La niña prodigio de 14 años de Pakistán que está en coma mantiene en vilo al país


Pakistán reza por la salud de Arifa Karim Randhawa, una niña prodigio que se hizo célebre por ser la persona más joven del mundo en recibir un certificado profesional de Microsoft y que se halla en coma desde hace dos semanas.

En la actualidad con 14 años, Arifa lucha por sobrevivir tras sufrir un infarto y permanecer desde entonces ingresada en un hospital de la ciudad oriental de Lahore, donde no se atreven a vaticinar la evolución de su estado. La menor se encuentra en la unidad de cuidados intensivos del centro médico y una doctora que no quiso revelar su nombre se limitó a señalar que «fue ingresada en el hospital el día 22 de diciembre. Todavía sigue en coma».

El padre de la niña, un teniente coronel retirado, informó hace una semana a la prensa de que su hija empezaba a dar señales de «actividad cerebral», pero seguía en estado crítico. «Solo un milagro permitirá a mi hija sobrevivir», lamentó en declaraciones recogidas por medios locales.
Nacida en Faisalabad, ciudad de la provincia oriental de Punyab, y estudiante de octavo grado, Arifa saltó a la fama cuando se convirtió, con tan solo nueve años, en la persona más joven en conseguir un diploma profesional de Microsoft. «Cuando aprobó el examen con tan solo nueve años, todo el mundo pensó que era un error», evocó el padre.

La niña paquistaní llegó a visitar en aquellos días la sede de la compañía estadounidense y se fotografió con su fundador, el multimillonario Bill Gates.

En el encuentro, Arifa le planteó dos preguntas al magnate: por qué los niños no podían trabajar para Microsoft y por qué la compañía empleaba a tan pocas mujeres. La precoz estudiante fue galardonada después con la medalla de oro Fátima Jinnah y con un premio concedido por las autoridades paquistaníes para los profesionales de las tecnologías de la información.

La noticia de la hospitalización de la pequeña ha conmocionado al país y al principio los pronósticos de los doctores parecían muy negativos, pese a que el padre aún mantiene la esperanza. A la ola de solidaridad que ha suscitado su caso se han sumado las autoridades paquistaníes, que han intentado prestar apoyo a la familia.
El jefe de Gobierno de la región oriental de Punyab -cuya capital es Lahore-, Shahbaz Sharif, ofreció una ayuda económica a la familia, que declinó la oferta, según el rotativo paquistaní «Express Tribune», que no precisó el motivo del rechazo.

Los allegados a la pequeña siguen en vilo, al igual que una buena parte de la población que busca inspiración en figuras como la de Arifa para vislumbrar un futuro mejor para Pakistán.EFE

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