A falta de Fidel, bueno es Erdogan

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Una vez más Nicolás Maduro viajó a Turquía y saludó a su admirado colega Recep Tayyip Erdogan. Lo admira tanto, que espera superarlo. Por lo menos eso se desprende de la afirmación que hizo el 18 de octubre del año pasado en el Estado Monagas: “Erdogan se va a quedar como un niño de pecho para lo que va a hacer la Revolución Bolivariana si la derecha pasa la frontera del golpismo otra vez. (…) Estoy preparado para hacerlo y me sabe a casabe lo que diga la OEA y lo que diga el imperialismo norteamericano…”

Maduro se refería a la purga hecha por Erdogan luego de un intento de golpe de Estado en Turquía el 15 de julio de 2016. La amenaza estaba dirigida a los sectores de oposición que convocaban una movilización para el 1ero de septiembre, a la que llamaron “La toma de Caracas”.

Según el propio Erdogan, el suceso dejó un saldo de “240 mártires y 2.200 heridos”. Dos días después de la intentona, el gobierno de Erdogan arrestó a 6 mil personas con la intención de “purgar” al Estado del “virus” que causó la revuelta. (1)

El 9 de septiembre de este año, Maduro fue más preciso al asegurar que está dispuesto a convertirse en “un dictador” para garantizarle los precios al pueblo y lograr “la paz económica”. A esta altura del partido no hay precios garantizados, no hay paz económica, la inflación está a un nivel jamás visto en Venezuela y el panorama para el próximo año es de oscuridad total.

El pasado 12 de septiembre, Maduro, en cadena nacional desde Miraflores, se refirió a su viaje por los países islámicos. En relación a su encuentro con Endorgan, dijo que “hacemos química”. Precisó que lo invitó para que viniera a Venezuela el próximo año.

En octubre Maduro se reunió de nuevo con Erdogan. Esta vez, en compañía de empresarios turcos y venezolanos y cancilleres de ambos países. La agenda contemplaba tratar relaciones bilaterales entre ambos países y discutir asuntos internacionales.

El primer contacto de Maduro con Erdogan fue pocos meses antes del fracasado golpe de Estado cuando asistió al XXIII Congreso Mundial de Energía, llevado a cabo en Estambul.

Según la nota oficial enviada por el Ministerios de Información, “el presidente Maduro tiene como norte para el país la independencia de la renta petrolera, -algo que va de la mano con el tema principal del XXIII Congreso Mundial de Energía- diversificando la economía…” De eso ya pasó más de un año y los venezolanos seguimos sin ver ese norte.

Esperemos el balance que hará Maduro de este nuevo encuentro con Erdogan, quien al parecer está sustituyendo a Fidel Castro como tutor.

Pero ¿quién es y qué representa Recep Tayyip Erdogan? Fernando Mires, filósofo y columnista no da algunas pistas:

“El proyecto Erdogan es convertir a Turquía en potencia hegemónica del mundo islámico. Como sucede con su equivalente ruso, Putin, cuyo objetivo es recuperar la carta geográfica del imperio zarista, el de Erdogan es recuperar los lineamientos geográficos y políticos del antiguo imperio otomano.

“De fiel aliado, Erdogan ha pasado a ser un peligro para Europa. Si ese peligro no es reconocido por los gobiernos europeos, mañana podrá ser demasiado tarde, más todavía si se tiene en cuenta que el aliado histórico de Europa, EE UU, ya no es tan confiable como una vez lo fue”. (2)

Desde el punto de vista estrictamente pragmático, pareciera que la relación de Maduro con Erdogan y Putin sería más beneficiosa para Turquía y Rusia que para Venezuela. Y dicen que política predomina el pragmatismo.
Referencias:
(1) http://prodavinci.com/2016/08/19/actualidad/a-que-se-refirio-nicolas-mad...
(2) http://informe21.com/blog/fernando-mires/ese-peligro-llamado-erdogan
Enrique Rondón Nieto