Para formar parte de la información

Fernando Egaña's blog

¿Antesala de cuál cambio?

Fernando Egaña's picture

Se oye por todas partes que la situación venezolana es insostenible y que en cualquier momento ocurrirá un cambio político en relación con el poder. Lo que pasa es que eso se viene oyendo desde hace bastante tiempo, y tal cambio no ha ocurrido, y ni siquiera la situación catastrófica que sufre Venezuela ha sido debidamente tomada en cuenta para tratar de producir el ansiado cambio.

“Nunca entregaremos”…

Fernando Egaña's picture

Entre tantas expresiones que rebosan de ambigüedad engañosa, nos topamos con una que es inequívoca. Es inaceptable, pero esta declaración no admite interpretación en cuanto a su significado. La verdad es que no se anda con muchos rodeos la presidenta de la pretendida constituyente de Maduro, Delcy Rodríguez, cuando manifestó, por la calle del medio, que “nunca entregaremos el poder”…

¿Saldremos de esto?

Fernando Egaña's picture

Primero hay que identificar qué significa “esto”, y para mi significa el sojuzgamiento de un país por parte de una hegemonía despótica, depredadora, envilecida y corrupta. Lo de la “nueva reconversión de la moneda” lo reconfirma plenamente. ¿Y qué quiere decir “saldremos”?

Los criminales de la emigración

Fernando Egaña's picture

El solo hecho de que uno de los países más reconocidos del mundo –Venezuela– por su histórica apertura a la inmigración, por la inclusión de los inmigrantes en el grueso de la sociedad, por su hospitalidad y acogida a los refugiados y exiliados de cualquier parte y de cualquier ideología, haya pasado a ser, a lo largo del siglo XXI, uno de los países con mayor cantidad y calidad de emigrantes, sobre todo de las nuevas generaciones, es una prueba irrefutable de la tragedia económica, social y política que se vive: una verdadera catástrofe humanitaria.

El candidato de Maduro

Fernando Egaña's picture

Maduro y los suyos necesitaban un candidato de cierta resonancia en el terreno de la oposición política, para tratar de convalidar las anunciadas “elecciones presidenciales”, ahora ampliadas con votaciones para otros cargos. Si Maduro corría solo en esos “comicios” quedaban más notoriamente al descubierto como lo que son: un fraude con mayúscula de la primera a la última letra.

La agonía de un país

Fernando Egaña's picture

La agonía es el estado que precede a la muerte. Y Venezuela, sin duda, es un país en situación de agonía. Los países no necesariamente mueren en el sentido de la extinción histórica, pero sí pueden morir como naciones independientes y viables, es decir capaces de ofrecer una vida digna y humana a su población. Tal cual lo que ya ocurre en nuestra patria, pero además lo que podría convertirse en una realidad definitiva o irreversible. Pero si es cierto que la agonía suele concluir con la muerte, también lo es que se puede salir de la agonía, recuperando la salud.

Venezuela no es Maduro

Fernando Egaña's picture

Una de las argucias más abusadas por las hegemonías despóticas, es el tratar de confundir una parte con el todo. En este caso, Venezuela es el todo, y el poder que la destruye es una parte –importante por su infinita capacidad destructiva, pero una parte-. Sin embargo, cuando Maduro y los suyos se refieren a las denuncias, críticas, sanciones o condenas que reciben del exterior, siempre alegan que son denuncias, críticas, sanciones o condenas en contra de Venezuela… Mentira. Son en contra de ellos, Maduro y los suyos, y por razones más que merecidas.

No se puede o sí se puede

Fernando Egaña's picture

A cada rato uno se topa con declaraciones de personas reconocidas, sobre todo en el campo del derecho, en las cuales afirman, a veces no sin cierta jactancia, que tal anuncio de la hegemonía no se puede llevar a cabo porque es ilegal o inconstitucional, o que tal ejecutoria de la hegemonía no se puede continuar por las mismas razones, o que tal hecho cumplido de la hegemonía no se puede aceptar y tiene que ser revertido de inmediato, por las razones ya expuestas.

Radicales y fanáticos

Fernando Egaña's picture

En Venezuela hay un “debate”, por llamarlo de alguna manera, en el cual se cataloga a los participantes de la dinámica política de moderados o radicales. Los primeros serían los prudentes, los sensatos, los incluyentes, los que mejor entienden lo que pasa y debe pasar; los segundos serían los extremistas, los intolerantes, los polarizantes, los que son incapaces de ver más allá de su estrecho radio de opiniones o actitudes.

¿Poderío nacional?

Fernando Egaña's picture

En tiempos relativamente recientes, el señor Chávez no pierde ocasión para proclamar el "poderío nacional" que la "revolución" le habría amasado a Venezuela. Es el latiguillo preferido de la temporada y de seguro lo será en esta extraña campaña electoral.
Incluso plantea que "están trabajando para reforzar, aún más, el poderío nacional de la patria". Es decir, que dicho poderío es un hecho, que es una consecuencia de su control del poder, y que lo continúan incrementando, de ser eso posible...

La angustia de las tribus

Fernando Egaña's picture

Una de las consecuencias más notorias del desmoronamiento institucional que ha ocurrido en Venezuela con la “revolución bolivarista”, es que la tribu depredadora se haya convertido, una vez más en la historia, en el factor político crucial para sostener y ejercer el poder. Las remotas montoneras del siglo XIX tienen su herencia diferida en las tribus oficialistas del XXI. Sólo la relativa fortaleza de un estado de derecho y su configuración institucional, habían logrado contener y hasta debilitar el fenómeno tribal –por lo menos durante importantes trechos del siglo XX.

El poder de la desinformación

Fernando Egaña's picture

Como la información es una fuente primaria de poder político, la satrapía censura, miente, desinforma, intimida y propagandea para tratar de mantenerlo. No se debe subestimar, por tanto, el poder de la desinformación. Pongamos el caso actual de la enfermedad del señor Chávez. ¿Acaso se ha informado oficial y públicamente sobre la naturaleza específica del cáncer que le aqueja? No.

Derrocamiento por la fuerza

Fernando Egaña's picture

El peligroso delirio que envuelve al conflicto político venezolano es de tal naturaleza, que el propio jefe de Estado en funciones hace llamados públicos, notorios y comunicacionales para la eventual defenestración violenta de un eventual gobierno surgido de la voluntad popular, que no sea de su agrado o satisfacción. En otras palabras, ante el escenario de perder las elecciones del 2012, el señor Chávez ya proclama la necesidad de una sublevación para acabar con cualquier presidencia distinta a la suya.

Los contenedores: el nuevo símbolo de la “revolución”

Fernando Egaña's picture

El que contenedores de alimentos importados por organismos estatales de la “revolución bolivarista” terminen abandonados en puertos y almacenes, y se pudran miles de toneladas de productos básicos, no es un hecho nuevo ni mucho menos, aunque ahora las noticias correspondientes sí alcancen el estatus de escándalo nacional. Ya van, por cierto, más de 70.000 toneladas en esta temporada… que se sepa...

Alí Giordani

Fernando Egaña's picture

La dupla ministerial de Alí Rodríguez y Jorge Giordani ha recibido el encargo miraflorino de parapetear la catástrofe eléctrico-económica. Electrocutado Ángel Rodríguez, el veterano Alí pasa a encargarse de la chamuscada infraestructura energética, y al no menos veterano Giordani le fusionan dos carteras para encumbrarlo como ministro de Economía, Finanzas, Planificación y Desarrollo. ¡Cualquier cosa!...

El último de los pioneros

Fernando Egaña's picture

A un mes de cumplir la venerable edad de 94 años, acaba de fallecer en Caracas el dos veces presidente Constitucional, Rafael Caldera, uno de los líderes políticos más importantes del proceso democrático venezolano, y en especial de la República Civil iniciada en 1958. Murió Caldera en su quinta Tinajero, rodeado de sus familiares y en la presencia de doña Alicia Pietri de Caldera, esposa y compañera durante 69 años. La historia del pluralismo de la democracia en Venezuela es inseparable de la trayectoria de Rafael Caldera.

Jorge y Jacqueline

Fernando Egaña's picture

Tanta bulla que armaron cuando Rodríguez fue electo alcalde del municipio Libertador, hace 12 meses; y poco tiempo después Faría fue nombrada como neo-gobernadora del mismo territorio. Tantos planes anunciados, tantas ruedas de prensa y programas mediáticos, tantas promesas y compromisos, y resulta que ambos-dos están prácticamente desaparecidos del escenario capitalino, y mientras tanto la parte de Caracas que les correspondería gobernar continúa su acelerado deterioro por obra de la incuria insuperable. Se confabularon para arrebatarle la Alcaldía Metropolitana a Antonio Ledezma.

La fajada de Velásquez

Fernando Egaña's picture

Por todas partes se escucha una misma pregunta: ¿qué hacer? En la calle, en la escuela, en la familia, la misma interrogante. Ello en sí mismo refleja el clima de incertidumbre que envuelve a vastos sectores del espectro opositor venezolano, o para decirlo más técnicamente, no oficialista. Y ello también da cuenta de las fallas y dificultades de la dirigencia política de oposición para proveer liderazgo persuasivo y movilizador.

La legalidad de Conatel

Fernando Egaña's picture

La confiscación masiva del espectro radioeléctrico, que no otra cosa es el cierre anunciado de 240 emisoras y el eventual traspaso de las frecuencias a operadores gubernativos, ha sido revestida de una supuesta capa de legalidad y por partida doble. De un lado se invoca que casi el 50% de las concesionarias radiales están "fuera de la ley", y del otro que Conatel no tiene más opción "legal" que cesar los permisos de manera expedita. Ya sacaron del aire a 34 y continúa la racha de clausuras.

Más sobre la neo-dictadura

Fernando Egaña's picture

La neo-dictadura es una adaptación viral de la dictadura tradicional para burlar el sistema inmunológico democrático. Y es lo que impera en Venezuela. La diferencia capital entre una dictadura convencional y la neo-dictadura, es que la primera no disimula su aborrecimiento de la democracia, mientras que la segunda aprovecha y manipula los recursos propios de la gobernabilidad democrática para erigir un proyecto de dominación del Estado y la sociedad.

Revolución pedigüeña

Fernando Egaña's picture

Cuando el señor Chávez asumió la presidencia, la deuda pública externa de Venezuela se ubicaba en 23.175 millones de dólares. Diez años y 4 meses después, la deuda pública conjunta de la República y Pdvsa está montando la cifra de 75 mil millones de dólares.