Chucho Valdés rompe las fronteras en un disco que lanzará en París


El pianista cubano Chucho Valdés rompe las fronteras de los géneros, fusionado flamenco, jazz, ritmos afrocubanos y comanches, en su nuevo disco, que lanzará en un concierto el lunes en el teatro Châtelet de París, en el que estará acompañado por Concha Buika y el jazzista estadounidense Ron Hargrove.

A sus 71 años, Chucho Valdés, una de los grandes figuras del jazz latino, derrama energía y música por cada poro, multiplicando conciertos, giras y reconocimientos mundiales, que se suman a los ocho Grammy que han galardonado su trayectoria.

Pero en medio de toda esa desbordante actividad, siempre está presente su padre, Bebo Valdés, su "gran maestro", que murió en Suecia en marzo pasado, a los 94 años, y a quien Chucho le dedica un tema en su último álbum titulado 'Border-free' ('Sin fronteras'), que saldrá a la venta en Europa el 7 de mayo.

En una entrevista con la AFP en un hotel de París, Valdés no oculta el dolor por la ausencia de su padre, ni pasa bajo silencio sus reproches a Cuba por no haber reconocido nunca a una de las figuras más promientes del jazz latino a nivel mundial "Cuba le debe un tributo especial a mi papá, una figura mundial de la música", afirmó su hijo, recordando que en vida de Bebo, ganador de siete premios Grammy, los medios cubanos nunca hablaron de él.

"Me han contado que la radio y la televisión cubanas sí hablaron de mi papá el día que murió. Pero Cuba tendrá que hacerle un tributo, se lo debe ", recalcó el músico, señalando que en Málaga le han hecho un "hermoso homenaje" a Bebo, en la misma calle donde él vivió. "Eso fue precioso", dijo. "Y pienso que en Cuba hay que hacer eso mismo. Y habrá que hacerlo ahora, no más tarde", subrayó. "Y mis reproches no son sólo por Bebo. No está bien que en Cuba se silencie a los músicos sólo porque no están en el país", estimó.

En la entrevista, Valdés puso de manifiesto su euforia por su nuevo disco, que estima "el mejor" de todos los discos que ha hecho con el quinteto Afro-cuban Messengers.

Comenta, entre risas, la caratula del disco, en la que aparece tocado con plumas de un jefe indio comanche y en el que interpreta una pieza con ritmos comanches. Pero explica, ya más serio, que uno de los temas del disco, 'Afrocomanche', se refiere a un episodio "desconocido" de la historia de Cuba. "A finales del siglo XIX, 700 indios comanches fueron deportados de Estados Unidos a Cuba, donde se mezclaron con los afrocubanos. Sus descendientes se llamaron afrocomanches", explica Chucho, que quiso rendir un homenaje a ese episodio.

En su nuevo disco, rinde también tributo al flamenco, a la música árabe, sin olvidar su "eterno gran amor, la música clásica". "En este disco he roto las barreras de los géneros, pero siempre mezclándolos con la música afrocubana", señala, adelantando que en el tema 'Abdel' contacta con la música árabe y, en 'Santa Cruz', con el flamenco. "Y también con Bach, Mozart, Chopin, Beethoven y el jazz".

El músico, que ha recibido prestigiosos reconocimientos -como un doctor honoris causa de la Berklee College of Music de Boston, una de las grandes instituciones musicales del mundo- subraya el papel de la improvisación en su obra. "La improvisación significa la libertad de moverse por los caminos que tu quieras, darle rienda suelta a tu mente, experimentar y medir hasta dónde puede llegar tu imaginación. Eso es lo lindo", confía.

Valdés, cuya inagotable vitalidad debería ser contagiosa, está ya trabajando en su próximo disco. "Pero no te digo nada más porque quiero que sea una sorpresa", afirma. Observa, sin embargo, que su camino lo lleva siempre a su "herencia afrocubana", a los ritmos yoruba y mandinga, "de una riqueza rítmica y melódica enorme", que marcarán también ese próximo trabajo.

Después de Francia, Chucho Valdés tiene planeada una gran gira, que lo llevará a Australia, Nueva Zelanda, Estados Unidos, Canadá, y varios países asiáticos, en donde estará acompañado por el quinteto Afro-cuban Messengers.AFP

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