Un trío que rompió esquemas

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La participación de un equipo de mujeres matemáticas afrodescendientes de la Nasa, fue determinante en el triunfo de la carrera espacial que Estados Unidos libró sin cuartel contra la Unión Soviética, y paralelamente impulsó la lucha para conseguir igualdad de derechos y oportunidades en plena época de discriminación racial.

Este interesante y apasionante episodio es el que aborda la película “Talentos ocultos” (Hidden Figures), estrenada el pasado viernes en Venezuela, dirigida por Theodore Melfi (St. Vincent) y protagonizada con irresistible encanto por Taraji P. Henson, Octavia Spencer y Janelle Moná, apoyadas por un elenco de lujo integrado, entre otros, por Kevin Costner, Kirsten Dunst, Glen Powell y Jim Parsons. El filme tiene tres nominaciones al Oscar, en los rubros de mejor película, actriz de reparto (Octavia Spencer) y guión adaptado.

Esta historia real transcurre en los años en que la segregación racial aún era fuerte, con unos baños para blancos y otros para gente “de color”, igual que los lugares en los autobuses, comedores y restaurantes, entre otras irritantes manifestaciones de discriminación. En este ámbito, un grupo de brillantes mujeres afrodescendientes desafiaron los rígidos criterios que había en ese momento en la Nasa, y en la sociedad en general.

Todos hemos oído hablar de las misiones Apolo. La mayoría de la gente podría nombrar de inmediato a los astronautas que dieron los primeros y grandes pasos para la humanidad en el espacio: John Glenn, Alan Shepard y Neil Armstrong. Pero, por increíble que parezca, Katherine G. Johnson, Dorothy Vaughan y Mary Jackson, las heroínas de esta historia, son nombres que estaban en el olvido, a pesar de que su contribución, como las ingeniosas “computadoras humanas” que fueron, marcó un hito en la dinámica laboral donde se movían. Este visionario trío de mujeres superó las fronteras del género, del color de la piel y del mundo laboral,

Lo más llamativo es que la historia está cinematográficamente contada, no desde la perspectiva de un drama crudo y duro, sino que posee inteligentes dosis de humor, lo que en lugar de restarle, le suma, y mucho, al carácter motivador del filme, para ilustrar de esta manera, tanto la misión intrépida por lograr el primer viaje orbital de un astronauta alrededor de la Tierra, como los principios poderosos que pueden surgir cuando las mujeres se unen y realizan un trabajo en equipo, al poner a prueba todas sus facultades para un bien común.

“Talentos ocultos” es una de esas películas que proporcionan una grata sensación al espectador, pues ningún elemento es dejado al azar, desde las brillantes actuaciones, la ambientación de época y los agudos, inteligentes y chispeantes diálogos. Es una opción de la cartelera que recomendamos sin ninguna reserva. No hay que dejar de verla.

Aquilino José Mata/ EDC