Viviana Gibelli muestra su embarazo


Después de 16 años queriendo ser mamá, a finales de abril dará a luz a su primogénita. La animadora y actriz Viviana Gibelli compartió con Estampas, la revista del diario El Universal en Venezuela, algunos detalles de su embarazo. Quiere estimular a las mujeres que todavía creen que la maternidad es una osadía luego de los cuarenta.

"Estoy feliz", dice con soltura. Y así se le siente. Lo primero que hace es disculparse por llegar tarde a la cita. "Estaba reunida en Venevisión con Joaquín (Riviera), preparando nuevos proyectos", comenta para dejar claro que su próxima faceta de madre no la alejará de los escenarios en los que se montó hace ya 21 años. A primera vista, a Viviana la maternidad le ha sentado bien. Ataviada con una blusa vaporosa y el pelo negrísimo (como en sus tiempos de Miss Monagas 87), le brillan los ojos, tiene el rozagante prendado en las mejillas y, aun maquillada, su look es muy natural, ajeno, incluso, a la imagen excesivamente intervenida que algunos le han achacado en el pasado. El tamaño de su pancita todavía es discreto, pese a que en dos meses y medio dará a luz. Un jugo de lechosa sin azúcar y unos quesitos para picar son acompañantes suficientes en la entrevista. "Para calmar la ansiedad y no engordar mucho", comenta con una sonrisa plácida. A Viviana la maternidad le salta por los poros y quiere que todo el mundo lo note, como quien desea lucir el regalo más preciado, como quien ha estado esperando mucho por un momento especial
.
¿Te sorprendió la maternidad?
"Esta bebita no vino por casualidad, yo la planifiqué perfectamente, con la persona que es y de la forma en que quería. Yo tengo ganas de ser mamá desde los 26 años y la cosa no se me dio hasta ahorita, a mis 42. De repente hubiera querido que llegara antes, pero el tiempo de Dios es perfecto".

Háblame de ese proceso de la búsqueda…
"Tuve que recurrir a la fertilización asistida y me puse en manos del doctor Ibrahím Reyes, especialista del Centro Médico Docente La Trinidad, porque tengo resistencia a la insulina, condición que afecta la calidad de la ovulación y la producción de estrógeno, lo que me dificultaba salir en estado por la vía normal. Como sabía que iba a ser mamá en algún momento, durante estos años estuve controlándome con un endocrino y vigilé que mis trompas y mi útero estuvieran aptos. Por eso, cuando decidí someterme al proceso, fue fructífero rápidamente".

¿En que consistió la fertilización asistida?
"Te controlan y te dan hormonas para que tu ovulación sea perfecta, extraen tu óvulo, le insertan un espermatozoide de tu pareja y luego lo implantan en tu útero para que se desarrolle. A partir de allí ya depende de ti el embarazo. La gente tiene el concepto errado de que con este proceso los bebés son creados en un tubo de ensayo. Y no es así. Lo único que ocurre es que la ciencia te echa un empujoncito".

Primeriza a los 40… y con orgullo
Viviana está convencida de que su bebé llega en el momento más indicado, por cuanto puede asumir esta nueva etapa de su vida con madurez, entrega y conciencia.

¿Te frustró esperar tanto para ser madre?
"Yo no claudico ni en esto ni en ninguna cosa de mi vida. Y si Dios no quería que fuera madre en forma biológica lo iba a ser adoptando un niño. Nunca descarté esa idea y es por eso que no quiero que ninguna mujer la descarte. Si quieres ser madre, busca los medios, no tires la toalla, pero sin desesperación. Hay un proverbio chino que dice que 'la excesiva energía puesta en una determinada cosa retarda la llegada de lo que ha de venir'. Por eso tienes que saber esperar, porque las cosas llegarán cuando tienen que darse".

¿Cómo sienta ser madre a esta edad?
"En este país la gente cree que después de los 40 la mujer está vieja para tener hijos y eso es ridículo. A mí se me han acercado a decirme 'guao, si tú pudiste, yo puedo', como si lo que yo hice fuera una proeza o una osadía. Simplemente yo siempre estuve determinada a ser madre, pese a que la sociedad todo el tiempo te machaca que si a los 30 no estás casada te quedas solterona o si no has tenido hijos es terrible. A los 40 estás biológicamente en condiciones para tener un hijo. Claro, no son las mismas de los 20 o 30 y tienes que cuidarte más, pero por supuesto que puedes".

¿Y con qué visión recibirás a tu hija?
"Con más calma, con menos apuro, con más tolerancia, con menos impaciencia. Y esas son cosas que te da la edad. Aunque estoy realizada profesionalmente, ahora sí soy una mujer completa, porque éste es el mejor regalo de la vida. Yo nací para ser mamá. Y no lo fui antes porque no estaba preparada. Por eso estoy disfrutando esta panza. Escucho a la bebé con unos audífonos que compré, pregunto todo a los médicos, vivo mis cambios emocionales, me permito todo".

¿Qué te permites ahora?
"Llorar, comer lo que quiera, ser más 'mingona'. Incluso he suavizado el carácter. Y creo que es porque algo cambia en ti, porque te das cuenta de que no vas a estar sola nunca más".

¿Cómo es eso de que suavizaste tu carácter?
"Soy muy exigente conmigo misma y así se lo exijo a quienes me rodean. Eso quizás se ha interpretado como que soy dura, pero no es así. Ahora, con el embarazo, me puse mansita (risas). Tuve que aprender a pedir ayuda y descubrirlo ha sido revelador, porque había sido autosuficiente".

Lista para casarse y adoptar
"Para tener un hijo tienes que estar con la persona indicada. Y quizás me doy cuenta ahora cuando tengo al hombre de mi vida". Así de determinada está Viviana a hacer de su pareja actual la definitiva, aunque en el pasado asumió compromisos sentimentales que no prosperaron. Todavía está fresca en la memoria de muchos, la fiesta que transmitió Venevisión en los años noventa, cuando ella y Jean Carlo Simancas anunciaron su matrimonio, pese a que al final no llegaron al altar. "No me arrepiento de eso. Fue algo muy bonito". Ahora confía en que las cosas serán distintas. Ella y su novio ya tienen juntos un año.

Habla del padre de tu hijo…
"Se llama David Akinin, es
chef y empresario. Creó, con dos socios, el grupo de restaurantes Ara. Ahora tiene un restaurante en Galipán. ¿Qué puedo decirte? Que lo amo, que me trata como una reina, que me consiente en todo y me cocina a la carta. Creo que el que un hombre te cocine es el sueño de cualquier mujer (risas)".

¿Y cocinar lo hizo el hombre de tu vida?
"(Risas). No. Nos conocimos en el centro de cábala (disciplina espiritual que Viviana practica) y desde que nos vimos hicimos click, porque él es muy espiritual. Empezamos a salir y al final se dio lo que se dio. Además, ama la familia. En mi caso, papi y mami tienen 50 años casados y, definitivamente, yo tengo que tener al lado un compañero que opine igual".

¿Fuiste tú quien le propuso buscar el bebé?
"Los dos nos lo propusimos y obviamente lo intentamos en forma tradicional (risas), pero como yo sabía de mi condición, le dije que recurriéramos a la fertilización asistida y a él le pareció muy normal".

Supongo que está "chocho"…
"¡No sabes! Totalmente. Él tiene una chama preciosa -Gaby, de nueve años-, pero es divorciado y tenía mucha ilusión de formar una nueva familia".

¿Te casarás antes de dar a luz?
"Apenas nazca la bebé nos casamos. David me propuso matrimonio en diciembre, con anillo y todo, pero como la beba nace en abril no hay chance de organizar ninguna boda. Claro, como David es judío, primero voy a convertirme al judaísmo. Pero por convicción, no porque él me obligue".

¿Quieres criar a tu hija bajo la religión judía?
"Sí, porque eso le dará solidez espiritual. Cuando sea grande tomará sus propias decisiones, pero hay que criar a los hijos creyendo en algo".

¿Es verdad que quieres adoptar?
"Así es. A David y a mí nos gustan las familias grandes. Quiero tener un segundo hijo casi inmediatamente y, por otro lado, sería maravilloso darle amor y techo a un bebé que lo necesita. Lamentablemente en el país el proceso de adopción es un poco lento, pero yo voy a hacerlo, aunque parezca difícil".

Dicen que los famosos adoptan por moda…
"No creo. O tienes madera y condición para adoptar o no las tienes. La moda pasa y el chamo te queda. Difícilmente creo que Angelina Jolie y Brad Pitt adopten por esnobismo. Quien adopta tiene un alma caritativa y un deseo enorme de dar amor".

Has sido muy celosa en manifestar tu posición política, ¿qué país quieres para tu hija?
"Soy muy reservada porque trabajo para todos y no para una tendencia. Pero para mi hija quiero este mismo país, con más conciencia, más honestidad, menos individualismo y más seguridad".

¿Te quedas en el país después de parir?
"Sí. Yo amo este país, he tenido la fortuna de trabajar fuera. Me siento muy a gusto en República Dominicana y Colombia, pero el venezolano es especial. Yo no puedo vivir en donde la gente no se salude, no se mire a los ojos, no se interese por el otro. Por eso no quiero irme".

Y la niña, ¿ya tiene nombre?
"Tengo tres opciones, pero según la religión judía es mejor decir el nombre del bebé sólo después de que nazca".

Ahora es cuando empieza lo bueno
Pese a su maternidad, Viviana no se alejará de la pantalla. En marzo, la animadora volverá, con barriga y todo, a conducir La guerra de los sexos, junto a Daniel Sarcos. "Doy a luz cerca del 25 de abril y descansaré un mes, pero volveré a trabajar con mi muchacha a cuestas".

Pero la TV es un medio muy demandante…
"Sí. Pero yo tengo tantos años trabajando en esto que sé cómo manejarme. Habrá cosas que no haré con la misma intensidad de antes, pero sé que podré".

¿Qué te gustaría hacer ahora?
"Me encantaría volver a tener un talk show, aprovechando mi madurez, y seguir con mi faceta de productora de teatro infantil. Me encantaría volver a las novelas. Leonardo (Padrón) me ha pedido que trabaje otra vez con él, pero no había aceptado porque mi prioridad era la maternidad... También quiero montar una fundación que maneje una casa hogar o un comedor infantil y trabajar contra el mal de Alzheimer. Son muchos los que lo padecen y no están atendidos".

¿La TV cuestiona mucho la madurez?
"La sociedad nos pone la etiqueta de 'mayor de'. Si tienes más de 35 años no sirves".

¿Te has sentido presionada por eso?
"Todavía no, porque cuando te has preparado y haces las cosas con pasión te va bien. En todo caso, qué van a decirte si te salen arrugas. A todos nos salen. Además, hay que tener algo claro: nadie es imprescindible, pero tampoco nadie es como tú".

¿Cómo manejas el paso del tiempo?
"Entendiéndolo, pero cuidándome. No tienes por qué abandonarte. Existen desde dietas hasta cirugías, con las que no estoy en contra porque suben tu autoestima, pero no en exceso. Hay quien quiere todo en el mismo cuerpo y eso no es natural. Es lindo asumir la edad con tus mejoras y refrescamientos, pero una mujer de 60 años tiene que tener rastros de 60 años. Una de 40, también".

¿Qué espera Viviana de sí misma a partir de ahora?
"Prefiero que la vida me vaya sorprendiendo y a medida que eso ocurra ir agradeciendo lo que me pase. Agradecer es la mejor forma de pedir. Agradece hasta lo que no tienes todavía, porque atraerás lo que necesitas del universo".

Un embarazo en forma
"Estoy haciéndole un álbum a la bebé con ecos, fotos y artículos. Estoy agradecida de las cosas bonitas que han dicho de mi embarazo. A veces voy por un centro comercial y se me acercan y me tocan la barriga. Yo recibo todos esos gestos con agradecimiento porque la gente los hace con mucho afecto. Tengo más de 20 años entrando a los hogares venezolanos".

¿Cómo te has cuidado?
"Tomo agua de linaza, me ayuda a limpiar las toxinas, a rebajar y a drenar. Como lo que me provoca, pero con límites. Nado, porque hacer otro ejercicio es difícil. Ahora que la bebé está agarradita, hago yoga, porque me relajo".

¿Te inquietó perder la figura?
"Para nada. Cada vez que veo mi pancita se me aguan los ojos, porque entiendo lo hermoso de crear vida. Claro, es fuerte sentir que se me están abriendo las caderas, las pantorrillas me duelen y los talones también. Eso sí, me pongo crema del cuello a los pies para evitar las famosas estrías. Y si sale alguna, pues bienvenida sea".

EL UNIVERSAL
REVISTA ESTAMPAS
Por Efraín Castillo.
Foto: Mónica Trejo
http://www.eluniversal.com/estampas/encuentros1.shtml

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