Eduardo Rodríguez: "Un entrevistador justo y balanceado"


Locutor, abogado y comunicador social, Eduardo Rodríguez es uno de los anclas principales del Noticiero Venevisión y un profesional completo de la radio y la televisión, cuyo estilo sobrio y sosegado ha terminado por imponerse en estos tiempos de balance informativo donde el entrevistador ya no es la vedette ni el hombre show que siempre está en primer plano sino que más bien se asume como una especie de mediador que busca sacarle el mejor provecho a los entrevistados en beneficio de los intereses colectivos de la audiencia masiva. Como persona, es un padre comprometido con sus hijos a quienes lleva al colegio todas las mañanas y que trata de compartir con ellos lo más que puede. "Creo en la objetividad como una utopía irrenunciable", dice. "Es un "deber ser" permanente y una búsqueda constante. Yo uso la metáfora del galgo que siempre va tras la liebre, así somos los periodistas con la verdad: no sabemos si la vamos a alcanzar, pero seguimos tras de ella".

Eduardo Rodríguez conversó con Informe21.com acerca de la realidad política nacional, su oficio como entrevistador y profesional de los medios de comunicación social.

-¿Cómo define su estilo actual como entrevistador?
-Trato de que el entrevistado se sienta respetado y que la conversación sea seria y prive el interés público. Trato de agotar al entrevistado sacándole todo el provecho posible a lo que tenga que decir.

-¿Cuál es el límite entre el respeto y una actitud timorata ante el entrevistado?
-Oscar Yanes, uno de mis maestros en este oficio, me decía: "Ilustre, usted puede preguntar lo que quiera, siempre que sepa hacerlo". Y ese saber pasa por no intentar apabullar ni hacer un show para mantener un estilo. No se trata de alardear ni de tener ademanes altisonantes. Lo importante es llevar al invitado a un clima donde él se sienta respetado y sepa que está teniendo una conversación inteligente y argumentada.

-¿Qué le responde a quienes tildan su trabajo de complaciente?
-Les respondo que el respeto no se riñe con la seriedad, ni con el sentido de la oportunidad ni con la pertinencia de una pregunta interesante.

-¿Cuál es la pregunta que nunca haría?
-Aquella que no procurara una respuesta de provecho o utilidad para la opinión pública, aun cuando resulte muy atractiva, como eso de preguntarle el sueldo a alguien o su afinidad ideológica...

-¿No será que ésa es la pregunta que no quiere que le hagan?
-Jajajajaja. Quizás... Sí... No me gustaría que en tiempos como éstos, por ejemplo, me preguntaran dónde está mi corazoncito político o por quién he votado...

-Entonces se la tengo que hacer...
-Jajajajaja. No, mira, hablando en serio... Yo creo en la objetividad como una utopía irrenunciable... Como un deber ser permanente, como una búsqueda. Yo uso la metáfora del galgo que siempre va tras la liebre, así somos los periodistas con la verdad: no sabemos si la vamos a alcanzar, pero seguimos tras de ella.

-¿No cree que allí priva más la libertad del público para saber cuánto gana, por ejemplo, un diputado y no la libertad individual del funcionario, que tan solo es eso, un funcionario "público"?
-Claro, todo depende de lo que sea pertinente en el momento...

-¿Y por qué la impertinencia no puede ser un valor para un periodista?
-Insisto, depende de la importancia que tenga para el público ese asunto...

Cuéntenos su experiencia con el Presidente Chávez...
-Yo lo he entrevistado en cinco oportunidades. Y cada una en un clima con distintos matices. La primera fue en el año 2001. Fue una entrevista muy polémica y que satisfizo a mucha gente, de un lado y del otro. No recuerdo cuáles eran los puntos espinosos de ese momento, pero la última vez que lo entrevisté, lo noté muy confiado, de cara a lo que estaba en juego en la consulta de noviembre del año pasado.

¿Chávez es un hombre confianzudo en el trato?
-No, yo diría que no. Es un hombre más bien cordial, que tiene un estilo extrovertido...

-A mí me da la impresión de que él hace conexión con la gente e inmediatamente desborda los límites de la confianza... ¿No es así?
-No, yo diría que él es un hombre carismático, y que a pesar de su humor, no deja de hacerle sentir a los demás su investidura. Frente a él no puedes olvidar que estás frente al Presidente de la República, por muy espontáneo o informal que pueda parecer en un momento determinado.

¿Qué le dicen en la calle los intolerantes de ambos bandos?
-Yo recibo siempre gestos de amabilidad de toda clase de personas.

¿Somos respetuosos los venezolanos?
-Sí. Lamentablemente la intemperancia a veces hace zozobrar el respeto.

¿Por qué cree que hay tanta intolerancia de bando y bando? ¿Quién comenzó esto? ¿Dónde y cómo se generó la división entre los venezolanos?
-Se generó porque hubo mucho olvido represado en el tiempo. Y llegó una persona que prometió la reivindicación, la justicia, la inclusión y la "visualización" de los que estaban excluidos. Y resulta que luego de un tiempo, ahora hay otro sector excluido, que está fuera del mensaje y del proyecto político...

¿Hasta dónde llegará el gobierno en su conflicto con los medios?
-Me parece impredecible... y me preocupa... aún cuando es evidente que la gente cada día más respalda los espacios centrales para la racionalidad, los radicalismos se mantienen, y más allá de lo cuantitativo (porque ellos hoy en día son la minoría), veo con preocupación la actuación de elementos radicales dentro de los mismos medios. Hay quienes fomentan una radicalización irresponsable y absurda en el gremio.

¿Cree que algún medio está blindado frente a las amenazas?
-No, en lo absoluto. Ninguno está protegido.

¿Cuál es el aporte de Venevisión como medio en el momento político que vive el país?
-Yo que creo que su contribución es enorme y no sé si aún es entendida en su plenitud por la mayoría. Pero es enorme. Desde lo matemático, que pasa por procurar el balance, hasta el tener una actitud crítica y responsable. En Venevisión se ventilan toda clase de problemas y se tocan todos los temas, presentando las dos partes del conflicto y llevando a las voces más representativas de todos los sectores a la pantalla. Y eso es lo justo, lo responsable, lo sano y lo deseable en este momento particular de nuestra historia.




ALFREDO SÁNCHEZ
Informe21.com

Compartir



 
 
 
 
 
 
 
 

Comentarios