La extorsión, uno de los actos delictivos que ha cobrado mayor auge entre las bandas hamponiles

Odalis Caldera, secretaria de Seguridad y Orden Público, explica que existen diversas variantes en esta modalidad de delito, que busca despojar a sus víctimas de fuertes sumas de dinero. El delito consiste en utilizar la amenaza como medio de presión para que los afectados accedan a pagar el dinero solicitado.

Todo comienza con una llamada telefónica con la que se amenaza físicamente a la víctima o alguno de sus familiares. Dicen a la persona que conocen todos sus datos personales, de movimientos y actividades y por lo general atacan la parte más vulnerable: los hijos. Aseguran que los secuestrarán o matarán.

"Generalmente toman los teléfonos de los avisos de ventas de vehículos o bienes inmuebles publicados en los diarios". Se hacen pasar por personas interesadas en el bien que está en venta y sacan información socioeconómica al vendedor.

"Muchas de estas llamadas provienen desde las cárceles", aseguró Caldera. Los cabecillas hacen las llamadas y negocian el pago a través de tarjetas telefónicas. "Algunas personas han llegado a pagar hasta cinco mil bolívares fuertes en tarjetas a personas que están dentro de las cárceles".

Otra de las modalidades se cubre bajo el manto de una supuesta protección a las personas y los bienes, como alguno de los servicios de vigilancia de casas que se ofrecen en sectores humildes, que cobran a las familias un supuesto servicio de vigilancia pero que en realidad constituye una vacuna para evitar que los malhechores roben en las mismas.

Las vacunas a personas también son muy utilizadas, con éstas se fijan montos que son cancelados semanal, mensual o anualmente para evitar el robo, el secuestro y hasta asesinato de familiares, al mejor estilo de los grupos guerrilleros.

Otro modo que utilizan los maleantes para conseguir dinero es el robo de vehículo, pero no para desvalijarlo, sino para cobrar por su rescate. Muchas veces se trata de carros que no están asegurados, lo que se constituye en un elemento de presión a su propietario, quien se ve obligado a pagar una suma de dinero por el retorno del vehículo ante la posibilidad de perderlo por completo.

Caldera también exhortó a la ciudadanía ante el uso de las redes sociales como el Facebook o el Twitter, donde las personas publican información personal que puede ser muy útil para los extorsionadores. "Deben tener mucho cuidado con la información y fotos que suben en esas páginas, ya que es falso que sólo pueden verlo sus amigos, cualquiera puede acceder a esa información si así lo quiere".

Recordó Caldera que la ley Antiextorsión y Secuestro castiga penalmente este delito, por lo que hizo un llamado a la colectividad para que denuncie ante los cuerpos competentes cuando estén siendo víctimas de una situación de extorsión. "No pague, no se haga cómplice de un delito del cual se puede arrepentir", precisó Caldera.

La Verdad
Reimy Chávez
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YU

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