Las narconovelas: ¿Apología al delito y deformación de los valores de la sociedad?


A pesar ser acusadas de apología al delito y deformación de los valores de la sociedad, las narco novelas no son más que unas cuantas ficciones basadas en hechos tan reales y dolorosos como la campaña de terror desatada en Colombia a finales de los 80 por los carteles de drogas, cuyo referente principal es el narcotraficante Pablo Escobar. Lo cierto es que estas producciones se han metido en el bolsillo a buena cantidad de televidentes que esperan hasta el final de la noche para ver un episodio en el nuevo prime time: el horario supervisado después de las 11.00 de la noche.

Una de las personalidades que ha alzado su voz contra las novelas de la mafia fue el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, quien a principios de febrero dijo que este tipo de novelas están haciendo un gran daño a su país porque "con nombres bonitos exaltan el narcotráfico, robo y atraco".

El mandatario panameño llamó a su despacho a ejecutivos de los canales privados de televisión para exigirles que cambien el horario para transmitir esas historias, lo que alarmó a los defensores de la libertad de expresión, así como a los responsables de dichas producciones, tal es el caso de Jorge Franco, autor del libro Rosario Tijeras y cuya adaptación televisiva se estrenó el pasado 13 de febrero por la cadena RCN, que acaba de transmitir El Capo.

"No es un deber de la literatura, ni del cine, ni de la televisión, que cuenta historias, enaltecer los valores nacionales. Para eso están el himno nacional", señaló Franco en entrevista con El Tiempo de Colombia. La polémica se intensificó luego que desde finales de febrero los anunciantes poco a poco han retirado sus spots publicitarios en el horario de la serie que se desarrolla en Medellín, donde en los años 80 surgió un temido cartel del narcotráfico.

Amadas por unos y repudiadas por otros

Los televidentes se cansaron de los culebrones venezolanos y mexicanos que hablan de la chica pobre que se enamora de un galán millonario. Al contrario de esas tramas chiclosas Televén sigue apostando por las producciones colombianas, ahora con el lanzamiento el próximo lunes de Las Muñecas de la Mafia, que se transmitirá a las 11.00 de la noche. Drogas, prostitución, sicariato, corrupción y pugnas de poder marca la pauta en la pantalla chica. Sí, son las narco novelas, amadas por unos y repudiadas por otros.

Sin Tetas no hay Paraíso, transmitida por el canal 13 en 2007, fue primera en su género. Ésta fue lanzada por Caracol Televisión en 2006 y de inmediato se convirtió en la manzana de la discordia provocando protestas en Pereira, ciudad donde se recreó la historia. María Adelaida Puerta interpretó a Catalina, una joven que abandonó los estudios para meterse a "prepago", pero había un detalle, necesitaba un par de implantes de silicón para atraer la atención de un adinerado narcotraficante.

Luego de 23 episodios y récords de audiencia las "prepago" dieron paso a series como El Cartel de los Sapos, El Capo, La Viuda de la Mafia y Rosario Tijeras, pero son Las Muñecas de la Mafia las que vienen a ocupar el horario supervisado del canal de Bárcenas con la vida de las mujeres del narcotráfico. La narco novela cuenta con las actuaciones de Angélica Blandón, Amparo Grisales, Katherine Escobar, Yuly Ferreira, Alejandra Sandoval y Andrea Gómez, todas ellas serán las muñecas de Fernando Solórzano, un mafioso llamado Braulio.

La censura no es la salida

Comentarios como el de Martinelli y el editorial que publicó el diario El Colombiano de Medellín -que a propósito del estreno de Rosario Tijeras dijo que las cadenas de televisión colocaban "el rating por encima de los valores"-, provocaron la respuesta del escritor Juan Diego Mejía, quien fue secretario de cultura de Medellín, y dijo a BBC Mundo que es "ingenuo creer que escondiendo la realidad, cambiará la sociedad".

El escritor justifica así la existencia de las narco novelas como una expresión del contexto en el que se encuentra no sólo un país, sino el resto de Latinoamérica, que consume dichos productos porque también se sienten identificados o acorralados por las injusticias y desigualdades sociales reflejadas en dichas tramas.

El experto en medios Germán Rey, quien trabajó en el diario El Tiempo de Colombia, señaló en entrevista con BBC Mundo que las narco novelas no son sólo un fenómeno comercial, sino que está muy correlacionado con el contexto de un país que está muy narcotizado e influido por la mafia.

Marlon Moreno, estrella de El Capo, coincidió con Rey y dijo que la narco novela que protagonizó en la pantalla de RCN desde agosto de 2009 hasta febrero pasado, es la misma historia de la psicología de cualquier colombiano que ha tenido que nacer en la pobreza. "Estamos en un país donde no hay muchas oportunidades, que solamente se fija en las personas a la hora de pedir impuestos, pero no hay posibilidades de educación y se cae en eso: en una deformación social que ve en el tráfico de drogas una salida a sus necesidades básicas. Y que con el tiempo se va convirtiendo en un poder que va obnubilando la mente y crea monstruos que después el mundo no puede contener".

Las narco novelas en Venezuela

Televén ha sido la televisora encargada de importar dos de las narco novelas más famosas. Transmitiendo después de las 11.00 de la noche Sin Tetas no hay Paraíso en 2007 y en El Cartel de los Sapos en 2008. Por los fuertes contenidos de estas producciones el canal de Bárcenas las transmitió en horario supervisado rigiéndose por la ley Resorte.

En 2010 hacen una nueva apuesta a la mafia colombiana con el lanzamiento de Las Muñecas de la Mafia, atractiva serie para cualquier televisora pues fue capaz de colocar a Caracol Televisión en un share de 44 por ciento la noche de su estreno; siendo éste el lanzamiento más exitoso de 2009 en el vecino país con 17 millones de televidentes en una noche.

Fuente: Fabiola Bohórquez Guerra / http://www.laverdad.com/detnotic.php?CodNotic=30405

YU

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