EN NUESTRA OPINIÓN: Elección en Venezuela: una dudosa victoria del chavismo

El Nuevo Herald's picture

El resultado de las elecciones regionales en Venezuela, el domingo pasado, fue una sorpresa para muchos. El conteo de votos que anunció el Consejo Nacional Electoral (CNE) dio al chavismo la gobernación de 17 de los 23 estados venezolanos, mientras la oposición ganaba en cinco. Quedaba en disputa el estado restante, Bolívar.

Esta inesperada aprobación del régimen chavista no concuerda con las encuestas que dan al gobierno de Nicolás Maduro un pésimo índice de popularidad, menos del 20 por ciento. Tampoco se explica después que en diciembre del 2015 los votantes dieron a los candidatos opositores el control de la Asamblea Nacional.

La reacción no se hizo esperar.

La oposición aseguró que Venezuela está ante un “fraude de gigantescas proporciones”. Y el gobierno de Estados Unidos afirmó este lunes que las elecciones regionales en el país sudamericano no fueron “libres” ni “justas”. Heather Nauert, portavoz del Departamento de Estado, dijo que “no se escuchó la voz del pueblo venezolano” en los comicios y que Washington seguirá presionando “económica y diplomáticamente” al gobierno de Venezuela hasta que vuelva la democracia.
La portavoz no se anduvo por las ramas y calificó al régimen de Maduro de “dictadura”.

Los peores temores se confirmaron. La vocera del Departamento de Estado dijo lo que muchos temían: hubo una ausencia de observadores independientes, no se supervisó el conteo de votos del CNE, y ocurrieron cambios de última hora de los locales de votación sin previo aviso al público.

Además, especificó la portavoz, en los barrios de mayoría opositora hubo una cantidad limitada de máquinas de votación.

En otras palabras, el terreno estaba preparado para el triunfo del chavismo en las elecciones regionales.

Este resultado electoral inesperado crea una crisis en la oposición, que agrupada en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) optó por participar en el sufragio, apostando a que una asistencia masiva de los votantes sería suficiente para echar por tierra cualquier intento de fraude en las urnas. Pero ese cálculo salió mal. El mismo domingo, la MUD anunció que no reconocía los resultados de la consulta popular debido a las numerosas irregularidades en el proceso y la falta de transparencia.

Ahora la MUD debe revisar sus estrategias de oposición al gobierno de Maduro, si en los comicios el oficialismo parece tener las de ganar.

De todos modos, Maduro no ha salido tan bien parado del proceso electoral. Sí, los chavistas ganaron la gobernación de la mayoría de los estados. Pero las acusaciones de fraude llueven sobre el CNE y el gobierno norteamericano reaccionó rápidamente con un mensaje de condena.

“Impondremos todo el peso del poder económico y diplomático estadounidense a favor del pueblo venezolano en su intento de restaurar la democracia”, advirtió Nauert, la portavoz del Departamento de Estado.

Maduro sigue aferrado al poder. Pero la victoria que su régimen se anotó en las elecciones del domingo difícilmente traiga una salida a la profunda crisis nacional, al mismo tiempo que se incrementa el aislamiento internacional del chavismo.
Junta Editorial El Nuevo Herald

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/opinion-es/en-nuestra-opinion/article179198...