La revuelta de los médicos cubanos en Brasil

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La economía de Cuba jamás funcionó. La razón es bien sencilla: el colectivismo es un fraude . Por eso, la dirigencia cubana tuvo la tremenda habilidad de saber vivir permanentemente “colgada” de los demás. Primero, de la Unión Soviética. Luego, desde la frustrante era de Hugo Chávez cuando los precios internacionales del petróleo crudo eran muy otros, a costillas de los hidrocarburos que fluyen de los yacimientos de Venezuela, que en buena medida se dedican perversamente a mantener “viva” a la Cuba comunista.

No obstante, Cuba siempre procuró tener algún “seguro”.Por si acaso. Uno de ellos es el de la exportación de sus excedentes de médicos, a los que se envía al exterior bajo contrato, de modo de que se pague en dólares por sus servicios, de los cuales sólo una pequeña parte queda en los bolsillos de los médicos. Para muchos, ésta ha sido -y todavía es- una forma de explotación de los profesionales con auténticos perfiles de esclavitud. Para Cuba, esa es la retribución que tiene derecho a exigirles, simplemente por haberlos formado en sus universidades gratuitamente.

Entre otros países, Brasil -en tiempos de la fracasada ex presidente izquierdista, Dilma Rousseff - contrató con Cuba la provisión de cientos de médicos cubanos para prestar servicios en Brasil a cambio de pagos mensuales al Estado cubano, en dólares.

Lo grave es que los médicos cubanos que trabajan en Brasil sólo reciben una cuarta parte de lo que Brasil paga a Cuba por sus servicios. Esto es alrededor de unos mil dólares mensuales, cuando en Cuba la remuneración profesional de los médicos es de tan sólo unos 30 dólares por mes.

Unos 18.000 médicos cubanos participaron en esos programas. Hoy hay unos 8.600 médicos cubanos que todavía están trabajando en Brasil.

Si se retoban, deben regresar de inmediato a Cuba. O arriesgarse a permanecer en Brasil como inmigrantes exiliados, por ocho años, recibiendo entonces íntegramente los salarios que en cada caso se pagan por sus respectivos trabajos, según lo ha establecido la justicia brasileña.

En estos momentos unos 150 de ellos están -en abierta rebelión- demandando, todos juntos, la nulidad de esa perversa contratación ante los tribunales de Brasil. Quieren recibir el total de lo que el gobierno brasileño paga por sus servicios. Y denuncian con razón que, de lo contrario, estarían en situación de esclavitud, lo que sería inaceptable.

Ocurre que su futuro profesional se ha oscurecido de repente. La idea que con frecuencia los llevaba a prestar servicios al extranjero era que, al final del contrato al que se vinculaban, podían emigrar a los Estados Unidos, donde los médicos cubanos, como todos, trabajan libremente, en óptimas condiciones profesionales. Y–por cierto- ganan muy bien. Esa puerta está ahora cerrada. Por eso para quienes soñaron con dejar atrás una opción miserable, la alternativa parecería ser la de quedarse residiendo en Brasil, al menos por un tiempo.
Emilio J. Cárdenas
Ex Embajador de la República Argentina ante las Naciones Unidas.

Fuente: https://www.eldiarioexterior.com/la-revuelta-de-los-medicos-49466.htm