Tiroteo en plena misa: Sicarios sembraron terror en iglesia del casco colonial de Petare


El cuerpo de Jaime Antonio Alegría Rodríguez, buhonero, de 23 años de edad, quedó tendido dentro de la iglesia Dulce Nombre de Jesús, en el casco colonial de Petare, con dos disparos en la cabeza que recibió cuando trató de huir de tres sujetos que lo perseguían. El hombre cayó mortalmente herido en la nave central del templo., fue llevado al Domingo Luciani donde murió. La iglesia Dulce Nombre de Jesús, está ubicada en la calle Miranda, frente a la plaza Antonio José de Sucre. El templo tiene 389 años de fundado, había sufrido los embates del hampa, pero hasta ahora nunca habían cometido un homicidio en ese recinto.

La información extraoficial indica que Alegría Rodríguez pasaba por frente a la iglesia con su novia y la madre de ésta, fueron interceptados por tres sujetos que iban en dos motos. Uno de los individuos le dijo a otro: "éste es el tipo" y enseguida el buhonero corrió al interior de la iglesia para protegerse, pero uno de los sujetos entró al templo, le hizo los disparos subió a una de las motos y el trío desapareció.

El sacristán de la iglesia, Miguel Salas, dijo que a esa hora él estaba fuera del recinto tomando café y que iba a entrar cuando escuchó el primer disparo, en total fueron tres las detonaciones que oyó.

Una mujer joven, presuntamente la novia de la víctima, gritaba, mientras los feligreses salían despavoridos por las cinco puertas, cuatro laterales y la principal. Había niños y ancianos.

En ese momento, el padre Erick Tovar, párroco de la iglesia de San Juan Evangelista, leía la lista de las personas fallecidas en cuya memoria se realizaría el oficio religioso y se escondió detrás del atril. La santa misa no se celebró debido a lo ocurrido.

El parróco del Dulce Nombre de Jesús, Armelin De Sousa, no estaba ayer en su iglesia porque asistía a una reunión de la Conferencia Episcopal Familia. Sin embargo, Salas, que tiene 12 años en la parroquia, relató lo que sabía. Dijo que constantemente cometen hurtos en el templo sobre todo se llevan las alcancías con las limosnas.

Hace tres o cuatro años, cuando eran las festividades de San Onofre se percataron que habían violentado la aldaba de una de las puertas, los autores fueron unos sujetos que se quedaron dentro para robar. Ahora las puertas lucen cerrojos más fuertes. Las paredes y columnas de la iglesia lucen deterioradas por el paso del tiempo, pero actualmente están en proceso de restauración.

Fuente: http://www.diariolavoz.net/seccion.asp?pid=18&sid=431&notid=349512

YU

Compartir



 
 
 
 
 
 
 
 

Comentarios