y se amen como son. Y para las que no lo tienen, mi interés es incentivarlas a que se informen acerca del tema y tomen conciencia antes de excluir a alguien por su condición.

¿Ya tienes el personaje totalmente delineado o cada día le añades nuevas facetas?

- ¡Cada día aprendo más! Siempre estoy buscando entrevistas nuevas por internet de personas que tienen el síndrome, o llamando a un especialista cuando tengo dudas, o al mismo creador de la historia. Yo diría que este personaje es una caja de pandora y cada vez me sorprende más.

¿Lo que más te emociona de Micaela como reto dramático?

- Que a través de ella represento a todas las personas especiales, a todas las que han sido excluidas por la sociedad. Por Micaela me quiero más a mí misma y digo: “NO a la exclusión, SÍ a la individualidad”. Todos somos parte de la balanza de la vida y debemos respetarnos mutuamente.

¿Ha sido tu trabajo más difícil?

- Me tomo muy en serio mi trabajo y a cada personaje le inyecto una gran dosis de amor, pasión y entrega. Lo que te puedo decir es que mi sed por aprender y explorar esa infinita paleta de emociones, cada día se hace más grande.

¿Cuándo una actriz asume un rol semejante, no corre el riesgo de no deslindarse de él durante el tiempo en que está interpretándolo?

- Eso pasa, no solamente con este personaje, sino con cualquier otro. Uno corre ese riesgo. Los actores trabajamos con las emociones y si el actor no está conectado consigo mismo, podría caer en el riesgo de no diferenciar la realidad de la ficción.

¿Qué ha cambiado en ti desde tu época de Miss Venezuela hasta hoy?

- ¡Que tengo seis años más! Asumir esa gran responsabilidad a esa edad, no fue nada fácil, pero definitivamente resultó una experiencia enriquecedora que me ayudo a crecer. Muchas experiencias he tenido estos seis años a nivel profesional, personal y espiritual y una de las más hermosas ha sido ser madre. Pero para responder tu pregunta, no soy ni siquiera la misma de hace un segundo, tan sólo al respirar tus células se renuevan. Definitivamente, las experiencias de la vida te hacen crecer y cambiar.

¿Lo más difícil de tu trabajo?

- El poco tiempo que tienes para tu vida personal. Pero si uno se organiza, siempre hay tiempo para todo, ¡especialmente para un café! (ríe).

¿Y lo que más gratificaciones te produce?

- Para mí, la actuación es como un parque infantil, en el que disfruto enormemente; y a la vez es una herramienta para entretener, mover emociones, hacer sentir, llorar, reír; en fin, distraer un poco de la realidad.

¿Hasta dónde quieres llegar en tu profesión?

- Mientras me siga apasionando lo que hago, no tengo límites. “El cielo no es el límite, es sólo el comienzo”, dijo Carl Heibert.

¿Es cierto, como afirman algunos, que a los actores, u otros personajes famosos, no les está dado tener vida privada?

- Me imagino que habrán algunos así, pero no me concibo sin vida privada.

¿Lo que más te apasiona en la vida?

- Saber que gozo de salud y energía para disfrutar cada día al máximo. El camino de la vida es hermoso, con sus paisajes y sus diluvios.

¿Crees que se puede ser indiferente ante la situación que vive Venezuela?

- ¡Absolutamente no! Pero creo que debemos comenzar por nosotros mismos y hacernos estas reflexiones: ¿Estoy siendo un buen ciudadano? ¿Trato a mi prójimo como deseo ser tratado? ¿Estoy dando mi 100%? ¿Qué estoy aportando a la sociedad?

¿Y crees que el país cambiará?

- Lo único constante es la inconstancia. Todo cambia, nada es eterno.

¿De qué tamaño es tu compromiso con Venezuela?

- Del tamaño del amor. ¡Amo a mi tierra!

¿Una mujer equilibrada?

- Más bien en busca del equilibrio.

¿Coqueta?

- Es un arma que saco cuando quiero.

¿Emprendedora?

- Sí, me encanta asumir retos, me adapto rápido y tengo muchísimas ganas de seguir creciendo.

¿Exigente?

- Yo me entrego y me gusta cuando las cosas salen bien.

¿Algún sueño no cumplido que desearías ver realizado?

- Soy de las que piensa que los sueños son muy personales.

Mónica Spear: La Mujer Perfecta

Aquilino José Mata
Informe 21

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