Madrid se enamora del color y vibración del arte venezolano (Galería de fotos)
Las obras de los artistas latinoamericanos más reconocidos― entre la década de los treinta hasta los años sesenta― están recopiladas en el prestigioso Museo Nacional Reina Sofía en Madrid. En un espacio moderno y lleno de vitalidad, los ciudadanos europeos pueden visitar la exposición La invención concreta para acercarse a las casi 200 piezas provenientes de Montevideo, Buenos Aires, Sao Paulo, Río de Janeiro y Caracas. El corresponsal en Madrid de Informe21, José A. Puglisi, ha estado presente en el Museo Reina Sofía para evaluar la presentación de las obras venezolanas.
Como una criatura teñida con los cálidos colores del sur y con una vibración capaz de llenar a toda una sala, las obras venezolanas se están imponiendo como las principales protagonistas de la exposición La invención concreta, que se presenta en el Museo Reina Sofía de Madrid. Sólo basta con entrar en la primera sala de la muestra para que la atención sea capturada en un preciso manto de color que ha nacido de las manos de Carlos Cruz Diez. Los visitantes, impresionados por el movimiento cinético de la obra, se pasean al frente de Fisicromía 500 (1970) una y otra vez, mientras pasan a ser testigos de cómo los colores saltan frente a sus propios ojos y les convierte en una pieza clave para la vida de la obra.
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Fisicromía 500 (1970) - Cruz Diez
Al continuar el recorrido, los visitantes consiguen una sala diseñada para mostrar una sola obra de arte y el corazón de la exposición: Cubo de Nylon (1990) , del destacado autor venezolano Jesús Soto. Esta es una pieza clave para comprender cómo, durante la década de los treinta y los años sesenta, los artistas latinoamericanos adoptaron a la abstracción como el lenguaje de un futuro cosmopolita y progresista. Uno de los motivos por los que Caracas, por ejemplo, cuenta con diversas piezas de Soto y de Cruz Diez como decorado de la ciudad.
Si es cierto que la abstracción geométrica se desarrolló inicialmente en Europa, también lo es que en Latinoamérica se convirtió en una herramienta para expresar la ambición de un continente que emergía, a mediados del siglo XX, como un nuevo generador cultural y de renovadas ideas. En este sentido, otro gran artista venezolano como Alejandro Otero encontró un espacio a través de su creación y ahora sus obras decoran espacios emblemáticos de la capital ―tales como la Plaza Venezuela o las instalaciones de la Universidad Simón Bolívar―, y en otros países como Estados Unidos.
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Proyecto para un muro exterior - Cruz Diez
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Physichromie No. 21 - Cruz Diez
El trabajo de Otero también ha sido reconocido en La invención concreta, donde han entregado toda una sala para la exposición de alguna de sus obras comoEstudio I, II, III y IV (1952); Tablón 1 (1976); Coloritmo 39 (1959); Tablón 23 (1974), entre otras piezas llenas de color y movimiento.
A la mitad de la exposición, el Museo Reina Sofía dedicó una sala a las obras más vibrantes y, dentro de ella, coincidieron las piezas de Jesús Soto y Carlos Cruz Diez como centro de atención. “En la obra de Soto, las láminas logran cambiar de color gracias a la perspectiva en la que fueron colocadas y a que los alambres utilizados ayudan a generar movimiento. Pareciera que tiene vida”, comenta Francisco José, uno de los visitantes de la sala. Además, agrega que “en Europa, no hay mucho arte latinoamericano, por lo que me parece una gran iniciativa conocer sobre esta cultura que está en auge y poder aprender la visión de estas culturas modernas”.
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Baguettes rouges et noires - Soto
Asimismo, Regina y Manuel apuntan que “aunque ya habíamos visto el trabajo de algunos autores venezolanos, hemos encontrado obras que desconocíamos y que consideramos un gran descubrimiento. Esto nos permite acercarnos, un poco más, a estos artistas, En realidad, nos estamos llevando una muy buena impresión y agradable sorpresa de esta muestra”.
Más allá de la frontera
Las obras de artes expuestas en Madrid, y pertenecientes a la colección Patricia Phels de Cisneros, son una demostración de la creatividad, la pasión, la imaginación y la destreza de los artistas latinoamericanos. Ya que, así como las obras venezolanas, las piezas provenientes de Argentina, Uruguay y Brasil también han conquistado el corazón de los espectadores europeos.
Los grandes artistas de la región se han convertido en un referente del arte universal y sus aportaciones plásticas son reconocidas en todo el mundo. No por casualidad, cerca de 20 obras de La invención concreta se encuentran, habitualmente, en el reconocido museo MoMa de la ciudad de Nueva York. De esta manera, el lenguaje de los autores latinoamericanos ha superado las fronteras, dando a conocer su aportación por medio de la abstracción como sistema de relaciones interpersonales o las metáforas creadas a partir de proporciones matemáticas
La muestra del Museo Reina Sofía destaca, además, por ser la selección más completa mostrada hasta la fecha, lo que le convierte en una oportunidad única para estar en contacto con el trabajo de grandes autores como los brasileros Hélio Oiticica, Cildo Meireles, Lygia Clark y Willys de Castro; de los argentinos Juan Alberto Molenberg, Juan Melé, Tomás Maldonado y Raul Lozza; y del uruguayo Joaquín Torres- García.
Para ofrecer un cierre de oro, la exposición culmina con la obra del venezolano Héctor Fuenmayor, Citrus 6909 (1973-2003) . Aunque, a primera vista, aparenta ser una habitación totalmente pintada de amarillo, en realidad es un espacio para reflexionar sobre la muestra que se acaba de disfrutar y que busca transmitir que el recorrido por las obras latinoamericanas no está cerrado.
Una afirmación muy precisa, ya que el arte de la región ha encontrado su propio espíritu y se expande con fuerza hacia los museos y exposiciones de todo el mundo. Sólo es cuestión de tiempo para que, esa criatura teñida con los cálidos colores del sur, llene al mundo con la vibración de la pasión latinoamericana.
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El negro es un color - Mateo Manaure
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Sin Título (Maqueta para mural Universidad Central de Venezuela) - Soto
Resumen de obras venezolanas expuestas:
Carlos Cruz Diez
Fisicromía 500 1970
Fisicromía 21 1960
Proyecto muro exterior 1965
Jesús Soto
Cubo de Nylon 1990
Homenaje a Yves Klein 1961
Braguetes rouges et noires 1964
Vibración metálica 1962
Vibración 1960
Vibración II 1960
Doble transparencia 1956
Pre Penetrable 1957
Alejandro Otero
Estudio I 1952
Estudio II 1952
Estudio III 1952
Estudio IV 1952
Tablón I 1976
Coloritmo 39 1959
Tablón 23 1974
Tablón de Pampatar 1954
Ortogonal (Colage) I al X 1951- 1952
Mateo Manaure
El negro es un color 1954
Héctor Fuenmayor
Citrus 6906 1973-2003




















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