Un Ángel que habla con los muertos se adueña del rating con el programa "Volver a ti" por LaTele


Se llama Gabriel Novoa pero todos lo conocen como el Ángel Gabriel, “el tipo que habla con los muertos”. Como astrólogo y tarotista dicen que es el mejor de Venezuela. Su programa “El Ángel y los Astros”, en LaTele, ha disparado el rating de esta televisora como la espuma. Y su otro espacio, “Volver a ti”, es el más comentado y discutido por todos los especialistas en la materia esotérica del país porque pretende, cual si fuera el James Van Praagh criollo, traspasar las fronteras humanas que nos separan de los muertos en el más allá. De naturaleza humilde, este caraqueño tenaz se confiesa un sanador herido que “ha hecho de todo”, desde ser vendedor de calle hasta operador de audio, técnico en electrónica y Jefe de Sistemas. Y hoy se ha ganado cada una de las oportunidades que le ha brindado la vida y el éxito le sonríe y lo premia con creces. Acuariano sencillo, es maestro en terapias alternativas, acupuntura y sanación pránica.

El “Ángel” Gabriel Novoa tiene muchas razones para celebrar. Este próximo domingo, Día del Padre, lo festejará con un nuevo miembro en su familia: el pequeño Cristian, de apenas 15 días de nacido, del signo Géminis.

El resto de sus hijos, Gabriel, de 19 años, capricorniano, y Zadkiel, de 12, también acuariano como él, podrán disfrutar de su papá y de su recién ganada fama como el astrólogo más popular y reconocido del país.

Su reconocida sección en un diario de circulación popular en Venezuela como lo es el “Últimas Noticias” y sus dos programas en LaTele, le han dado muchos seguidores y fanáticos dentro y fuera de Venezuela.

-¿Por qué dicen que eres el mejor astrólogo de Venezuela?
-Ja,ja,ja… Porque es verdad… Bueno, no, porque no sé, modestia aparte, si no soy el mejor astrólogo, sí quizás el mejor psíquico o “vidente” de la televisión…

-¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia? ¿Qué es un psíquico para ti?
-Un psíquico es la persona que desarrolla sus habilidades extra sensoriales, ve otros mundos y es capaz de mirar en el pasado. Los astrólogos o tarotistas sólo utilizan la parte astral.

-¿Ser psíquico es un don o algo que se desarrolla?
-Se desarrolla. Y en mi caso es un don que traigo desde los 7 años.

-¿Cómo sabes que es desde los 7 años?
-Bueno, porque empecé a ver personas fallecidas, tenía eventos premonitorios… y la capacidad de ver seres que se habían ido de este mundo… Veía ángeles también…

-¿Te incomodó toda esa situación alguna vez?
-Sí. No era fácil de asimilar ni de entender. Porque me daba miedo. Y no fue sino hasta los 14 años que empecé a entender y a ubicarme con lo que pasaba conmigo. Ahí es cuando comienzo a verme espiritualmente.

-¿Cuál es la imagen cuando “ves” a los muertos?
-Veo literalmente a las personas.

-¿Pero es más una abstracción o es una visión clara?
-Una visión clara, muy nítida. Pero no desde estos ojos humanos, sino desde un ojo espiritual, a través del cual puedo ubicar otros mundos y correlacionarlos con lo que está pasando aquí en este plano.

Entonces no es una “visión” como tal…
-Cuando yo digo veo es porque estoy viendo a la persona con su ropa, su aspecto físico, pero no siempre tengo todas las habilidades al mismo tiempo, a veces veo, otras veces escucho, siento...

Entramos de lleno en lo oculto… ¿Qué respondes a quienes todavía no creen en el “más allá”?
-Que vengan a mi programa y se den cuenta, en vivo y directo, de lo que hago y cómo lo hago…

-¿Vienen muchos escépticos a tu programa?
-Sí. A todos los programas. Aquí ya los reconozco hasta por sus auras. Puedo verles la poca credibilidad y la resistencia de entrada. Porque yo no solamente puedo ver a los muertos…

-¿Y cómo acabas con sus resistencias?
-Bueno, cuando se sienta un escéptico, no trato de convencerlo sino que dejo que él mismo se dé cuenta. Porque cuando un familiar comienza a decirle cosas, detalles físicos, nombres con exactitud, entonces ya no le queda otra que conmoverse ante esa realidad…

¿Y cómo haces tú para convivir con esa realidad todo el tiempo?
-Nada más me conecto cuando voy a hacer un programa o cuando estoy en consulta.

¿Y cómo te logras desconectar?
-Si eres profesional, lo puedes hacer a tu discreción. Y yo me impongo límites, porque esta realidad no es nada placentera ni llena de paz ni felicidad plena.

-¿Y por qué te interesó este mundo?
-Pues, porque desde pequeño me gustó siempre la electrónica. Estudié sistemas, de hecho. Y después me hice operador de audio, trabajé en Radio Maracay. He hecho de todo. Fui vendedor en HL Boulton, donde llegué a ser Jefe de Sistemas. Pero llegó un momento que ya no quise más y tome la decisión de dedicarme a hacer sanación. Hasta que Marte TV y después LaTele creyeron en mí y me dieron la oportunidad de mostrar mis capacidades de sanación frente al público.

-Hay gente que no sabe que tienes formación terapéutica…
-Sí. He estudiado terapias alternas, acupuntura, sanación pránica, en fin, cosas que me complementan…

-¿Cómo escoges a los psíquicos que trabajan contigo?
-Haciendo pruebas directas. Se le hacen preguntas, se le ponen fotos y tienen que responder quién es la persona, cómo está su vida, etc. Tienen que ser muy certeros. Si lo hacen, pasan la prueba y entran a mi grupo: los resultados lo dicen todo. Y si la gente nos sigue llamando, es porque somos buenos…

-¿Y quién escoge a tus psíquicos, tú mismo ?
-Sí. Somos la compañía y yo. Entre los dos.

-¿Cuánto trabajo o crecimiento personal hay que tener para ser un buen astrólogo o tarotista?
-Muchísimo, demasiado, diría yo…Hay mucha gente con problemas personales, carencias y necesidades que lo único que hacen es transferir al otro lo que ellos viven y eso no trae soluciones sino enredos. Y ése es el gran error de tanta gente que está metida en esto…

-¿Cuál es tu secreto entonces?
-Para ser un buen tarotista, vidente, o cualquiera cosa, tienes que estar conectado con tu alma, porque sólo el alma sobrepasa los conocimientos humanos.

Es decir, que hay que superar la razón…
-Sí. Exactamente. Sólo así puedes saberlo todo de una persona, qué es lo que necesita y cuál es el mejor camino para ayudarlo verdaderamente…

¿Esa es la única manera??
-Sí, porque desde la ignorancia, desde los miedos, desde los temores, solamente vas a transferir lo tuyo, tus temores, sacarlos a la luz y eso se torna repetitivo…

¿Eres un “sanador herido”?
-Claro, mi trabajo personal fue tratar de barrer toda la maleza que yo traía desde la infancia, con psicólogos, con toda clase de terapias alternativas. No podemos arrastrar esas cargas mentales y emocionales tan pesadas de nuestro pasado a la consulta.

¿Se convierte uno en esclavo de sus emociones?
-Sí, y si no traspasas las emociones, no pasas a otro nivel. Hay que trabajar mucho internamente.

-¿Cuál es la diferencia entre un brujo y tú?
-Bueno, yo respeto todas las religiones y a todo el que trabaja en esto porque son escalones. Algunos necesitan brujería, santería o espiritismo…

-¿No eres brujo entonces?
-Yo no trabajo desde un plano astral sino espiritual. No necesito santos para hacer lo mío. Ellos están allí, me apoyan. Y yo me conecto con los espíritus. Con María Lionza, Negro Felipe, con todos ellos he hablado, pero cuando ya pasas ese nivel, porque hay otros seres más altos, entonces ahí es donde ves la diferencia. Yo voy hacia otros entes, otras fuentes que pueden ayudar a la raza humana.

-¿Cuáles son esos entes?
-Seres humanos que han pasado barreras en este mundo y superado sus deseos humanos: Buda, Krishna, Jesús… Millones de ellos que ayudan al planeta y a la humanidad. Y otros más arriba que ellos que también ayudan al Sistema Solar, y otros más arriba que ellos que ayudan a la galaxia, y otros más arriba de ellos que ayudan a los distintos Universos…

Y así “Ad infinitum…”
-Sí. Entonces hay tantos seres allá arriba que solamente conocemos los que están por aquí abajo ayudándonos, y con esos son los que uno se conecta… y a estas alturas ya más de uno habrá dicho: “este está medio loco”… Jajajaja…

-Lo fuerte de tu espacio de las mañanas es la lectura del tarot, pero ¿cuánto le asignas en importancia a la ayuda espiritual?
-Yo diría que un 20%. Pero es lo que la gente me agradece más en la calle. Eso, y “Volver a Ti”.

-¿Cómo nació la idea de “Volver a Ti”?
-De mi inquietud de hacer algo con mis visiones de seres en el más allá y de la oportunidad que ver programas similares en EEUU. Yo me dije: “Si James Van Praagh lo hace, yo también puedo hacerlo. Esa experiencia de ver a los norteamericanos allá me impulsó a traer el mensaje aquí en Venezuela y a Latinoamérica.

-¿Cuál es tu método para leer el tarot?
-No tengo método. No pienso nada, solo escucho lo que me dicen…

¿Cómo? ¿Tu único recurso es no dejar que interfiera tu raciocinio?
-Exacto. De hecho me asombro de lo que estoy diciendo siempre, porque no sé ni siquiera qué palabra viene después… Ellos me están hablando y yo se lo expreso así tal cual al televidente…

-¿O sea que no piensas en nadie en particular cuando lees cada signo?
-No. Para nada. Trato de concentrarme más bien en los tres tipos de signos, lo que llaman los decanatos... el grupo de los primeros 10 días, los 10 siguientes y los últimos 10 días…

-¿Y cómo funciona entonces?
-Trato de ayudar a cada uno de los decanatos, porque, como me decía un televidente: “Mira, si somos veintitantos millones, eso da un promedio de más o menos 2 millones por cada signo… ¿Cómo haces tú para acertarle a las dos millones de personas que corresponden a cada signo?”... Yo solo le respondí: “Mira, cada uno ve lo que tiene que ver en su momento, y no siempre te va a tocar a ti, siempre va a haber algo para ti o para otra persona…”

-Yo doy fe como televidente de tu precisión…
-Sí. Y yo he sentido cómo la gente me pide cosas, siento esa conexión. Y a veces me pasa que sé que ya hablé suficiente, pero de repente es como si me forzaran a decir algo más… Me lo exigen. Sí… (Risas)… Y ya cuando trato de alargar más el signo, el Coordinador de Estudio me apura para que termine… Me pasa siempre…

-Rick Levine, de Tarot.com, admite que, como astrólogo, lee mucho. Él, por ejemplo, es lector del biólogo inglés Rupert Sheldrake, quiere decir que cree en las conexiones de la mente a través de los campos morfogenéticos…
-Sí. Bueno, somos canales de transmisión del pensamiento y ayuda para otras personas… Y ese “match” con los televidentes es una gran bendición, es una conexión verdadera…

-¿A qué atribuyes que haya subido tanto el rating de tu programa?
-Yo lo atribuyo a que estoy en un proceso de transformación continua, accediendo a otros planos… ¿Cómo te lo explico? Cada vez me conecto con algo más grande. Y estoy en mi propio proceso de evolución. Entonces, como aquí hay alguien que está buscando ayudar más, tiene que haber alguien que quiera recibir más…

-¿Qué crees que pasaría contigo si alguien -estando tú mismo en el más allá- hace un programa de televisión y trata de contactarte “desde el más acá”?
-Depende, jajaja... Yo creo que sería excelente porque podría transmitirle unas cuantas cosas a las personas que quisieron contactarme. La necesidad fundamental es no perder la esperanza. Todos tenemos la ilusión de que existe un más allá. Nadie se imagina que vamos a un limbo, a la nada y más nunca nos vamos a volver a ver…

Y entonces… ¿Se trata de tener fe?
-Creo que todo ser humano puede contactar de nuevo a un ser querido: y yo no busco fomentar una ilusión, porque es una realidad, es posible.

-¿No es como una reminiscencia platónica, donde conocer es más bien reconocer? Por eso de repente hay almas que se sienten más afines que otras…
-Sí. Hay algo que me pasa frecuentemente con las personas que vienen a “Volver a Ti”: la noche antes del programa me conecto con los que van a venir al día siguiente. Y a veces son hasta 60 personas…

-¿Y cómo haces para lidiar con esos muertos? ¿Cómo puedes tener paz en tu casa y con tu familia?
-Es muy difícil, porque mi familia siente la presencia de ellos en la casa: hay puertas que se cierran solas, luces que se prenden… entonces me acuerdo: es el día de “Volver a Ti”, y tengo que hacer una “protección especial” para ellos para que no entren en mi casa y me perturben sin querer…

-¿Qué haces, un ritual?
-No… (Risas). Simplemente no entran. Pero cuando se me olvida, esa noche no duermo o tengo que pararme a media noche… Los espíritus están siempre con muchas interrogantes, dolores, situaciones inconclusas… Están como perturbados, y yo estoy conectando con personas perturbadas también, de modo que no es fácil lidiar con ese tipo de personas, es como irse a un retén, a un manicomio y estar con ellos todo el tiempo…

-¿Qué es para ti el más allá?
-Hay varias realidades del más allá. “Más allá de este mundo”, “más allá de lo humano”, “donde van los muertos”, pero ese más allá no es el cielo. Nadie va al cielo, a menos que sea un ser que se consagró aquí en este mundo para ayudar al ser humano, es lógico que nadie va a ir a un cielo sino te has consagrado al ser humano, si lo que haz hecho es vivir para ti o para tu familia… pero es muy bonito…

ALFREDO SÁNCHEZ
Informe21.com

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