No trabajes ni estudies, "vive del placer"

Javier Antonio Vivas Santana's picture

El madurismo es una máquina de hacer pobres. Su concepción política y filosófica está centrada en el cómo dominar a la sociedad. Hacerla sumisa a sus designios. Arrodillarla para que dependa de sus migajas económicas. Para quienes controlan el gobierno la educación y el trabajo no son las herramientas esenciales del ser humano, porque saben que éstas conducen a la independencia social desde la dignificación y la construcción pensativa.

Esa es la razón por la cual el madurismo convirtió la carrera docente en la peor remunerada del país, para que sus maulas, a través de algo que llaman plan "chamba juvenil" se apoderen de las aulas, y puedan llevar a cabo la más perversa de las acciones, como es la concreción del pensamiento único, manipulando el desarrollo cognitivo de los niños y adolescentes. O sea, Maduro y sus congéneres políticos están claros que lo primero que debe ser destruido en el contexto de Venezuela para alcanzar la perpetuidad en el poder es precisamente su proceso educativo, siendo ese hecho el que desencadena que las escuelas y liceos estén destruidos en sus plantas físicas, no tengan dotación pedagógica, y peor aún, que los niños y adolescentes no vean esperanza alguna de ascenso social a través de esfuerzo propio, sino que lo poco que puedan alcanzar sólo sea posible a través de lo que les "regale" el gobierno, en este caso una fallida "revolución", sobre la cual el madurismo hace alarde, violentando en el contexto educativo cualquier norma y procedimiento constitucional o jurídico establecido tanto en la Ley Orgánica de Educación (LOE), como en la Ley Orgánica para la Protección de los Niños y Adolescentes (Lopna).

En tal sentido, qué puede pensar una adolescente de escasos recursos económicos que sea extraordinaria estudiante, pero que ve sofocada a su familia en el plano social por la crisis económica, que resida en algún barrio de la llamada "gran Caracas" como Petare, La Vega o Catia, y que además acude a su liceo con deficiencias para llenar su estómago, y para completar el complejo cuadro de contradicciones y complejidades sociales, encuentra el caso de una compañera con problemas de conducta juvenil, que termina embarazada de cualquier azote de barrio que abandonó hace muchos años los estudios y jamás ha trabajado, pero que se hace llamar defensor de la "revolución" y fiel seguidor de Maduro.

¿Cómo podrá entender la adolescente formada por altos preceptos morales y éticos brindados por sus padres, que su compañera embarazada va a percibir un "bono" que en esta fecha será de 700 mil bolívares por mes, que se incrementa con otro monto similar por el bono de "protección familiar" que recibirá el delincuente que se convirtió en pareja de la otra "estudiante" por el hecho de tener un "carnet de la patria"? ¿Qué podrá pensar una adolescente dedicada a los estudios y la responsabilidad familiar que una embarazada (con todo respeto hacia la gran mayoría de mujeres en esa hermosa condición) y quien convive con ella, sin estudios ni oficio definido, triplican los ingresos de sus padres quienes ganan salario mínimo en cualquier espacio laboral, por el simple hecho de que los primeros apoyan lo que el gobierno ha llamado una "revolución"?

Es claro que Maduro está desesperado. Los asesores de su "gobierno" sólo le han recomendado la política del clientelismo político para tratar de mantener de manera forzada o comprando consciencias, sobre todo en los más débiles en el plano social y pensativo, unos 8 millones de "beneficiados" con dádivas económicas que sólo terminan por acelerar el proceso hiperinflacionario, al ser un gasto social improductivo (aunque algunos vengan con eufemismos), cuyo origen de los fondos está en una impresión desbocada de dinero electrónico (inorgánico) que conduce hasta que los propios receptores de tales "bonos" se vean perjudicados por esas acciones, porque a la final ese "dinero" no servirá sino para comprar, si acaso, la comida de unos pocos días.

El país avanza hacia la hecatombe. Ya en Venezuela, el hecho de que una mujer quede embarazada porque desea ser madre, o por una acción inesperada como producto de una relación sexual no planificada o irresponsable, o incluso sobrevenida, el madurismo ha decretado que esa mujer tendrá ingresos hasta tres veces de lo que puede hacerlo otra dama dedicada al trabajo, porque en el caso de quienes estudian, ni por el hecho de obtener excelente calificaciones, podrá generar una beca que cuando menos le cubra el costo de un desayuno.

En síntesis, en Venezuela para el madurismo no vale la pena trabajar ni estudiar, sólo dedícate al placer sexual para la procreación, y de esa forma, quienes controlan el gobierno se quedarán por siempre en el poder, a costa de la pobreza, el hambre, la ignorancia y la sumisión del pueblo. Verbigracia, una relación moderna: amo – esclavo.

Se acerca el inicio de los 10 días que le quedan a Maduro en el poder¹. Por lo pronto el salario mínimo en Venezuela es de Bs. 248.510, mientras que el "bono mensual" para una embarazada, (en el país que tiene la más alta tasa de partos en adolescentes en América del Sur)² será de Bs. 700.000. A propósito de ser ciego. Quien tenga ojos que vea. @jvivassantana
avier Antonio Vivas Santana

Los que negocian Elecciones, a cara descubierta – las obtienen por manejos, o las sacan por fuerza, para representar a un pueblo que no conocen, y en asuntos que no entienden, sólo por darse importancia ¿piensan en el mal que pueden hacer, y en el que puede resultarles del que hagan? (…) Los que se dejan elegir por personas que compran Votos por Votos, y van, por condescendencia a hacer leyes de encomienda, ¿piensan en el bien de los pueblos? (Simón Rodríguez – Inventamos o Erramos)

Ref: ¹ https://www.aporrea.org/actualidad/a257807.html
² https://www.aporrea.org/ideologia/n309520.html
Fuente: https://www.aporrea.org/actualidad/a257963.html