Navideñas Rockettes

Aquilino José Mata's picture

Si hay tres emblemas de la Navidad en Manhattan, ellos son “El cascanueces”, interpretado por el New York City Ballet en el Lincoln Center; el gigantesco árbol navideño del Rockefeller Center y el “Radio City Christmas Spectacular”, el suntuoso musical que protagonizan las famosas Rockettes, esas bailarinas perfectamente sincronizadas que generan coreografías impresionantes.

Se trata de un show familiar de 90 minutos de duración, muy demandado por neoyorquinos y visitantes, toda una tradición anual del venerable Radio City Music Hall, un teatro de 6.015 butacas desde donde se tiene una completa visibilidad del escenario en cada una de ellas, no importa su ubicación.

La temporada se inicia el 15 de noviembre y finaliza el 2 de enero. La magia de las fiestas navideñas se refleja en este espectáculo, donde Santa Claus es el hilo conductor de las diferentes escenas, por donde pasan 150 personas, desde músicos y cantantes hasta las Rockettes, bailarinas de este noble recinto que son las auténticas protagonistas.

Desde su debut en 1933, más de 75 millones de personas han visto el “Christmas Spectacular”, show que evidentemente ha evolucionado con el tiempo, incorporando nuevos segmentos y no pocos efectos especiales, pero sin prescindir de sus dos escenas más icónicas: el Desfile de los soldados de madera, todo un derroche de cronométrica precisión coreográfica, en el cual las Rockettes se visten como soldaditos de juguete y caen unas sobre otras como fichas de dominó; y el Belén viviente, memorable fin de fiesta que no deja a nadie insatisfecho. En este último cuadro pasan por la imponente recreación del Nacimiento del Niño Jesús, desde auténticas ovejas y mulas, hasta caballos y los tradicionales camellos; todo ello, en medio de las frenéticas ovaciones de la audiencia.

Como en la mayoría de historias sobre la Navidad, el argumento que da pie a este musical es el esfuerzo de Santa Claus por convencer a un niño del poder mágico de esta celebración. A partir de ahí empieza un viaje hacia el Polo Norte que hará que el público vea la nieve caer sobre el escenario y hasta al trineo de Santa Claus pasar por encima de sus cabezas, entre otros de los momentos más recordados.

Aquilino José Mata