Las fotos prohibidas de Playboy de Karina Salaya, La Pupy de Los Pepazos de la Pepa: "Me gustan los chicos malos”


La animadora de "Los Pepazos de La Pepa", el espacio de LaTele, dice que no se considera sexy sino “pura” y que nunca ha sido infiel ni ha traicionado a nadie. Dice ser perfecta, porque es hija de Jesucristo, porque “Dios nos hizo a su imagen y semejanza”. Le gustan los “chicos malos”, los patineteros y los hombres “tipo surfista”. Agrega que su personaje no tiene nada que ver con ella. “Yo no soy chismosa ni le hago daño a nadie... Dios me dio la oportunidad de expresarme como “La Pupy” para no sentirme reprimida”.

-¿No tienes “pepitas” en la lengua?
-¡No! Para nada… Soy demasiado sincera. Pero trato de no hacer daño con mis palabras. Hay momentos en los que prefiero quedarme callada y no decir nada… pero a veces hay personas que ¡Aayyy!…

-¿Cómo te ha ido con el programa “Los Pepazos de La Pepa”?
-Excelente. Me encanta. Tengo 15 años haciendo comedia y de corazón lo disfruto. No le tengo miedo al ridículo y me descargo… No tengo limites ni complejos y me gusta reírme. No me gusta la tristeza ni la seriedad.

-¿Qué tan “malo” es Pedro Padilla?
-No, vale… si “La Pepa” es Super panísima y además muy bueno como profesional. Yo le tengo mucho cariño y compartimos un espacio maravilloso.

-¿Y cuán asomada es “La Pepa”?
-Su personaje es muy loco y yo creo que cada personaje tiene un poquito de nosotros mismos, porque es una forma de desahogar nuestro lado loco. Pero Pedro no es malo ni loco.

-¿Eres “intensa” en todo lo que haces?
-Exageradamente. Cuando me pongo brava… ayayayay… Soy extremista. Eso es bueno y malo a la vez, porque una rabia mía puede ocasionar una tragedia… o una alegría demasiado espontánea puede desencadenar una emoción negativa, por aquello de la envidia. Sé que debo ser más comedida…

-¿Qué significan tus tatuajes?
-Tengo escritos de La Biblia. Soy creyente, voy a la iglesia cristiana. Amo a Jesucristo. Dios siempre está con nosotros y nos ayuda en todo. Él nunca me desampara y mi pareja también está recibiendo la palabra de Dios, porque quien me quiera, me tiene que querer con mi combo de Dios (jajajaja).

-¿Significan algo oculto?
-No, cada uno representa el cierre de un ciclo y algo emotivo en mi vida. En un momento tuve muchas cicatrices de dolor, con el problema de mis senos, cuando me perforaron el pulmón y todo aquello de la mala praxis médica…

-¿Representan tu dolor entonces?
-Bueno, todo aquello me dejó cicatrices, y obviamente, después me dije: “si tengo cicatrices de dolor, pues un tatuaje también es una cicatriz” y me da alegría y desde niña siempre tuve inquietud por los tatuajes.

-¿Y ya tienes suficientes tatuajes o quieres más?
-Un tatuaje reafirma tu personalidad y no todo el mundo tiene la capacidad de seleccionar y saber llevar un tatuaje. En lo particular, ya no me hago más. Tengo suficientes, aunque solo sean “detallitos”.

-¿Te consideras perfecta?
-Sí. Soy perfecta porque soy hija de Jesucristo, y Dios nos hizo a su imagen y semejanza. Soy una mujer perfecta porque me parezco a mi padre y cuando siento que me desvío, le pido a mi Señor que me ayude a ser como él. Siempre me exijo muchísimo, y busco mejorar, porque uno siempre quiere y busca la perfección.

-¿Inquieta, traviesa o atrevida?
-Super traviesa, inventora y tremenda. Soy una niña atrapada en un cuerpo de mujer. Pero es simple travesura, no maldad… A veces soy alocada, exageradamente coqueta y muy pícara, aunque creo que eso lo tengo mucho más desarrollado que otras, jajajaja. No me considero sexy, sino coqueta…

-¿Cómo te gusta más… con luz o sin luz?
-Con luz.. depende de la pregunta (jajajaja)… porque cocinar me gusta con luz porque si no, se me quema el guiso.. (jajajaja)

-¿Lo que no se muestra… no se vende?
-¡Mentira! Uno tiene que guardarse porque así llamas más la atención… Lo secreto gusta más. Cuanto más tapada estoy, más me miran… Jajajaja. Lo digo porque hay una disyuntiva entre mi personalidad y mi personaje: por ejemplo, yo, Karina, me visto coqueta, pero no vulgar. Cuando es cuestión de trabajo, mantengo mi personaje y ahí sí me pongo ropa cortita pero en lo cotidiano, soy muy normal, por mis creencias.

-¿Qué es lo que más te gusta de un hombre?
-Que sea divertido y lo primero que le veo son los ojos y la sonrisa. Me encantan los hombres con aparatos en los dientes… Debe ser porque yo los tengo derechitos y busco lo opuesto (jajajaja). También veo que tenga estilo… Me gustan “tipo surfista”, patineteros, niños malos (jajajaja)…

-¿Duermes como Dios te trajo al mundo?
-Sí, me encanta… Mi novio se ríe porque en el ascensor ya me estoy quitando la ropa.. jajajaja, es comiquísimo porque vivo en un piso 2 y mi edificio siempre está solo y cuando llegamos tarde, me quito la ropa en el ascensor y camino el pasillo desnuda y llego a mi casa sin nada… Cocino, duermo y hago todo desnuda... Bueno, ni siquiera uso ropa interior.

-Hablando de tu novio… ¿Cuándo te casas? ¿No eres alérgica al matrimonio… o sí?
-No, para nada, creo muchísimo en el matrimonio.

-¿Cuánto te pagaron por las fotos de Playboy?
-Mucho.. negocié bien. Me hicieron venirme de Italia, porque yo estaba allá trabajando y me pagaron estadía y boleto. Luego aquí se me presentó otra oportunidad, me quedé, y conocí a mi novio y ahora me voy a casar (jajajaja)... pero tengo pensado regresar a Italia porque allá hice un cortometraje, tengo muchos contactos y las puertas abiertas para nuevos proyectos.. Dios siempre me la pone fácil…

-¿Qué no harías por amor?
-Aceptar que me falten el respeto, me ofendan o me griten. Siento que como pareja he permitido que me griten, pero son momentos en los que se pierden los estribos y dices cualquier cosa. Es lamentable recoger los pedazos caídos luego de todo lo malo que dices, pero no lo permitiría otra vez. Aunque hay gente que se empecina y su propósito es sacarte la piedra.

-¿De qué te acusan tus enemigos?
-No sé, porque no tengo enemigos y la gente que habla mal de mí, me quita pecados, porque mientras más tratan de destruirte o hacerte daño, lo que hacen es revelar su envidia y así me quitan a mí ese pecado de encima. Entonces que le echen pichón. No me importa.

-¿Entonces cuánto te quiere la gente? ¿Hay muchos envidiosos a tu alrededor?
-No estoy pendiente de eso, porque la que me tiene que querer es mi mamá, que es mi Dios visible, más nadie… La gente tiene muchas carencias y siempre tienen algo que criticarte, pero yo no le hago daño a nadie ni opino de la vida de nadie, sólo en mi personaje de La Pupy en “Los Pepazos de La Pepa”, hago de chismosa, pero ese no es mi verdadero ser ni mis hábitos.

-¿Qué no eres capaz de perdonar?
-La infidelidad y la traición, porque nunca en mi vida he sido infiel ni he traicionado a nadie.

-¿Y qué más?
-La traición a nivel de chisme. Sobre todo si viene de una amiga. Prefiero decir lo que tenga que decir en la cara a la gente.

-¿Entrarías de nuevo a un “reality show”?
-Daría mi vida por eso. Es lo que más me gustaría. Un “reality” de lo que sea, y si fuese con mis compañeros de “Protagonistas de novela”… más todavía, porque sería una doblemente loca aventura. Es algo único, mágico e irrepetible que todavía disfruto de mis hermanos con los que compartí el “reality”.

-¿Cómo te defines en una sola palabra?
-Pura…

-¿Tabúes con respecto al sexo?
-Ninguno. En ningún sentido. Claro, no participaría en tríos ni nada de eso.

-¿Denigras del “sexo en grupo”?
-Claro. No estoy de acuerdo, soy exageradamente intensa con mi pareja. No me limito, pero los tríos e intercambios de pareja los considero “libertinaje”. Respeto a quienes lo hacen, e incluso les digo: ¡Sigan y no paren! Pero no me interesan, no me gustan. No van con mis creencias personales ni con mis valores.

-¿Lo de “La Pupy” es pura bulla entonces?
-Ya te dije: yo, Karina, me considero pura. La Pupy es simplemente un personaje… Que nadie se confunda. Es tan solo un personaje. Soy alegre y alocada, pero como La Pupy reflejo cosas que no haría como persona. Dios me dio la oportunidad de expresarme como La Pupy para no sentirme reprimida.

María José Morón
Informe21.com

Karina Salaya Te gusta mi tatoo Esta almohada si esta rica Hay papa...

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