Asamblea Constituyente

Gustavo Tarre's picture

Existen rumores y/o informaciones en virtud de los cuales se plantea la posibilidad de un acuerdo, en el marco de las “conversaciones” en curso entre gobierno y oposición, sobre la Asamblea Nacional Constituyente. Nicolás Maduro y Jorge Rodríguez lo plantearon en cadena nacional. Se dice que la oposición democrática podría aceptar que la Constituyente, inconstitucional y fraudulenta, sea reconocida siempre y cuando se limiten sus atribuciones o que tenga como función única la elaboración de un proyecto de Constitución, que luego sea sometido a consulta popular.

En mi opinión aceptar la mera existencia de la ANC, es jurídicamente incorrecto, políticamente erróneo y moralmente inaceptable. Basta con recordar la opinión prácticamente unánime de los juristas venezolanos y de los principales constitucionalistas del continente, el rechazo masivo de la comunidad internacional y de TODOS los líderes políticos de la oposición y del chavismo disidente, así como de la Iglesia Católica, de las Academias Nacionales, de los Colegios Profesionales, de las universidades autónomas, del liderazgo estudiantil y de todas las instituciones y organizaciones democráticas del país. Como si ello fuera poco, está la pregunta Nº 1 del referendo consultivo del 16 de julio pasado: ¿Rechaza y desconoce la realización de una Constituyente propuesta por Nicolás Maduro sin la aprobación previa del pueblo venezolano?

Casi ocho millones de venezolanos dieron una respuesta clara, inequívoca y no susceptible de interpretaciones.

Este tema no tiene discusión.

Me permito invitar a todos los venezolanos a que expresen su rechazo y repudio, a través de todos los medios, a la mera posibilidad de que cualquier reconocimiento a la ANC entre en la agenda de discusiones, al margen de que estemos o no de acuerdo con esas conversaciones. Igualmente propongo que se abra en las redes sociales un mecanismo de recolección de firmas que permita expresar el masivo repudio que merece cualquier legitimación de la ANC.
Gustavo Tarre Briceño