La foto del beso más famoso de la guerra oculta una fea historia


Qué mejor manera de simbolizar el fin de una guerra que con un apasionado beso. Esa fue la idea que el fotógrafo Alfred Eisenstaedt, originario de Prusia, transmitió al mundo en agosto de 1945, a través de una imagen que ha quedado inmortalizada.

¿A qué icono nos referimos? A la instantánea "VJ Day in Time Square" ("El día de la victoria en Times Square"), en la que la lente de este fotógrafo capturó justo el momento en que un marinero y una enfermera celebraban con un apasionado beso el triunfo definitivo de las tropas estadounidenses sobre las fuerzas japonesas.

Aquel día, Alfred envió todas las imágenes que había tomado en una de las principales avenidas de Nueva York a los editores de la revista LIFE, publicación para la cual trabajaba, siendo la imagen "romántica" entre el marinero y la enfermera la elegida para aparecer en una página completa de dicha edición.

Quienes vieron la imagen, por primera vez, se preguntaron la identidad de los protagonistas del beso.

Parecía una cuestión difícil de adivinar, pues no se aprecian los rostros de forma clara; y como fue un acto totalmente espontáneo, a Eisenstaedt no le dio tiempo de acercarse a los jóvenes para pedirles sus nombres.

Sin embargo, Alfred no fue el único que inmortalizó dicho momento con su lente. Un fotoperiodista de la marina estadounidense llamado Victor Jorgensen capturó con su cámara este mismo beso, visto desde otro ángulo, imagen que fue publicada al día siguiente por el New York Times. Él tampoco tenía mayor información sobre quiénes eran las personas ahí retratadas.

Durante décadas, la interrogante sobre quiénes habían sido los protagonistas de ese bello encuentro fue todo un misterio. Sin embargo, en 1980, la gente de LIFE lanzó una convocatoria en donde se pedía que las dos personas que habían sido retratadas se presentaran a las oficinas de la revista para revivir dicho momento, 40 años después.

Para su sorpresa, varios hombres y mujeres acudieron a la cita argumentando que ellos eran las personas retratadas en Times Square.

Después de varios años de investigación, se determinó que Jorge Mendonça fue "el besador", gracias a diversos análisis en donde pudieron detectarse cicatrices y tatuajes que correspondían a este marinero.

Respecto a quién era la enfermera, pareciera ser un interrogante que jamás tendrá respuesta, pues los encargados de estudiar esta fotografía no han podido determinar a ciencia exacta de quién se trata, por lo que le han dado el beneficio de la duda a tres mujeres: Edith Shain, Greta Friedman y Barbara Sokol, pues los rasgos y la historia contada por las tres es bastante similar.

"El muchacho me agarró y yo cerré los ojos. Lo dejé besarme, porque había estado en la guerra luchando por nuestro país, y me sentí muy feliz de hacerlo. Me dejó sola y yo me marché. Eso fue todo", esa fue la versión que Shain contó durante varios años.

Por su parte, Sokol dijo en varias ocasiones que había sido una experiencia muy desagradable, pues se trató de un beso a la fuerza.

Finalmente, Greta Friedman es quien contó una versión más real de lo sucedido:

"En aquel entonces yo tenía 21 años y trabajaba como asistente dental en un consultorio; actividad que me obligaba a vestir muy similar a una enfermera.

Aquella mañana, salí a desayunar y decidí acercarme a Times Square; de repente, un marinero me agarró de la cintura y sin decirme nada, me besó.

"El tipo simplemente se acercó y me agarró, no fue mi elección ser besada y por supuesto que el beso no fue nada apasionado, ni romántico", señaló quien dice ser la mujer que aparece en la fotografía.

Por su parte, Mendonça explicó que aquel día pidió permiso para ir al cine con su novia, una mujer llamad Rita quien hoy es su esposa. Al salir de la función, se enteraron de la gran noticia, por lo que decidieron acercarse a Times Square y cuando comprobó que los rumores de la rendición de los japoneses eran ciertos, en un acto de celebración, decidió besar a la primera enfermera que vio pasar por el lugar.

¿Por qué lo hizo? Él explica que fue a manera de agradecimiento por todos los sacrificios que estas mujeres realizaron a lo largo de aquellos años de guerra. Cabe resaltar que, en la foto, Rita aparece detrás de los "besadores".

Recientemente, la fotografía se ha puesto de moda de nueva cuenta, gracias a las críticas y comentarios vertidos por una blogger que se hace llamar Leopard y quien publica en el sitio catesandribbons.com.

Ella argumenta que dicho acto exaltado durante varios años, gracias a una fotografía, es una grave violación cometida a una mujer.

La entrada de esta detracción se titula: "El marinero que besa o la ceguera selectiva de la cultura de la violación", en donde hace un análisis de la imagen que tiene como punto medular el rostro de alegría del resto de los marineros, quienes celebran aquel acto cometido a la fuerza por uno de sus compañeros: tomar y besar a la fuerza a una desconocida que, por cuestiones físicas, no pudo zafarse del asunto.

Leopard hace uso de otras fotos tomadas por Eisenstaedt aquel día, en donde se observa claramente cómo la mujer trata de alejar al marinero poniéndole el puño en la cara. Además, critica el comportamiento que la sociedad estadounidense ha tenido sobre la foto, la cual justifica el hecho de que una persona sea capaz de trasgredir a otra por mero gusto.

Fuente: http://www.catamarcaya.com/2012/index.php?modulo=notas&accion=ver&id=7204

DJ

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