Jeans asesinos: Los pantalones 'gastados' son una moda que puede costar la vida

Iniciativas internacionales de defensa de los derechos de los trabajadores instan a la industria de la moda a que renuncie al tratamiento de 'jeans' con chorros de arena (llamado 'sandblasting', en inglés) porque pone en riesgo la vida de los trabajadores.

Antes de que se prohibiera, Turquía era uno de los principales productores de jeans tratados con chorros de arena a presión. Durante años, unos 10.000 trabajadores fueron empleados en el sector. De ellos, alrededor de la mitad padece ahora silicosis, dice Yesim Yasin, miembro de un comité de ayuda en Estambul. Hasta ahora, según cifras de esta organización, han muerto unos 50 trabajadores turcos. "La dimensión completa del problema sólo se conocerá con el tiempo", dice Yasin. En los primeros años, los trabajadores afectados muchas veces no perciben síntomas de enfermedad.

Turquía prohibió en 2009 la utilización de los chorros de arena en la industria textil. Ahora los encargos van a parar a talleres y pequeñas fábricas en países como Pakistán, China, Bangladesh o Egipto.

Se calcula que en todo el mundo se fabrican anualmente cinco mil millones de 'jeans'. En los últimos años ha estado de moda los pantalones gastados. Primero se utilizó un tratamiento llamado de 'stone washing'. que consistía en lavar las piezas con piedras, pero posteriormente se comenzaron a utilizar cada vez más los chorros de arena.

También hay tratamientos químicos, que utilizan agresivos métodos con cloro que modifican el color. Hoy en día hay además un tratamiento con láser, pero que es mucho más caro que la utilización de chorros de arena.

'Vaqueros asesinos'

La Clean Clothes Campaign (campaña de vestimenta limpia) y el Centro de Comercio Justo sueco intentan convencer a los fabricantes de dejar el tratamiento con chorros de arena a presión. De las 17 empresas contactadas, hasta ahora ocho se han comprometido a no volver a utilizar más estos mecanismos.

'Vaqueros asesinos', los llaman. "Alentamos a los gobiernos a estudiar la prohibición a la importación de este tipo de jeans", dice Wyger Wentholt, de Clean Clothes Campaign en Estambul. Y la industria debe mostrarse dispuesta además a asumir los costos de tratamiento de los trabajadores ya enfermos, agrega.

"Lamentablemente no hay cura para la silicosis", dice Abdulhalim Demir, que trató 'jeans' con chorros de arena a presión entre 1999 y 2002 y ahora reclama la prohibición a nivel mundial de este método. "A veces en invierno sólo ayuda una máscara de oxígeno".

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/11/28/solidaridad/1290953277.html

DJ

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