Aparecida, la virgen negra que "reina" en Brasil desde hace 300 años

Aparecida, la virgen negra que "reina" en Brasil desde hace 300 años

Brasil conmemoró hoy los 300 años del hallazgo de la imagen de Nuestra Señora de Aparecida, la patrona del país, adorada por miles de peregrinos que se desplazaron hasta el santuario mariano para rendir homenaje a la virgen negra.

Cubierta con un manto azul oscuro, la pequeña estatuilla de barro de unos 36 centímetros fue descubierta en 1717 por tres pescadores en las aguas del río Paraíba do Sul, una "aparición" que dio nombre al principal icono de la fe religiosa brasileña.

En sus tres siglos de vida, la santa "perdió la cabeza, quedó negra, fue robada, explotada políticamente y conquistó Brasil", como dice el título de la biografía escrita por el periodista Rodrigo Álvarez.

Al menos 200.000 fieles provenientes de todo Brasil, el país con mayor número de católicos en el mundo, llegaron hoy hasta la basílica de Aparecida, situada en el interior del estado de Sao Paulo y considerado como el mayor centro de peregrinación
religioso de América Latina.

Los feligreses abarrotaron el imponente templo, vestido de gala para rendir homenaje a la santa, quien fue proclamada por el papa Pío XI como patrona de los brasileños en 1930 y a cuya estatua la princesa Isabel donó una corona en el siglo XIX.

Uno de los puntos más concurridos del santuario fue la capilla de las velas, donde cada año son retirados unos 15.000 kilos de parafina de los cirios que los fieles encienden para realizar promesas o agradecer a la virgen.

Cirilde Braciak recorrió 1.500 kilómetros desde el estado de Río Grande do Sul hasta llegar al santuario de Aparecida para pedir a la milagrosa que "bendiga a su familia, a sus niños, a su comunidad, a su municipio y a Brasil".

"Vine a agradecerle todo lo bueno que Nuestra Señora me proporcionó y para pedirle que continúe intercediendo en nombre de Dios por mis hijos y por todas las personas del mundo y de Brasil", dijo Braciak, quien está en el santuario hace ocho días.

Muchos feligreses llegaron en romería, hicieron largas filas para ver de cerca la pequeña imagen de la virgen y caminaron arrodillados para agradecer los milagros de la santa.

En la parte externa de la basílica, una misa campal fue celebrada en honor a la "santita", adorada por miles de devotos que desafiaron el sol abrasador para expresar su admiración por la patrona de Brasil.

Durante la homilía, el papa Francisco envió un mensaje a los brasileños para pedirles que "no se dejen vencer por el desánimo" y "confíen en Dios y en la intercesión de la virgen Aparecida".

"En 1717 cuando fue retirada las aguas, la virgen Aparecida nos inspiro a confiar en Dios, que siempre nos sorprende. Hubo peces en abundancia, una gracia para los que dudaban", dijo el papa a través de un vídeo.

En 2013, en su visita a Brasil con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, Francisco visitó el templo católico y se postró a los pies de la virgen de Aparecida, que en 1978 intentó ser robada por un joven de 19 años.

El papa reveló entonces su deseo de regresar en 2017 al santuario para conmemorar los 300 años del hallazgo de Aparecida, pero, ante su ausencia, envió una rosa de oro de unos 50 centímetros para expresar su devoción.

"En aquella ocasión manifesté mi deseo de estar con ustedes, pero la vida de un papa no es fácil", dijo Francisco, en un discurso leído en portugués.

Como dijo su biógrafo en un artículo publicado recientemente, Aparecida conquistó Brasil antes de que en el país existiera un himno o una bandera nacional. Antes incluso de Pelé, la samba y el fútbol.

EFE / LR

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