¿De qué sirve votar?

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Las opiniones están muy divididas en la oposición venezolana, liderada por la MUD, sobre la decisión de votar o no hacerlo. Si durante el polémico diálogo, la MUD puso 4 condiciones, para llegar a un arreglo sobre las elecciones y resolver la crisis del país, y el régimen se negó a aceptarlas; no se entiende el porqué de la opinión de algunos de los miembros de la MUD de ir a votar. Es como si fueses a la iglesia a rezar, y dentro de ésta, empieces a denigrar de las religiones.
Los principios de la democracia son muy pocos y precisos: votaciones libres, transparentes y secretas. Debe existir Estado de Derecho. Las Fuerzas Armadas defienden a la nación, no a un régimen dictatorial, corrupto, negligente y arbitrario. Los poderes del Estado son independientes, entre ellos el CNE, y no debe existir parcialidad alguna de éstos hacia el poder ejecutivo; al contrario, sirven de críticos de éste, cuando el mismo se sale del carril democrático y deja de cumplir las leyes. Los gobiernos democráticos, no persiguen y acosan a los partidos políticos. Al contrario, los protegen de los factores adversos a la democracia.
Si queremos recuperar la democracia, hagámoslo, defendiendo al sistema político democrático y a las leyes; no violándolas, ni ignorándolas, ni por miedo, ni por intereses personales ni partidistas, ni por intereses grupales, ni por intereses familiares. Recordemos que estamos defendiendo a la madre patria, el futuro de nuestros hijos, de nuestros sueños, nuestro suelo, nuestro terruño, nuestras costumbres, nuestra ideología. No se defiende a la patria asistiendo a unas elecciones impuestas, amañadas, sin garantías de transparencia, y a sabiendas de que han sido impuestas para satisfacer los egocentrismos de quienes las impusieron.
Para un político debe ser muy doloroso y duro, el abstenerse ante cualquier elección, sobre todo, cuando se trata de elegir a un presidente de la república. No obstante, en mi opinión, podría ser más duro perder y hacer el ridículo, votando, cuando esto se puede evitar. Si hacemos un balance de la situación, soy de los que piensan, que si votamos, tenemos más que perder que ganar.
Los militares retirados institucionalistas decidieron no votar, a pesar de que solo lo empezaron a hacer en el 1999, cuando la constitución se los permitió. Sin embargo, dieron un paso al frente, y prefieren sacrificar ese derecho, cuando se trata de defender el honor, la dignidad y la palabra.
La Asamblea Nacional, quién desde el punto de vista legal, es la institución que debería elegir a los 5 directores del poder electoral CNE, fue inhabilitada por el TSJ, por instrucciones del régimen, para que la AN no actuara. Al igual que lo hicieron los militares institucionalistas, los miembros demócratas de la AN, deberían dar un paso al frente y negarse a votar, en unas elecciones convocadas por la írrita ANC. Se desconoce el motivo por el que no lo hacen.
Si las mismas y tantas naciones y organizaciones internacionales competentes, a quienes les corresponde aceptar o no como legítimas tales elecciones, se están negando mayoritariamente a que la MUD participe en votar, bajo las condiciones impuestas; me pregunto: ¿Cómo es eso de que los venezolanos opositores se están preparando para votar? ¿Es que acaso no existen otras formas de lucha política? ¿No sería mejor a que se auto elijan, a que la MUD les valide y formalice con su participación tales elecciones? ¿Si han hecho trampas participando, que nos dice que esta vez no la harán? ¿Se les habrá ocurrido pensar, que todos los chavistas que reciben el CLAP, ya botaron anticipadamente? ¿Se imaginan la participación de los (cubanos, sirios. rusos y chinos) por la vía de los servicios telefónicos e internet, influyendo en tales elecciones?
La democracia venezolana, no debería ir “obedientemente al matadero”, a unas elecciones de ese tipo. No puede dar al mundo democrático, una muestra y mal ejemplo de sumisión y debilidad, ante quienes ostentan el poder. Tampoco puede contribuir a incentivar y permitirle a las dictaduras del mundo, a que utilicen esa forma prepotente de intentar doblegar a quiénes luchan por sus derechos y libertades.
En estos momentos, Venezuela y el mundo entero, estamos pendientes de la decisión de la MUD, sobre las elecciones presidenciales del 22/04/2018, convocadas por la ANC. Ojala, y la decisión de votar o no votar que tomen sea unánime. De ser así, esperamos que sus argumentaciones sean claras, solidas y convincentes, y vayan en beneficio de toda Venezuela, muy en especial del mundo democrático. En tal caso, no tendríamos objeciones en acatar el mandato de votar.
Con la MUD integrada totalmente, con los objetivos bien claros y la unidad férrea que se ha estado esperando desde hace tiempo, ningún venezolano del montón, tendrá que preocuparse, puesto que se habría logrado integral a todos los factores opositores en la lucha integral que deseamos desarrollar en favor de la democracia, nuestros derechos y libertades.
Si tal como dice el proverbio abajo indicado, si doblamos la espalda para ir a votar, es de esperarse, que esos votos valgan la pena, puesto que de suceder lo contrario, a algunos opositores, los dolores de espalda se les convertirían en permanentes.
Si la MUD no se pone de acuerdo, y cada partido o factor político de ésta, actúa según sus instintos e intereses partidistas, entonces, no existirá forma alguna de sacar al régimen del poder de la forma democrática, electoral y pacífica que se ha venido anunciando permanentemente. En tales circunstancias, la crisis, la cual supuestamente deberíamos resolver los demócratas; permanecerá, creerá y se hará gigantesca, hasta que alguien sensato, o alguna circunstancia divina, la resuelva en el tiempo.
Guillermo A. Zurga