Profesora argentina admite que tuvo sexo con alumno de 15 años


Los hechos se suscitaron en un colegio argentino, donde se acusó a la profesora de deportes de seducir al alumno de 15 años, con el que tenía planeado casarse.

La profesora de gimnasia Carina Troglio, acusada de seducir y mantener una relación amorosa con un chico de 15, habló con Clarín en su casa del barrio La Estanzuela, en el Oeste del Gran Mendoza. Carina tiene 39 años y cumplirá 40 en octubre.

El chico con el que mantuvo un romance de tres meses tiene 15 años y vive con su mamá, que tiene 36, su papá, de 41, y dos hermanitos. Tres semanas atrás, el adolescente se fugó de su casa. Su padre lo rescató con la policía de la casa de una prima de la maestra, en Godoy Cruz, a 20 minutos del lugar donde vive la familia del chico. Los padres del menor radicaron una denuncia judicial por estupro y posible abuso sexual y le prohibieron a la profesora volver a verlo.

Carina es delgada, mide 1.70, y luce una larga cabellera negro azabache. Está separada y tiene dos hijos, un varón de 16 y una nena de 13. En la entrevista con Clarín, llevaba puesto un jogging muy canchero con musculosa, un colgante con forma de corazón, sus manos adornadas con pulseras de colores turquesa, amarillo y blanco, y varios anillos plateados. Uno de esos anillos tiene para la mujer un significado especial: "Es el anillo de compromiso. A él se lo quitaron sus padres. Nos queríamos casar y tener un hijo", contó la profesora.

¿Cómo lo conoció?

Empezamos a chatear a través de un fotolog, donde yo había puesto una fotografía mía y él una foto de su equipo de fútbol favorito.

¿Cuándo supo su edad?

Al principio me dijo que tenía 20 años. Es alto, corpulento, con voz de hombre y muy maduro. Ha tenido que trabajar desde los 12 años para ayudar a su mamá porque su padre estuvo preso. Supe que tenía 15, cuando ya nos habíamos puesto de novios.

¿Cuándo comenzó el romance?

Chateamos desde noviembre durante un mes y medio. Nos empezamos a ver, a veces en una plaza, otras en un bar. El 19 de enero me propuso que fuera su novia. Después nos comprometimos.

¿Y usted aceptó?

Sí, estaba enamorada y no nos importó la diferencia de edad. El me decía que la edad era lo de menos. Que yo era el eje de su vida, que era la mujer ideal, que se quería casar y tener un hijo conmigo.

¿Tuvieron relaciones sexuales?

Pocas veces. Nos veíamos tres días por semana y la mayor parte del tiempo charlábamos. Era su confidente. Lloraba mucho. Tuvo que trabajar de streeper en fiestas para mujeres mayores y eso le causó mucho daño.

¿Los padres del chico sabían de esta relación?

Sí. Incluso una tarde me presentó a sus padres en la Plaza España. Después me invitaron a ir a su casa.

¿Le preguntaron su edad?

Jamás oculté mi edad. Me gusta mi forma de ser.

Pero, después los padres trataron de impedir que siguiera viéndolo.

Los problemas comienzan cuando Leo se quiere escapar de su casa. La primera vez fue en febrero. Se fue a la casa de unos amigos que sus padres no conocen. Traté de ayudarlo, nos reunimos en una parada de micros y apareció su padre para llevarlo a su casa.

¿El romance continuó?

Se hizo cada vez más difícil, le sacaron la conexión a Internet, le quitó el celular y le impidió que habláramos por teléfono. Pero yo no veía esta relación como un pecado mortal. No lo estaba raptando ni torturando, él quería estar conmigo. Me decía que no aguantaba más, que su padre le pegaba, que quería buscar un lugar seguro para su madre y sus hermanitos.

¿Cuándo se rompió la relación?

Hace tres semanas. Leo dejó la escuela y volvió a escaparse de su casa. No estuvo en mi casa, porque yo respeto el lugar donde vivo con mis hijos, mi madre y mis hermanas. Estaba con unos amigos y nos reuníamos en la casa de mi prima en Villa Hipódromo, Goody Cruz. Una tarde, se desató una discusión entre mi sobrino y mi prima y llegó la Policía. Detrás venía el padre de Leo y el oficial me dijo que el menor tenía que irse con su familia, más allá de que yo le insistía que era golpeado y maltratado por su padre.

¿No volvió a verlo?

Su padre lo tiene preso en su casa. Lo lleva y lo trae a la escuela y duerme con él para que no se escape. Yo sigo amándolo, lo extraño horrores y me siento mal por lo que está pasando.

¿Insistirá con este amor pese a la denuncia?

Lo amo, es un sentimiento especial. Pero estoy dispuesta a renunciar a todo, porque es ir contra la corriente y poner muchas cosas en juego. No tengo la culpa de que se me haya cruzado en la vida alguien menor.

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