Esa ola brava que debo correr

Jaime Bayly's picture

Cuando llego a Lima, me sorprende que me pregunten: ``¿Pero vas a ser candidato o es una broma''? Quizá no debería sorprenderme, porque llevo más de 25 años haciendo bromas en televisión y por lo tanto es razonable que la gente sospeche que mi candidatura es sólo una broma más. Pues resulta que no es una broma, que voy en serio, y así les digo a quienes me preguntan si se trata de una humorada para embaucar a los incautos: -Voy a ser candidato de todas maneras... Cuando les digo que la cosa va en serio, me parece que se alegran: -Voy a ser candidato, aunque está difícil que gane -les digo.

--No creas, Jaimito --me animan ellos--. En el Perú cualquier cosa puede pasar. Mándate, hermano. En este país gana cualquiera.

Me lo dice gente que al parecer me tiene simpatía o ganas de votar por mí y no sé si es un elogio (creo que no) o la melancólica conclusión de que en el Perú cualquier loco aventurero con fuego en el estómago puede llegar a ser presidente.

Y yo soy un loco aventurero con fuego en el estómago, que no queden dudas sobre eso.

Lo soy desde que mi padre me llevaba al colegio y me decía que sería un fracasado, un perdedor, lo soy desde que decidí a los 15 años empezar a ganar mi dinero en el diario La Prensa, lo soy desde que salí por primera vez en televisión a los 18 años para demostrarle a mi padre que no sería un fracasado, un perdedor.

O sea que el fuego en el estómago (un fuego que no se apaga nunca) se lo debo a mi padre y el espíritu de loco aventurero lo debo a mi madre (sólo una loca aventurera sería capaz de tener 10 hijos).

La cosa va en serio, y si llego vivo a enero, inscribiré mi candidatura porque siento (quizá es una ilusión megalómana, pero es lo que siento de veras) que hay un número no menor de peruanos que quieren que sea candidato, que sienten que de algún modo defiendo sus ideas o sus ilusiones, y no quiero defraudarlos y decirles para qué me voy a meter a la política peruana, que es como jugar a la ruleta rusa con cuatro de los cinco proyectiles cargados en el revólver.

Esa es una de las pocas certezas que poseo: que no me faltarán agallas, garra, desplante torero, que no me faltará el incombustible fuego en el estómago que encendió mi padre.

Y entonces algunos espontáneos me preguntan:

--¿Por qué quieres ser presidente, si en el Perú los presidentes terminan todos presos o fugados?

Y entonces yo suelo responder:

--No es justo que mis hijas se puedan educar bien porque tienen plata y que los niños pobres no puedan educarse.

Y ese es el sueño que me anima a ser candidato:

--Si soy presidente, me dedicaré a trabajar para que todos los niños del Perú puedan educarse igual de bien.

entonces yo siento (y luego lo veo reflejado en las encuestas) que la gente que me ha visto en televisión hace años, y que se ha reído con mis bromas, y que ha leído mis novelas, y que me tiene ya como un personaje familiar, espera que ahora, con 45 años, con dos hijas que son unas mujeres que podrían hacerme abuelo, con 13 novelas publicadas, esa gente que ha crecido conmigo espera que ahora yo crezca ante ella y decida que ya viene siendo hora de tomarme las cosas en serio y estar a la altura del desafío que el destino me ha planteado: el ser candidato para honrar la memoria de mi padre.

Y si gano y termino siendo presidente, miraré al cielo y le diré a mi padre: esto es por ti, viejo, esto te lo debo a ti, porque esa ola brava que debo correr la voy a correr para que estés por fin orgulloso de mí, y si la bajo y gano, el triunfo será tuyo, irá por ti.

Fuente: http://www.elnuevoherald.com/2010/03/21/679423/jaime-bayly-esa-ola-brava...