Cuando los pueblos, con gobiernos socialistas despiertan y reaccionan

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Los sistemas de gobierno socialistas, se basan en el populismo y la demagogia, para actuar. Para éstos, es fundamental, mantener a los pueblos, engañados y adormecidos, para mantener el dominio y poder absoluto sobre éstos. Difícilmente, un partido político socialista, alcance el triunfo electoralmente en las urnas de votación, si dice la verdad sobre su plan de gobierno. Esto, debido a que, éste programa de gobierno, tendría que estar estructurado, en base a los principios y valores de la democracia.
El caso de Venezuela, es singular y extraño, y pudiera ser único en el mundo, puesto que, el liderazgo de ese proyecto político, decidió apoderarse del gobierno, en forma democrática, para luego, mediante un plan macabro bien articulado, apoderarse de la nación, mediante el apoyo de un grupo militar, previamente adoctrinado. Tal ha sido el propósito del proyecto socialista del siglo XXI, conocido como revolución bolivariana.
Esta denominación de bolivariana, estimo, que fue, para envolver a las naciones hermanas, liberadas por el libertador Simón Bolívar (a quién el chavismo, hipócritamente admira) ; tales como Bolivia, Ecuador, Colombia y Perú. El título de revolución bolivariana, aun cuando no incluía a Argentina y Brasil, era más simbólico, que real, puesto que el propósito final, era el de tomar a toda Latinoamérica, y convertirla al socialismo.
Tal fue el nivel del sueño del maléfico de Fidel Castro, inspirador y creador de ese macabro proyecto político regional. Hugo Chávez, fue solo un tonto útil y chivo expiatorio, para iniciar el proyecto, y financiarlo a través de PDVSA. La organización del Foro de Sao Paulo, establecida en Brasil, sería el organismo ideológico, que lo alimentaría y apoyaría, desde el punto de vista doctrinario. Por supuesto, Cuba sería el mentor y guía.
Explico esto, para ilustrar al lector, sobre el origen real de un proyecto diabólico, que ha estado a punto de apoderase ideológicamente de latino américa, con el propósito final de destruir al capitalismo, y eliminar, la influencia comercial, cultural, tradicional y política; de los EE.UU. en el área latinoamericana.
Debo responsablemente aclarar, que, esta no es una historia inventada por mí, puesto que la misma, ésta respaldada por las evidencias históricas ocurridas en el tiempo, iniciadas desde 1848, con el manifiesto comunista de Karl Marx y Friedrich Engels, padres del socialismo mundial. Desde esos tiempos, del siglo XVIII hasta el siglo XX, los EE.UU., con sus subsiguientes gobiernos, así como su poderosa red de inteligencia, aunados a Europa y a Latinoamérica; se durmieron en los laureles. y subestimaron, la importancia del nacimiento del socialismo, convertido posteriormente, en el principal enemigo del sistema de gobierno democrático de occidente.
Pensando, que el final de la guerra fría había llegado, no había porque preocuparse del socialismo de Rusia, China, Irán, Bielorrusia, Corea del Norte, Vietnam y de Fidel Castro, aún después del final de la guerra fría. Se desestimó, que tales factores no tenían la capacidad de hacerle daño a la cultura democrática de occidente, y al sistema económico de libre mercado, conocido normalmente como capitalismo. Hoy día, no sería lógico, ni prudente ni estratégico, combatir el crecimiento del socialismo, en Latinoamérica y en el mundo; por la fuerza de las armas, ni mucho menos, con invasiones norteamericanas. Esto, en principio, por respeto y solidaridad con la democracia. En aquellos países, convertidos en dictaduras, necesarias para imponer al socialismo; el uso de la fuerza, para sacarlos del poder es riesgosa y podría resultar muy terrible y costosa. Esto, por la posibilidad cierta, de que se produzca una tercera guerra mundial, indeseada por todos los factores involucrados.
Tal como lo afirmé en una publicación anterior, el derrumbe económico de estas organizaciones socialistas, como consecuencia de sus acciones administrativas, culturales, sociales y económicas fallidas, serían los factores que contribuirían con el derrumbe final del socialismo en Latinoamérica y en el mundo.

No obstante, es de esperarse, que los pueblos engañados, adoctrinados, desinformados, semi dormidos y/o atemorizados, una vez que entiendan la realidad política en la que viven, y descubran, que todo ha sido producto del engaño, las manipulaciones y las mentiras; despierten y recapaciten, sobre la incapacidad de los gobiernos a quienes apoyan, y/o elegirán; descubrirán tales abusos e injusticias a los que han sido sometidos durante años y décadas; seguramente reaccionarán, y les pasarán factura. De hecho, electoralmente hablando, ya está sucediendo en algunos de los países latinoamericanos. Se espera por la reacción positiva pro democrática, de los pueblos de Brasil, México, Bolivia y Nicaragua; en sus próximas alecciones. Sobre las dictaduras socialistas de Cuba y Venezuela, por nombrar a los dos países socialistas latino americanos, más emblemáticos en la actualidad, es de esperarse que colapsen; vista la realidad actual, escondidas tras sus mentiras, manipulaciones, desastres e incapacidades administrativas, así como las violaciones a las leyes internacionales y a los derechos humanos de los pueblos.
Cuando el muro de Berlín se derrumbó, no fue por la acción bélica de las armas, ni de la intervención militar de las potencias occidentales, ni por el boicoteo norteamericano o europeo, a esas economías. Fue sencillamente, por la evidente realidad del fracaso económico soviético – alemán que les abrumaba a la URSS, sin saber cómo contener permanentemente al pueblo alemán de la Alemania oriental, el cual evidentemente, prefería vivir del lado occidental. El caso del desmoronamiento del socialismo impuesto por la Unión Rusa de Sociedades Socialistas, URSS, fue parecido al de Alemania, pero más dramático, puesto que tomo varios meses y se hizo por etapas.
Cito sic, Wikipedia Internet: “El colapso económico de la Unión Soviética fue una crisis que ese país sufrió a fines de los años 1980. Consistió en importantes cambios en su economía, que condujeron a su disolución como unidad política centralizada. Esta se oficializó el 8 de diciembre de 1991 con el Tratado de Belavezha, que firmaron los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia. La antigua URSS dio lugar a varios países independientes, que experimentaron severísimas contracciones de sus economías durante su tránsito al capitalismo. Tras la disolución de la URSS, Rusia, la heredera natural del poder soviético, se convirtió en un país radicalmente diferente. En 1997, su PIB era algo más de la mitad de los niveles de 1989. Uzbekistán donde el PIB de 1997 era alrededor de un 80 % del de 1989 fue una de las ex repúblicas soviéticas menos afectadas. Armenia o Georgia fueron las más afectadas el PIB de 1997 se encontraba en torno al 30 % del de 1989”. Fin de la cita. Evidentemente que, el cambio al capitalismo les afectó, a los países que conformaban la URSS y tuvieron un bajón del PIB después del colapso que sufrieron, el cual poco a poco se fue normalizando hasta hoy día, una vez que aprendieron a administrar su economía, bajo los principios de la libre competencia.
Si el sistema comunista de gobierno, no se ha derrumbado en China, es debido a que el gobierno comunista chino, se adelantó a las circunstancias, y dio un giro sorprendente, en su economía, al cambiar del modelo socialista, al modelo económico de libre mercado o capitalista. Este astuto e inteligente cambio, le permitió a China, empezar a crecer económicamente en forma sostenida. Al generar riquezas a un ritmo mayor, China ha podido palear y congelar el descontento nacional que clamaba el pueblo y aún clama moderadamente por libertades políticas. Hoy día, China es una potencia económica mundial capitalista, con un sistema de gobierno comunista, e inmenso descontento interno. Es difícil predecir, hasta cuándo podrá China, mantener soterrado, su problema de falta de libertades ciudadanas en la nación.
El caso emblemático del socialismo en América, ha estado representado por Cuba, por unos 60 años. Su triunfo, contra la dictadura militar de Fulgencio Batista, le permitió a la revolución cubana, tomar el poder en Cuba, y realizar la conversión del gobierno cubano al socialismo, situación que se ha extendido, hasta el presente.

Si bien es cierto, que la Cuba socialista, ha perdurado estoicamente, por tanto, tiempo, aun luego de ser expulsada de la OEA, como país socialista, es debido a que, al principio, fue subsidiada por la URSS, hasta que la URSS colapsó. Además, Cuba, ha tenido un apoyo soterrado de Latinoamérica, sin precedentes en la región.
Posterior a esto, su economía, sufrió un descenso en términos de PIB, que casi hace colapsar al gobierno cubano a finales del siglo XX. Afortunadamente para la dictadura cubana, la llegada del chavismo al poder en Venezuela, y el posterior anuncio por el presidente Hugo Chávez, de que el gobierno de Venezuela se convertiría al marxismo leninismo, le da un espaldarazo económico sin precedentes al gobierno de Cuba y lo salva del desastre del colapso económico y de la vergüenza política.
Hoy día, Venezuela, la otrora nación rica de Latinoamérica, está al borde del colapso económico. Venezuela está hoy día, imposibilitada de pagar sus deudas, e incapaz de cumplir con sus compromisos con el pueblo, y con el desarrollo que reclama la nación. PDVSA, la gallina de los huevos de oro, está prácticamente desaparecida como empresa robusta, eficiente y productiva, Es decir, estamos a la espera de la muerte ecomica anunciada del país. Ya el régimen no puede pagar más populismo, ni comprar más solidaridad. Tampoco puede seguir ocultando su fracaso.
La situación es tan tensa en Venezuela, que surgen comentarios y predicciones de las más diversas, con un signo o característica en común. Todos negativos. Dado que Venezuela jamás ha estado en tal situación, no existen referencias ni ejemplos, los cuales aplicar para evitar el colapso económico total.
Si el régimen venezolano, aceptara que el modelo socialista fracasó, y decidiera dar un giro radical del socialismo o estatismo, al sistema económico de libre mercado, quizás se pudiera evitar o frenar el colapso económico, al empezar a rectificar desde ahora. No obstante, tal decisión es impensable de tomar, visto el grado de fanatismo, negligencia y de tozudez de parte de la dirigencia de régimen. Por lo tanto, tal opción es totalmente descartable.
A los venezolanos demócratas, solo nos queda, seguir luchando para expulsar al régimen del poder, de la forma más pacifica posible. La manera lógica y sensata, sería cambiar de gobierno, mediante elecciones limpias y transparentes, lo cual también pareciera muy difícil de lograr, vista la resistencia del régimen de cambiar al directorio del CNE, limpiar el registro electoral, comprometerse a no abusar del poder y realizar las elecciones con veedores internacionales de todas las tendencias políticas.
La opción del diálogo o negociación, aun cuando es la más solicitada por diferentes sectores, en mi opinión, y la de muchos otros, solo sirve al gobierno, para ganar tiempo y avanzar en su proyecto político socialista. Es una opción tan viciada, que la oposición debería considerar descartarla de inmediato.
CONCLUSIÓN FINAL:
La opción lógica del pueblo democrático, la de permanecer en rebeldía, protestando firme y pacíficamente, y solicitando elecciones presidenciales libres y transparentes, sería la más apropiada y lógica a seguir, según las circunstancias actuales. Hemos visto y confirmado, que la economía de un país, tiene el poder inusitado y milagroso de vencer a gobiernos socialistas, sin disparar un solo tiro, usando simplemente, la sensatez y lógica. Este régimen nefasto, tanto en lo político como en lo económico, social y moral, no tiene forma de sostenerse en el poder. El pueblo le ha dado mucho tiempo al régimen, para rectificar. Creo, que ya es hora, de que hable y actúen el pueblo y la racionalidad. Al fin y al cabo, es el pueblo el único que sufre y padece.
Guillermo A. Zurga

Frase célebre: "El marxismo no sólo ha fallado en promover la libertad humana, también ha fallado en producir comida". Rick Bayan - Escritor norteamericano.