¿Fue necesario el 15-0?

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Era iluso pensar las pasadas elecciones del 15 de octubre tendrían un resultado distinto, un proceso alejado de la norma constitucional, plagado de irregularidades y un delictivo ventajismo del gobierno, por sí fuera poco, los gobernadores opositores electos difícilmente puedan asumir sus cargos a menos se subordinen a la “constituyente” anzuelo creemos no está dispuesto morder la oposición, sí lo hace sería probablemente el error más grave en estos torcidos 18 años.

¿Para qué fue necesario el 15-O? Muchos creen tras lo ocurrido con la ANC ya no son necesarias más pruebas de la inconstitucionalidad de la autodenominada “revolución”, sin embargo, ello no es así, ese proceso no puede ser concebido como un evento electoral, no olvidemos desde su convocatoria se burló la carta magna, fue el gobierno quién impuso candidatos, electores y resultados en medio de olas de asesinatos perpetrados por paramilitares con licencia para matar… la ANC fue un acto del gobierno.

Así, era necesario un proceso electoral con participación opositora, a pesar de las condiciones, la comunidad internacional tenía que corroborar lo ocurrido con la “constituyente” no fue un acto fortuito, casual ni exageraciones de intereses opuestos al régimen, el mundo corroboró la democracia en Venezuela está condenada a muerte mientras una casta gubernamental autoritaria continúe arrastrando al país a condiciones solo favorables para ella.

Es una verdad lapidaria, el chavismo cifra esperanzas en el adoctrinamiento de sus seguidores a través del sistema educativo, de una áspera campaña mediática usando recursos públicos restregando figuras partidistas, etc. Ahora bien, el chavismo no solo adoctrina a los chavistas, también adoctrina a opositores, sí no lo cree tenemos en la abstención la mejor demostración, los abstencionistas son el ciudadano ideal que sueña la “revolución”, pasivo, enajenado de sus derechos políticos, divisionistas del ala opositora.

Sí bien es cierto, muchos venezolanos no acudieron a votar por descontento al sistema electoral, en rechazo a los errores de la oposición, era necesario comprender profundamente las consecuencias de votar o no hacerlo. Votar obligaba al régimen seguir cometiendo sus fechorías electorales, no votar dejaba un camino mucho más sencillo al gobierno, con 60% de participación se pudo evidenciar las trampas e ilegalidades, con una participación mayor el zarpazo a la inconstitucionalidad hubiese sido mucho más impactante, sea como sea, las elecciones regionales cumplieron con los objetivos previstos interna y externamente.

Ahora vendrán las municipales, en las cuales acudir bajo las mismas condiciones que las regionales sería llover sobre mojado, pero hay dos vías: no acudir entregaría 337 municipios a Maduro o acudir masivamente y continuar complicando más aún al régimen, pero sí en las regionales no se logró avivar la llama participativa en las municipales será más difícil.

Lo que ocurra en Venezuela depende exclusivamente de la unión entre la comunidad internacional, la oposición de partidos y la oposición pueblo. @leandrotango
Leandro Rodríguez Linárez