Los errores que llevaron a la renuncia de Alberto Federico Ravell en Globovisión


Alberto Federico Ravell incurrió en el mismo error del gobierno: Se parcializó, se fanatizó y quiso “hegemonizar” la información de la oposición política. Entonces, entró en conflicto con los otros accionistas de Globovisión que quieren una línea editorial más amplia, en donde todas las posiciones se puedan manifestar. Ravell, de acuerdo a nuestras fuentes, se enfrentó a un accionista que le reclamó que él atacara a otros medios como Televen o Venevisión, cuando le explicaba que se estaban quedando solos y sin apoyo, ante un enemigo muy poderoso como era el gobierno. Así, comenzó el conflicto hasta que los otros accionistas que sin duda han sacrificado mucho más que Ravell, se cansaron y usaron su mayoría accionaria para decirle ¡basta! al director… y le pidieron la renuncia. El otro gran error de Ravell fue su confrontación con los sectores políticos de oposición. No es un secreto que Ravell, luego del cierre de RCTV creyó convertirse en el Jefe de la Oposición y comenzó a imponer sus líneas políticas a los partidos organizados. Esto lo llevó a controversias con casi todos los sectores políticos partidistas e incluso con organizaciones de la sociedad civil como Súmate. El problema es que en algún punto, Ravell decidió dedicarse a la política y convirtió a la televisora informativa, como lo señalan las agencias internacionales de noticias, en un “canal opositor” perdiendo, poco a poco, su credibilidad. Alberto Federico Ravell es…

A continuación el completo Análisis de situación de Globovisión después de la renuncia de Alberto Federico Ravell

Alberto Federico Ravell es abogado pero aprendió de televisión e información. Su experiencia data desde que llega a ser Director de la Oficina Central de información y también Presidente de Venezolana de Televisión VTV, bajo el mandato de Jaime Lusinchi, cuyo gobierno, por cierto, fue el primero que cerró a RCTV. Si Ravell se hubiese mantenido como empresario de la televisión, Globovisión fuera quizás, el primer canal de Venezuela. El problema es que en algún punto, Ravell decidió dedicarse a la política y convirtió a la televisora informativa, como lo señalan las agencias internacionales de noticias, en un “canal opositor”. En Informe21 estamos convencidos que cualquier medio puede tomar partido políticamente.

No es extraño ver al “The Washington Post”, a “El País” o a “Le Monde”, dedicar su editorial para apoyar a algún candidato presidencial en campaña electoral. Pero nadie asegura que uno de estos medios sea de oposición o del gobierno porque todas las tendencias se pueden expresar en estos periódicos. Editorialmente, Globovisión puede fijar posición, igual vale para el gobierno en el caso de VTV, pero un medio no puede tornar todas sus informaciones en noticias sesgadas para ofrecer un sólo punto de vista, para adoctrinar.

VTV y Globovisión se han convertido en eso precisamente. Se llega al extremo que los periodistas o conductores de programas tienen que ser “opositores” en el caso de Globovisión, o del gobierno, en el caso de VTV, discriminado hasta en el empleo por razones que expresamente prohíbe la constitución. VTV debe ser un canal de todos los venezolanos, donde se expresen todas las tendencias, y Globovisión también, como igualmente lo impone la carta Magna. Alberto Federico Ravell incurrió en el mismo error del gobierno, se parcializó, se fanatizó y quiso “hegemonizar” la información de la oposición política. Entonces, entró en conflicto con los otros accionistas mayoritarios de Globovisión que quieren una línea editorial más amplia, en donde todas las posiciones se puedan manifestar.

Accionistas de Globovisión

Ravell, de acuerdo a nuestras fuentes, se enfrentó a un accionista que le reclamó que él atacara a otros medios como Televen o Venevisión, cuando le explicó que se estaban quedando solos y sin apoyo, ante un enemigo muy poderoso como era el gobierno. En otra ocasión, los accionistas le demandaron cambiar el tono de algunos “anclas” que se parecían a algunos conductores de VTV, por su sectarismo, y Ravell los ignoró. Cuando le dijeron que en otros medios privados presentaban a líderes de la oposición así como del gobierno, o incluso a personalidades ni-ni o del centro político, y le ordenaron hacer lo mismo, los desobedeció.

Así comenzó el conflicto hasta que los otros accionistas que sin duda han sacrificado mucho más que Ravell, se cansaron y usaron su mayoría accionaria para decirle ¡basta! al director… y le pidieron la renuncia. Recordemos que a Nelson Mezerhane le expropiaron empresas y hasta le acusaron falsamente de asesino intelectual del caso Anderson. A los Zuloaga, padre e hijo, les persiguen judicialmente y les intervienen sus empresas. Nadie duda que tienen el valor de defender sus principios e ideas a cualquier costo, pero se han dado cuenta que la pelea es a largo plazo y que se impone un cambio de estrategias, para mantener la libertad de expresión en Venezuela. Si Venevisión, Televen y ahora Globovisión hubieran seguido los pasos de RCTV, las televisoras, todas, estarían fuera del aire, particularmente Globovisión sería la primera que el gobierno cerraría. La pregunta si esto ocurriera sería: ¿Cómo podrían hacer la campaña electoral la oposición organizada en la Mesa de la Unidad si no tendrían como comunicar sus mensajes al país?... El gobierno habría ganado de verdad la hegemonía comunicacional que hace algún tiempo anunciaran. Por ello, los accionistas de Globovisión reaccionaron, ojalá sea a tiempo, y que la oposición pueda contar al menos con el 50 % del espacio de comunicación de todos y de cada uno de los canales. Ahora la lucha tiene que ser para que VTV le dé cabida a todas las expresiones políticas del país, sean pro-gobierno, opositoras o ni-ni.

El otro gran error de Ravell fue su confrontación con los sectores políticos de oposición

Dirigentes políticos de oposición

No es un secreto que Ravell, luego del cierre de RCTV creyó convertirse en el Jefe de la Oposición y comenzó a imponer sus líneas políticas a los partidos organizados. De esta forma, impuso algunos candidatos pero peleó con Primero Justicia al no querer apoyar a su candidato a la alcaldía de Chacao. Fuentes nos señalan que tanto Henry Ramos como Julio Borges, líderes de los dos partidos con más respaldo en las encuestas, han expresado su descontento con las imposiciones de Ravell y estaban muy preocupados por las exigencias de éste para las elecciones a la Asamblea Nacional. También, el gobernador Capriles Radonsky y el Alcalde de Petare Carlos Ocariz se han quejado de Ravell, así como Leopoldo López. Hasta en Un Nuevo Tiempo hay molestias por la preferencia de Ravell con Podemos e Ismael García. Otros sectores de la sociedad civil como Súmate se han “sumado” a las quejas. Estas solapadas protestas entendemos le llegaron a Nelson Mezerhane y a los Zuloaga.

Así las cosas, los dirigentes de la oposición organizada comenzaron a ver y a visitar los programas de opinión y declarar en los noticieros de Venevisión y de Televen. Pronto se dieron cuenta que sus comentarios tenían un alcance muchísimo mayor que el de Globovisión y que se respeta el “fifty-fifty” entre el gobierno y la oposición. Pero el 50% del tiempo en noticieros o programas que aglutinan, entre los dos canales, más del 80 % del rating, es una enorme audiencia.

Nelson Mezerhane y Guillermo y Carlos Zuloaga, al pedirle la renuncia a Ravell están al tanto que su salida de Globovisión les puede permitir recuperar el rating y la influencia perdida, a la par de salvaguardar al canal de la amenaza inminente de cierre, y supervivir como una segunda línea de defensa ante los embates de los sectores extremistas del gobierno. A la larga, la presencia de Venevisión, Televen y de Globovisión en el aire, impedirán que se esfumen más espacios de libertad que los ya perdidos.

Informe21.com
Sala de Análisis

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