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Armando Durán's blog

El efecto Chávez en Cuba

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El 30 de octubre del año 2000, Hugo Chávez y Fidel Castro firmaron el llamado Convenio de Cooperación Integral entre las dos naciones. Desde ese día, la ayuda económica venezolana a Cuba y la influencia política e ideológica del régimen cubano en Venezuela no han dejado de crecer. Hoy por hoy, Cuba y Venezuela se sostienen gracias a la dependencia recíproca de los dos polos de la alianza.

Democracia y autocracia militar

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A hora que celebramos el 54º aniversario del derrocamiento de la dictadura militar por un vasto movimiento civil y democrático, me parece oportuno recordar que el verdadero partido político de Hugo Chávez no es el PSUV. Siempre ha sido el constituido por sus compañeros de armas. Incluso en un momento tan comprometido como la intentona golpista del 4 de febrero, arrojó de su lado a los factores civiles que hasta ese día habían participado en la conspiración. No sirven para esto, fue su argumento.

Chávez cierra el cerco

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¿De qué color era el caballo blanco de Napoleón? La pregunta desconcierta, porque su respuesta es obvia. En la Venezuela actual, sin embargo, la cuestión no parece ser tan elemental. Misteriosamente, aquí hay quienes al referirse al dichoso animalito del emperador todavía piensan en cualquier otro color menos en el blanco.

La ausencia del Presidente

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A medida que pasan los días, la situación de Venezuela se hace más y más desoladora. El problema eléctrico desborda con creces los límites de la imaginación. Ni la sequía ni el exceso de lluvia le sirven ya al Gobierno para disimular la incapacidad, la improvisación y la corrupción de sus funcionarios. Primer resultado del disparate de la gestión eléctrica oficial: Venezuela, uno de los principales países productores de energía en el mundo, se hunde gradualmente en la oscuridad.

Caracas o el caos

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Todas las grandes ciudades del mundo, cada cual a su manera, son auténticas antesalas del infierno. El tráfico, el hacinamiento humano, diversos niveles de inseguridad, en cierta medida, un sálvese quien pueda permanente para escapar del naufragio sin barco de salvamento a la vista. Pero junto con estos abrumadores huecos negros que acribillan la vida sobresaltada de la población, las grandes ciudades compensan a sus habitantes con satisfacciones más o menos excepcionales.

Crisis eléctrica y futuro nacional

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El pasado martes, en un punzante tweet, Simón Alberto Consalvi advertía que la dirigencia política de los partidos opositores “no hacen oposición, pero le dedican la vida a las primarias”. Pocas horas después, en la sesión de la Asamblea Nacional convocada por el PSUV para denunciar los sucesos del 11 de abril, los diputados chavistas insistieron en la mentira oficial de descalificar aquella inolvidable jornada de protesta ciudadana definiéndola como un execrable golpe de Estado.

Cinco lecciones africanas

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Mientras escribo estas líneas, viernes 11 de febrero poco antes del mediodía, cada vez más y más miles de ciudadanos egipcios, pacífica y democráticamente pero indignados por el decepcionante discurso de Hosni Mubarak el jueves por la noche, han vuelto a tomar las calles de El Cairo. Imposible predecir lo que sucederá. En estos momentos se rumora incluso que a pesar del contenido de este discurso, la misma noche del jueves se marchó de Egipto.

¿Quién ganó el 26 de septiembre?

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En las elecciones parlamentarias de septiembre, Hugo Chávez sufrió una derrota significativa. Esta vez no le bastaron el imperio mediático, los abusos de poder, los atropellos judiciales, las groseras maniobras del Consejo Nacional Electoral rojo rojito. Contra viento y marea, el sector democrático del país obtuvo casi 52% de los votos populares. No obstante, cabe preguntarse si esta victoria de la oposición tiene efectos reales en el proceso político venezolano.

Discursos y mentiras

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El sábado 15 de enero pasará a la historia como el día en que Hugo Chávez intentó realizar por última vez un triple salto mortal para hacerles creer a los venezolanos y a la comunidad internacional que él es un gobernante democrático. Un gobernante, sin duda, con tendencia autoritaria, fruto de su formación militar y resultado inevitable de sus arrebatos de indignación ante los atropellos del imperio y de sus lacayos nacionales, pero en todo caso, demócrata a carta cabal.

¡Viva la política!

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La primera reacción de Hugo Chávez y sus lugartenientes al conocerse los resultados electorales de la jornada del 26 de septiembre fue la furia. No pasarán, repitió Aristóbulo Istúriz, para advertirle al país, de forma categórica, que el pueblo, gracias a la revolución renovadora de su soberanía, ni siquiera dejaría llegar a las puertas del Capitolio Nacional a los 65 diputados del imperio. Efecto directo de este flagrante acto de ilegalidad fue el desafuero público y notorio del general Henry Rangel a las más elementales normas constitucionales.

Devastaciones

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Las lluvias continúan castigando a Venezuela sin piedad. Un dolor colectivo muy propicio para leer y reflexionar, sobrecogidos, 3 “tweets”, apenas 420 caracteres, en los que la galardonada bloguera cubana Yoani Sánchez trazó hace pocos días un retrato puntual y desolador de la realidad cubana actual: “Créanme que no hay clase de sociología más fuerte que sumergirse en La Habana nocturna. Proxenetas, policías corruptos, prostitutas, turistas y luces apagadas.

Democracia y prensa libre

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Dos hechos marcaron la vida sobresaltada de los venezolanos esta última semana...Por una parte, el acto convocado por Hugo Chávez en “defensa de la patria, de la soberanía y contra el imperialismo”, celebrado en el Salón Elíptico del Capitolio, para que muy solemnemente los representantes de todos los poderes públicos y de la Fuerza Armada Bolivariana firmaran un manifiesto antiimperialista y escucharan a su comandante en jefe advertir que, a partir del próximo 5 de enero, la Asamblea Nacional, el Gobierno y la FAB serán “de extrema izquierda”, suerte de proclama revolucionaria

Chávez o muerte

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Lo inimaginable ocurrió. Hace tres semanas, Hugo Chávez se quitó su disfraz de gobernante medio democrático. La primera parte de la transformación tuvo lugar en su programa Aló, Presidente, cuando advirtió que ni el pueblo ni las Fuerzas Armadas permitirían que la burguesía apátrida y el imperialismo ganasen la elección presidencial de 2012.

Santos en Miraflores

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La primera sorpresa fue que Juan Manuel Santos y Hugo Chávez se reunieran el pasado 10 de agosto en la histórica Quinta de San Pedro Alejandrino. Desde el 22 de julio estaban interrumpidas las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, porque Álvaro Uribe, todavía presidente de Colombia, había denunciado que en territorio venezolano, y con autorización de Chávez, existían campamentos de las FARC y del ELN. Chávez le respondió con la ruptura y con una sarta de insultos.

¿Hacia dónde va Venezuela?

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Los venezolanos de la oposición acudieron a las urnas electorales del 26 de septiembre con una gran esperanza. Aspiraban, en el peor de los casos, a que el voto de cada uno de ellos contribuyera substancialmente a reducir el poder casi total que ejerce Chávez desde hace años con impunidad absoluta. Que esos votos lo obligaran a emprender una ruta más sensata y, sobre todo, muchísimo más democrática. Sin embargo, a sólo cinco semanas de haber sufrido Chávez una derrota indiscutible, la situación política y existencial de Venezuela no parece haber experimentado cambio alguno.

El eufemismo del voto popular

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De acuerdo con la visión alienada que tiene Chávez de la historia y de sí mismo, la infeliz aventura del 4 de febrero no fue lo que todos sabemos, un golpe militar contra la democracia, sino una rebelión popular contra el neoliberalismo. Lo mismo trata de hacer ahora: en lugar de admitir su derrota, tras un primer momento de rabia feroz y desconcierto, pretende convertirla en un glorioso triunfo de la revolución y el socialismo.

Después de las elecciones

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Antes de las elecciones del 26 de septiembre la incógnita era elemental. ¿Cuál de los dos bandos en pugna contaba con mayor apoyo popular? La pregunta que nos hacemos ahora es otra, y como desde hace 11 años Venezuela también es otra, se trata de una pregunta inaudita: ¿quién ganó las elecciones? Según las cifras oficiales, el PSUV obtuvo 5.423.324 votos; la MUD, 5.320.364, y el PPT, 353.979. Si sumamos los votos de la MUD y el PPT, la oposición superó al chavismo por 261.019 votos. Un equilibrio político casi perfecto, aunque a favor de la oposición.

¿Somos o no somos mayoría? (II)

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El chavismo y la oposición sostienen que ellos son la mayoría. Según todas las encuestas, sin embargo, el pastel electoral venezolano se divide en tres porciones casi iguales, con una tajada algo mayor para los famosos Ni-Ni, o sea, para los que no quieren a ninguno de los dos bandos. Lamentablemente, las encuestas son lo que son. Y lo que dicen hoy poco tendrá que ver con los resultados reales del evento electoral. Primero, porque algunas de ellas no son honestas en absoluto.

La disolución

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Esta primera semana de septiembre ha sido dura. El sacrificio de Franklin Brito marcó su penosa pauta. Suerte de danza de la muerte nada simbólica a la que Hugo Chávez decidió condenar a los venezolanos hace muchísimos años. En definitiva, el origen real de su régimen no se produjo en los comicios de diciembre de 1998, sino en la sangre derramada durante las intentonas golpistas de 1992. La circunvalación electoral que Chávez emprendió al salir de Yare sólo fue (y sigue siendo) una maniobra por el flanco, el único trapo rojo verdadero de esta historia.

La recta final

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Al adentrarnos en este decisivo mes de septiembre, la percepción que se tiene de Venezuela en el exterior, en parte gracias al interés comercial de muchos gobiernos, en parte gracias al silencio opositor, es que aquí vivimos en una democracia casi perfecta. Sin duda matizada por las extravagancias personales de su líder y la amenaza constante de una clara tendencia autoritaria, pero democracia al fin y al cabo.

Con la Iglesia hemos dado (II)

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Tras haberse topado con la Iglesia la semana pasada, Hugo Chávez se topa ahora con Colombia. La otra cara de una misma crisis, la crisis profunda de su proyecto político, que ante el acoso sostenido al que lo somete la inminencia de las elecciones de septiembre, adquiere la dimensión abrumadora de una incógnita muy difícil ya de despejar así como así, por las buenas.

Con la iglesia hemos dado

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La frase, equivocadamente atribuida a don Quijote, dice: “Con la Iglesia hemos topado, Sancho”. Lo que en realidad se lee en el texto cervantino, sin embargo, es la que sirve de título a este comentario, con “i” de iglesia en minúscula, y que nada tiene que ver con la institución Iglesia sino con el campanario de la humilde iglesia del pueblo del Toboso, que el ingenioso aspirante a caballero andante, al irse haciendo de noche, acababa de confundir con la torre del palacio de su amada Dulcinea.

Reflejos condicionados

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La semana pasada, Hugo Chávez, rodeado de generales y tanques por todas partes, ¡vaya paradoja!, calificó de “troglodita” al cardenal Urosa Savino, simplemente, porque el prelado nos advirtió desde Roma la nada secreta tendencia del régimen hacia el comunismo. Y hacia la sistemática supresión del derecho ciudadano de comunicar sus opiniones políticas en libertad.

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