Carta del billete de 100 Bsf a Nicolás Maduro

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Estimado Nicolás:

He querido dedicarte estas líneas porque de verdad, ya me tienes cansado y aburrido. Desde el 11 de diciembre de 2016 le has estado anunciando al país mi desaparición física y no lo has logrado. No tengo ni la más mínima idea de cuáles son las razones por las que has decidido acabar con mi vida, pero debo decirte que no te la voy a poner fácil porque de algo sí estoy seguro: yo no soy el responsable de que la economía venezolana esté hecha un desastre.

He hablado con los demás miembros de la familia, los billetes de 2, 5, 10, 20 y 50 bolívares y ninguno ellos está de acuerdo con tu actitud hacia mí. Nuestra familia vio luz por primera vez en 2008, cuando por decisión del entonces presidente Hugo Chávez, se hizo el cambio de moneda de bolívar a bolívar fuerte. Los primeros billetes salimos a circular el 01 de enero de ese año y para julio, ya estábamos regados en todo el territorio nacional.

Quizás no lo recuerdas, Nicolás, pero nuestra llegada en 2008, no fue un hecho fortuito. Nuestra familia de billetes llegó a Venezuela como consecuencia inmediata de un decreto ley que estableció la eliminación de tres ceros al bolívar. Chávez aplicó una devaluación de la moneda venezolana, y la disimuló inventando el “bolívar fuerte”, decisión que fue aplaudida por propios y extraños tanto dentro como fuera del país, porque se creyó que el Jefe de Estado iba a tomar medidas para empezar a sincerar la economía y combatir la inflación, que en 2007 fue de 22,5%. Pocos años después nos dimos cuenta que no fue así y que en realidad, lo que Chávez quería era crear un nuevo cono monetario que le permitiera seguir devaluando la moneda a conveniencia, como en efecto ocurrió en los años posteriores.

El 11 de diciembre de 2016, cuando el país todavía no se reponía del duro golpe que significó habernos enterado que ya no tendríamos Referendo Revocatorio, tú, Nicolás Maduro, sorprendiste a medio mundo con un anuncio verdaderamente loco: dijiste que habías decidido sacar de circulación al billete de 100 bfs y diste un plazo de 72 horas para que todo el que tuviera un billete de esa denominación lo depositara en los bancos.

Tu anuncio convulsionó al país. La mayoría de los venezolanos corrieron despavoridos hacia las taquillas más cercanas para tratar de depositar el dinero que tenían guardado en la casa. El mundo observó atónito como llegaban personas a los bancos con sacos, cajas y hasta maletas llenas de billetes de 100 bfs. Muchos no lo entendían, pero era algo absolutamente normal: la gente prefería tener el dinero en efectivo escondido en las casas antes que depositarlo en los bancos, porque dentro de los bancos, el dinero no solamente se devaluaba, sino que era muy difícil sacarlo por las limitaciones que había impuesto el propio gobierno a las entidades financieras.

Abusando de tu autoridad, diste un plazo hasta el 15 de diciembre para depositar los billetes de 100 bfs, pero 48 horas después te diste cuenta del tremendo error que habías cometido y tuviste que recular. En varios estados del país se registraron disturbios y saqueos ante la escasez de billetes. No había efectivo. ¿Y todo por qué? Porque tú, Nicolás Maduro, ordenaste que el billete de 100 dejara de circular sin que hubiesen llegado al país los nuevos billetes. Nelson Merentes, presidente del BCV, te dijo mentiras: te juró que a partir del 15 de diciembre de 2016 comenzaría a circular el nuevo cono monetario, y tú te tragaste ese cuento chino.

Cuando te diste cuenta que habías metido la pata, decretaste la 1era prórroga: el 17 de diciembre de 2016, extendiste la vigencia del billete de 100 bfs hasta el 2 de enero de 2017. “Hemos rescatado el billete de 100 bolívares (…) En tres días pasamos de tener 5% a tener más de 70%. Y por lo tanto, prorrogo la vigencia del billete de 100 bolívares hasta el 2 de enero“. Tu anuncio llegó un poco tarde: en varias ciudades del país hubo gente que le prendió fuego a los billetes de 100 bfs. Otros los lanzaron desde las azoteas de los edificios. Y no faltó quien hiciera papelillo y confeti con ellos.

Tu ignorancia hizo que le creyeras a Merentes, quien te decía que los nuevos billetes llegarían muy pronto. Pero ocurrió lo que tenía que ocurrir: el 29 de diciembre de 2016 te tocó dar la 2da prórroga y extender la vigencia del billete de 100 bfs hasta el 20 de enero. Con tu cara muy lavada, dijiste que habías tomado la decisión “para que las personas continúen disfrutando sus navidades con tranquilidad”. Pero el mal ya estaba hecho.

El 17 de enero llegó un anunció que todo el país esperaba: la 3era prórroga: a través del decreto N° 2.671 publicado en la Gaceta Oficial número 41.075, se extendió la circulación y vigencia de los billetes de 100 bolívares hasta el 20 de febrero. No hubo mayores explicaciones, pero las razones eran más que obvias: no habían suficientes piezas de los nuevos billetes y, por lo tanto, el popular billete de 100 bfs, es decir, yo, tenía que seguir vivo.

El 17 de febrero llegó un nuevo anuncio: 4ta prórroga: se extendía la vigencia del billete de 100 bfs hasta el 20 de marzo. Esta vez, Maduro no quisiste dar la cara. El anuncio lo hizo el vicepresidente Tareck El Aissami a través de su cuenta en la red social twitter.

Pasaron los días y la pregunta obligada en la calle era ¿Acabarán de una buena vez con el billete de 100 bfs? Las apuestas daban 10 a 1 a favor de la supervivencia del popular “marrón”. Los apostadores no se equivocaron. El pasado viernes 17 de marzo llegó la 5ta prórroga: extendieron la vigencia hasta el 20 de abril de 2017.

BILLETES NUEVOS

La culpa de todo este despelote, según me han dicho algunos funcionarios del gobierno, la tienen los billetes que integran el nuevo cono monetario, los cuales regresaron, como era de esperarse, con tres ceros más que nosotros. Hasta el momento de escribir esta carta, han llegado a Venezuela, diez embarques de nuevas especies monetarias. Pero yo no me caigo a coba: para mí el único culpable aquí, eres tú Nicolás Maduro y más nadie.

El último embarque que llegó trajo Bs 255.000 millones en billetes de 5.000 y 10.000 bolívares. El presidente del BCV, Ricardo Sanguino, dijo que habían llegado 45.000 millones de bolívares en 9 millones de billetes de Bs 5.000 y 210.000 millones de bolívares en 21 millones de piezas de Bs 10.000. En diciembre de 2016, el vicepresidente del BCV, José Khan, dijo que habían llegado al país 60 millones de piezas de 500 bolívares.

Sanguino dijo que “estos billetes de 5.000 y 10.000 no son utilizados en transacciones cotidianas, y que el billete de 100 bolívares es el elemento principal, el pivote, entre los billetes de alta y baja denominación”. Dijo también que “en el país existen aproximadamente 9.000 cajeros automáticos en funcionamiento, por lo que el objetivo es hacer la adecuación progresivamente para no obstaculizar las transacciones económicas”.

Aparte de eso, hay unos billetes que se están fabricando en el país. El 24 de febrero, el BCV recibió 4,5 millones de billetes de Bs 2.000 bolívares, provenientes de la Casa de la Moneda de Venezuela (CMV). Ese institución también acuñó 11,8 millones de monedas de 10, 50 y 100 de bolívares.

SIGO SIENDO EL REY

A pesar de los reiterados anuncios hechos por usted, Nicolás Maduro, sobre mi desaparición, supuestamente para combatir a presuntas mafias colombianas que extraían el papel moneda para “desestabilizar la economía”, tres meses después, yo, el billete de 100 bfs sigo vigente y más fuerte que nunca con 6.331,9 millones de piezas circulando en todo el territorio nacional. En pocas palabras, sigo siendo El Rey.

Datos suministrados por el Banco Central de Venezuela indican que desde el año 2016 ha aumentado la cantidad de billetes de 100 circulantes en toda Venezuela: pasé de 3.828,8 millones de piezas en enero de 2016 a 6.329,9 millones de piezas en enero de 2017. Pero eso no es todo: mi presencia en la economía venezolana se incrementó en dos millones de piezas en febrero de 2017 mientras tú, Nicolás Maduro, le decías al país que mi muerte estaba cantada.

Desde el primer anuncio que hizo usted, señor Maduro, en diciembre de 2016, diciendo que mi muerte estaba decretada y perdería mi vigencia el 15 de diciembre (72 horas después del anuncio), la prórroga que me permite seguir viviendo y seguir siendo “el rey” de la economía nacional se ha extendido en cinco ocasiones: primero, para el 2 de enero; luego para el 20 del mismo mes; después para el 20 de febrero; después hasta el 20 de marzo y ahora hasta el 20 de abril.

Lo peor es que no hay, todavía, un billete que me pueda dar la pelea. Para el cierre de febrero 2017, de acuerdo con cifras del BCV, había en el país 54.1 millones de piezas de Bs. 500; 20.7 millones de billetes de Bs. 5000; 11.7 millones de piezas de billetes de 10.000 Bs; y 2.7 millones de billetes de Bs. 20.000. Ningún billete nuevo me llega a los tobillos. Hay, en este momento, 6.329,9 millones de piezas de billetes de 100 bfs circulando por toda Venezuela.

De manera que anunciar que estaré vigente hasta el 20 de abril es otra gran mentira. Por los vientos que soplan, yo seguiré circulando en cada rincón de Venezuela, por lo menos hasta el 31 de diciembre de 2017. Pregunto: ¿No es mejor dejar las cosas como están y decirle a los venezolanos que se queden con su billete de 100 Bfs hasta que la muerte nos separe? ¿Hasta cuándo vas a seguir con esas estúpidas prórrogas anunciadas los 17 de cada mes Nicolás Maduro? ¿Vas a seguir haciendo el ridículo mi pana? ¿Cuánto apostamos a que primero te vas tú del gobierno antes que deje de circular el billete de 100 bfs? @gustavoazocara
Gustavo Azócar Alcalá

Fuente: http://www.cafeconazocar.com