Tamara Adrián, una transexual que desea ser Magistrada del Tribunal Supremo de Justicia


Indudablemente es mujer. Pasaría sin levantar sospecha porque su voz, aspecto y gestos no logran delatarla a simple vista. Tamara Adrián se define como transexual, lesbiana, feminista y activista, pero sobre todo como una mujer que lucha por el reconocimiento de los Derechos Humanos de las minorías.

Nacida como Tomás y transformada en Tamara en 2002, esta abogada, egresada con altos honores de la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad de París, profesora y empresaria presentó su postulación como candidata a Magistrada ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), a pesar que la sala constitucional le debe una respuesta a la solicitud de reconocimiento de identidad que introdujo en 2004.

La doctora Adrián comenta que el promedio de resolución de casos similares en otros países de Latinoamérica es de seis meses, “creo que en mi caso hay una diferencia de tiempo que no puede ser justificada, sino por una voluntad de negación de justicia. Lo único que he recibido es silencio y desprecio”.

“Me postulo a la instancia que me ha negado el derecho de ser quien soy”, agrega al referirse a los motivos que la llevaron a aspirar a uno de los cargos más significativos en el TSJ.

La experta en derecho mercantil sostiene que se ha convertido en una “piedra de tranca”, porque no tiene pelitos en la lengua, “a los fundamentalistas no les gusta que les digas las cosas con seriedad. Ellos pretenden que tú agredas, no que repliques con argumentos”.

Por otro lado, la letrada reconoce el aspecto positivo de la intransigencia, intolerancia y el fanatismo, y afirma que estos aspectos la han catapultado al activismo, “yo debo agradecer la intransigencia del fanatismo porque, hoy por hoy, soy un referente de lucha a nivel nacional e internacional”. En lo que va de 2010, Adrián ha emprendido 30 viajes al exterior para contar como ponente sobre la “injusticia” que han cometido en su caso, y reivindicar su condición de mujer del siglo XXI, dispuesta a defender a toda costa sus garantías.

Con contundencia, perspicacia y amplio verbo, puntualiza que la demora de Venezuela en el reconocimiento de la comunidad Glbtt (Gay, Lésbica, Bisexual, Transgénico y Transexual), se debe “a la carencia de la administración de justicia. Los que están en la Asamblea Nacional dicen que legislan con el pueblo y para él, pero los estatutos están desvinculados de las necesidades reales de los individuos”.

“Tienen que replantear los argumentos porque están obsoletos y ya no llaman la atención. Estamos en un proceso que va hacia la tolerancia y el respeto de todos. Vamos hacia un mundo donde las creencias religiosas, políticas y de cualquier otra índole, no son el elemento de discriminación de las personas”, añade.

Atreverse a ser “quién soy”

Desde su cueva, como le gusta llamarle a su oficina llena de papeles y libros de lomos rotos, confiesa que su vida es como la de “cualquier otra persona”, salvo la inmensa agenda de compromisos diarios que deben asumir, dice que ella es “normal”. Tiene pareja, hijos, le encanta la música y analizar todo desde el punto de vista jurídico. No tiene problema si se indaga en las profundidades de su intimidad, pero con suspicacia lograr cambiar el tema y omitir alguno que otro detalle.

Se muestra optimista al indicar que “se están rompiendo los mitos del homosexualismo como se rompió el mito de la segregación racial”. En cuanto a la pregunta, ¿es más fácil estar adentro o fuera del closet? , revela que “se ha determinado que el closet es dañino para la salud. En la medida que te sientes seguro y crees en tu propia dignidad, la gente te admira. Aquellos que no han salido piensen, si no se sentirían mejor afuera reconociéndose frente a su familia y amigos, por que quién es, y no por quién los otros quisieran que fuese”.

“Todos somos iguales pero diferentes al mismo tiempo. Cada quien tiene derecho a creer, hacer y realizarse de la forma que considere conveniente”, concluye con orgullo.

Fuente: Arlynne Hernández / http://www.ultimasnoticias.com.ve/Noticias/Una-transexual-que-desea-ser-...

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