El productor y coreógrafo Joaquín Riviera: "El Miss Venezuela es mi obra más amada"


El productor, coreógrafo y hombre de televisión conversó en exclusiva con Informe21.com sobre su carrera artística, el mundo del espectáculo, la política y su modo de entender el trabajo: "Las crisis nos obligan a la acción. la creatividad nace de la angustia. Lo malo es otorgar más espacio a los problemas que a las soluciones. Quien hace eso violenta su propio talento. La verdadera crisis es la de la incompetencia y esa hay que barrerla a punta de trabajo", dijo.

-¿Lo más difícil del trabajo de un productor de televisión?
-Obtener la idea del programa. A ello se suman otros detalles, como el contar con un equipo que te siga y crea en ese producto.

-¿Considera su labor en la ceremonia de elección de Miss Venezuela como su obra más acabada?
-Sí, junto con los Panamericanos de 1983. Son los que me han dado más satisfacciones. Ahora bien, en este trabajo la conformidad no tiene cabida, y por ello siempre estamos aprendiendo de los errores, pues todo es susceptible de superar. El Miss Venezuela es, además, mi obra más amada.

-¿Qué les dice a quienes afirman que estas ceremonias antes eran más lujosas y llamativas?
-Que Venezuela es otra, que antes estábamos con el dólar a 4,30, luego a 7,50 y ya no sabemos a cuánto estamos.

¿Cuán grave está la cosa?
-¡Esto se disparó! Ahora tenemos que hacer uso de otras herramientas, la crisis nos enseña a agudizar el ingenio, se reflexiona más, se actúa con más cautela. Aprendemos a apreciar más lo que tenemos y a conservarlo.

¿De modo que no todo es tan malo en medio de una crisis?
-Siempre buscamos solución cuando la crisis aprieta, ella nos obliga a la acción. Muchas veces la creatividad nace de la angustia. Lo malo es achantarnos y luego achacarle los fracasos a la crisis, otorgándole así más espacio a los problemas que a las soluciones. Quien hace eso violenta su propio talento. La verdadera crisis es la de la incompetencia y esa hay que barrerla a punta de trabajo. ¡No queda otra!

-¿Qué tiene en mente para el Miss Venezuela de este año?
-Tratar de hacer un gran espectáculo. Ese es mi norte todos los años.

-¿La elección de la nueva Miss Universo, venezolana, coronada por otra compatriota, le hizo variar mucho el esquema del espectáculo del Miss Venezuela 2009? ¿Qué tiene pensado hacer con ellas?
-Me obligó a crear un nuevo cuadro dentro del Miss Venezuela.

-¿Por qué ahora no se hacen musicales como “De fiesta con Venevisión”? ¿Es por falta de dinero o porque han perdido su audiencia de antes?
-Por las dos cosas, aunque muchos no lo crean. El público de hoy pide otra cosa. Fíjate que en la TV norteamericana ya no hacen aquellos grandes musicales, como los de Barbra Streisand, por ejemplo. Ahora se limitan a las galas de los premios. No sé si será la mentalidad o los gustos que cambian, pero es así. Por otra parte, hay demasiados videos extraordinarios, que tal vez le han quitado terreno a las producciones televisivas.

-¿Por qué cree que no ha surgido alguien que lo supere como productor de espectáculos masivos para la TV?
-No me creo único y sé que hay muchos compañeros que lo pueden hacer. Todos tenemos un relevo. Creo que en mi permanencia juega mucho eso que llaman experiencia. Tal vez para mi fortuna, yo nací en la era de los espectáculos masivos. Los años 50 fue mi época y entonces se estilaban aquellas grandiosas producciones que me inspiraron. Yo soy un producto de ellas, allí está mi formación y quizás eso me ayudó, no sólo a plantarme en el medio, a destacarme, sino, a Dios gracias, a permanecer vigente.

-¿Siente que su retiro está cerca?
-De ninguna manera. Pero los tiempos son de Dios.

-¿Después de haber estado varios días en coma, como consecuencia de una meningitis, siente que volvió a nacer y que debe vivir su vida de otra manera?
-¡Absolutamente! Volví a la vida, una vida que ahora es más pausada. Ahora viajo menos, disfruto de las pequeñas cosas, acepto agradecido cada día de vida que Dios me concede. ¿Sabes? mucha gente existe, pero no vive, y eso es una pérdida irreparable.

-¿Se puede ser católico y santero a la vez?
-Sí se puede, por supuesto. Por encima de todo, soy un hombre de fe.

-¿Cree que lo que vivió en Cuba y lo hizo salir de su país en busca de libertad, se está repitiendo en Venezuela?
-No lo quiero ni imaginar. Lo de Cuba fue tajante y cada vez que me consultan al respecto me aferro a decir, con esperanza, que Cuba es Cuba y Venezuela es Venezuela, un país con grandes reservas, sobre todo con un potencial humano que se pierde de vista. Yo ya perdí un país y no quisiera vivir nuevamente esa triste experiencia. Venezuela es la patria que elegí y a la que le debo todo, pues me ha permitido desarrollarme con plena libertad. Yo soy optimista y tengo fe en que aquí no se perderá esa libertad.

-¿Lo mejor que le ha pasado hasta ahora?
-Trabajar en Venevisión.

-¿Y lo peor?
-Enfermarme. ¡Fue horrible!

-¿Cree en los milagros?
-Sí creo. La vida es un milagro que sólo entendemos y valoramos cuando sentimos que puede suceder lo irremediable.

-¿Se enfurece cuando la prensa critica sus producciones?
-No... Siempre agradezco la crítica, si está hecha de manera constructiva. Alguien dijo: “Es gran virtud del hombre sereno oír todo lo que censuran contra él, para corregir lo que sea verdad y no alterarse por lo que sea mentira”. Es mi política.

-¿Cree que la crítica es un mal necesario?
-Es muy necesaria. Es la que nos ayuda a superar el error. La cosa más difícil es conocernos a nosotros mismos, y un acertado análisis nos puede ayudar a ver fallas que algunas veces nuestro ego nos impide ver. Pero también es verdad que la cosa más fácil es hablar mal de los demás, por ello yo tomo y le doy valor a la crítica, dependiendo de quien la emita.

-¿El secreto de un buen productor?
-No creer jamás que se las sabe todas.

-¿Sus principales virtudes personales?
-Ser amigo de mis amigos y tratar a mis subordinados como personas.

-¿Y sus defectos?
-Soy muy posesivo.

-¿Qué espera de usted en el futuro?
-Que dios me siga regalando salud, para seguir trabajando en esto que tanto me apasiona.

-Déme una noticia…
-Pues fíjate, ya tengo 76 años y me siento de 25. ¿Qué te parece esa primicia?

AQUILINO JOSÉ MATA
Informe21.com

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