Editorial: Maduro espera que la tecnología lo salve

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, presentó el domingo 3 de diciembre una medida que según piensa salvará de la crisis a la maltratada economía del país sudamericano.

Maduro anunció la creación del petro, una criptomoneda que servirá a su gobierno, como dijo, “para avanzar en materia de soberanía monetaria, para hacer transacciones financieras y para vencer el bloqueo financiero”.

Las criptomonedas o criptodivisas son medios digitales de intercambio, que, a diferencia de otros medios de pago en Internet como PayPal, no usan redes privadas como las de los bancos y las tarjetas de crédito. Las transacciones con criptomonedas se realizan directamente entre el comprador y el vendedor, sin intermediarios.

Con su propia criptomoneda, Maduro pretende eludir el sistema financiero internacional, que Estados Unidos domina. De esa manera su régimen escaparía a las sanciones económicas impuestas por Washington como respuesta a la represión y el deterioro de los derechos políticos de la población en Venezuela.

El mandatario dijo el domingo que el petro estaría respaldado por las reservas de petróleo, gas y diamantes con que cuenta Venezuela. Pero expertos como John Villar, un empresario de criptomonedas en Caracas, citado en el artículo ¿Podrá el ‘petro’ rescatar la devastada economía de Venezuela?, de Jim Wyss [el Nuevo Herald, 4 de diciembre], han manifestado escepticismo. Villar expresó que si la moneda digital está respaldada por las reservas de petróleo, podría ser vulnerable al fraude con materias primas.

Maduro tal vez no debería mostrar tanto optimismo con una solución tan heterodoxa.

Pero de todas formas algo tiene que hacer, porque la situación es insostenible. El país sufre una inflación de tres dígitos y una terrible escasez de alimentos y medicinas. Las colas enormes para adquirir comida se han convertido en una agotadora actividad diaria para muchos venezolanos.

Las sanciones impuestas por Estados Unidos y por naciones europeas han tenido un impacto económico. Y para empeorar aún más las cosas, el gobierno tiene problemas para refinanciar su abultada deuda, cuyo incumplimiento es una penosa realidad.

Es muy posible que el ministro de Finanzas de Colombia, Mauricio Cárdenas, tenga razón. Cárdenas dijo el lunes pasado a la emisora radial RCN que la inflación en Venezuela “no se resolverá con la introducción de una nueva moneda”. El funcionario señaló que los problemas de Venezuela solamente se pueden resolver con medidas que permitan estabilizar las finanzas públicas.

Maduro, inesperadamente convertido en un mago de la tecnología, quiere convencer a su pueblo que el críptico petro será la salvación. Pero lo más probable es que su solución novedosa se sume a la cadena de disparates que han llevado a Venezuela a un barranco por el que la economía se ha despeñado.
Junta Editorial El Nuevo Herald

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es