Las porno 3D llegaron para quedarse, Cannes acoge sus proyecciones

Marc y Gregory Dorcel, padre e hijo implicados en la productora que pretende “dignificar” el futuro del porno a través del 3D, han anunciado una alianza con la compañía 3Dlized, cuyos equipamientos y conocimientos en el campo de la filmación estereoscópica se ponen a disposición del cine para adultos.

No obstante, ante tan laureado anuncio los Dorcel parecen haber pasado por alto que el pasado 18 de marzo Madrid acogió el pase de la primera película porno española filmada y proyectada en 3D. La película se llamaba X1 (para qué complicarnos cuando podemos ir al grano), y tenía como excusa argumental una trama futurista que, de algún modo, justificaba el interés tecnológico que se convertía en uno de los principales alicientes de ver el filme.

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Evidentemente, el viraje de la industria del porno hacia la evolución en 3D pasa por la producción de contenidos pensados para la televisión e Internet, terrenos de negocio donde el porno hace su agosto en cualquier mes del año.

La conciencia por tecnificar aún más los procesos y herramientas del cine X de cara a que el espectador disfrute aún más de sus contenidos (aún más, insistimos) parece que tiene enfocadas sus intenciones más propias de la ciencia-ficción o el videojuego que del cine porno convencional tal y como lo concebimos hoy día.

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Y es que Marc Dorcel se marca metas que recuerdan más a títulos como Heavy Rain que a las ya conocidas de “chico conoce a chica, chica y chico se gustan, chico y chica la lían parda, y fundido a negro”. La intención es que el futuro del porno pase por la interactividad del usuario, decidiendo el progreso de las acciones en pantalla, así como configurando el cast de personajes, los enclaves donde se desarrolle “la acción” o los posibles finales. Porque, efectivamente, las películas porno también tienen un final.

Fuente: Tuexperto.com

EA