Madre e hija las mujeres masacradas por secuestradores en Parque Caiza


Eran madre e hija las dos mujeres, cuyos cadáveres –calcinada la primera y acribillada a tiros la segunda– fueron localizados la mañana del miércoles en un terraplén a la entrada del sector parque Caiza a una lado de la autopista Guatire-Guarenas, en sentido este oeste. La señora fue identificada como Joaquina Alsina Sánchez, de 53 años, abogada y también licenciada en administración e informática, jubilada del Consejo Nacional Electoral. Su hija Oriana Monasterios Alsina, de 21 años, campeona nacional e internacional en artes marciales, y estudiante de diseño gráfico en un instituto privado en la urbanización Los Dos Caminos, al este de Caracas parroquia Leoncio Martínez.

José Guillermo Monasterios (Gran Maestro Santiko) propietario y rector de un “dojo”, ex esposo de la abogada y padre de la joven. Aunque divorciados los padres, también por su hija, mantenían relación cercana y respetuosa. Ellas dos residían en un apartamento en el edificio Sorocaima, cerca de las instalaciones Ymca, en San Bernardino, no muy lejos de donde el padre tiene su esuela de artes marciales.

SE ORIENTAN LAS PESQUISAS

Aproximadamente a las 9 de la noche del martes, la joven Oriana tuvo una última conversación telefónica con su abuela materna, persona de avanzada edad y salud quebrantada quien cuida a un primito con problemas derivados de meningitis. Ambos dependían económicamente del apoyo de la doctora Alsina Sánchez, llamada “Kiwi” entre sus familiares y amigos cercanos.

Aunque las investigaciones comienzan, una de las hipótesis es que la joven Oriana regresaba de clases cuando pudo ser interceptada y dominada por varios hampones, en proximidades de su residencia, obligándola a callar mientras llegaban al apartamento donde estaba su mamá. Ambas mujeres bajo amenaza de muerte por elementos armados, mientras algunos revisaban habitaciones y muebles.

Los delincuentes habían encontrado y robado una fuerte suma en dinero efectivo, que la abogada guardaba para comprarle un carro a su hija. Sin embargo, llama la atención que hubiesen dejado algunas prendas, que allegados a la familia dicen son de oro. Los malandros, cerraron puerta y reja para no levantar sospechas, y partieron con sus dos rehenes. Al menos la abogada se presume estaba vendada y amordazada, en el traslado en algún vehículo hacia la zona de parque Caiza, donde habrían de torturarlas y asesinarlas con saña imperdonable.

ACCION TARDÍA…

Pese a lo desplobado del sector donde ocurrieron los hechos, es una vía de tránsito vehicular y de pasajeros importante entre las zonas Guarenas-Guatire y Caracas. Un chofer de buseta, aproximadamente a las 4:30 de la mañana del miércoles, reportó radialmente a Polimiranda la macabra novedad. Estos a Polisucre quienes preservaban los cuerpos y el lugar, mientras llegaban otros efectivos de la Guardia Nacional y policía científica (Cicpc), además de los reporteros de sucesos.

Coincidentemente, mientras todo esto sucedía en Caiza –según versión del familiar José Arias– el novio de la muchacha acudía a buscarla al apartamento. Tocó insistentemente sin respuesta, por lo que acudió a una vecina de confianza y amiga de la señora Alsina Sánchez, quien tenía un juego de llaves en caso de alguna emergencia. Al abrir la puerta e ingresar al apartamento encontraron todo revuelto y las mujeres no estaban ni había señales de ellas como –por ejemplo– alguna nota ni mensaje en la grabadora telefónica.

INFAUSTA DESCRIPCIÓN

Alarmados iniciaron la búsqueda entre familiares y amigos. Nada. Fue la mañana del jueves, cuando en la prensa leyeron sobre el caso de los dos cadáveres localizados; y la descripción que los tatuajes que tenía la muchacha en línea descendente en su espalda, con la terrible convicción que era una de las víctimas.

Fue cuando notificaron al padre, el maestro Santito, ya referido gran cinturón en artes marciales especializado en Florida (EUA) donde residió por años. Calificado y galardonado en eventos internacionales, incluso en Asia, con estudios en filosofías orientales. Monasterios también entrenó a su hija, igualmente con campeonatos nacionales y extranjeros. Los tatuajes son ideogramas en idioma coreano que traducen “la paz de la acción”. Es el lema del Shang-Tiong, una variante desarrollada y validada internacionalmente creación de Monasterios, entre las corrientes conocidas del yudo, kung fu, karate y taekwondo.

Destrozado emocionalmente, el señor Monasterios acudió a la morgue de Bello Monte para los procedimientos de identificación y rendir declaraciones iniciales. También se interrogó a otras dos damas, amigas de la familia. Una de ellas propietaria de una casa de playa en Chichiriviche (Falcón) donde en temporada compartían familiarmente con la abogada y su hija.

Diario 2001
Jesús Eduardo Brando
http://www.2001.com.ve/noticias_2001online.asp?registro=120578

YU

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