¡Lorenzomanía!

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“Ahí viene el coco” solían decir nuestros abuelos al momento de asustar a nuestros padres ante alguna desobediencia, finalmente podría llegar, no a nuestros progenitores sino al gobierno y a la misma oposición… la fantasmal tercera vía, el mito del outsider, el temido/anhelado candidato anti estatus quo podría concretarse de cara a las venideras elecciones presidenciales.

No existe estudio de opinión que deje de reflejar el obstinamiento y rechazo contra los actuales actores políticos, chavistas y opositores sufren repudio generalizado ante la ausencia de resultados positivos palpables, en la calle el venezolano afronta día a día el empeoramiento de los tradicionales males de la nación, aunado a los creados por el chavismo, para los que no crean en encuestas, las recientes abstenciones en los últimos 3 “procesos electorales” son la mejor evidencia. Quienes han participado principalmente lo han hecho esclavizados a las dádivas del gobierno, por temor a perder puestos de trabajo, esperando gratificaciones, etc.

Así, surge el nombre de Lorenzo Mendoza, uno de los empresarios criollos más triunfantes, al frente de una de las empresas más importantes del mundo, cuya envergadura sobrepasa a la gestión de muchos municipios venezolanos, que posee el único sistema de pensiones privado del país, una empresa que ante la tragedia económica del chavismo (leyes impuestas, distorsionantes controles, a la que inquisidoramente vigilan la distribución de sus productos, que padece escasez de toda materia prima, entre otros) continúa en el país, crece.

Deseamos librar de cualquier relación al Presidente de Empresas Polar con la realización de este artículo, nunca lo hemos visto en persona, simplemente tratamos de abordar el panorama político ante un escenario factible, al que atendemos más allá de los comentarios de Falcón, Capriles, Sentei, entre otros, por hallar muy suspicaz la frase final de los recientes comerciales de La Polar “Tienes mi palabra” slogan que no nos parece de simple mercadeo, sino de posicionamiento electoral… veremos.

Lorenzo Mendoza es el coco, único capaz de enfrentar al leviatán de desinstitucionalización en el país porque no depende de la oposición orgánica (cuestionada, dividida y asediada), posee el visto bueno internacional, posee recursos propios y una infraestructura nacional bien engranada, si aspira, debe, preferiblemente, saltar los escollos para conformar una organización o saber plegarse a las existentes sin entrelazarse demasiado ¡vital!

Además, por su condición de outsider es el único que también pude hacer añicos cualquier temido pacto o acuerdo macabro (sí lo hubiese) dentro de la oposición (entre sus integrantes o con el gobierno). Mendoza, se ha anidado en la sindéresis, sin viscerales radicalismos, lo que pudiera ser atractivo para el involucrado mundo militar y demás actores políticos.

El mismo gobierno se ha encargado de martirizarlo absurdamente, pues en los Clap y en demás sistemas de alimentación oficiales son productos de La Polar los que se reparten. Existe una clara tradición del venezolano con esta empresa, ello se afirma cuando popularmente La Polar se asocia con éxito y prosperidad, a pesar de la guerra sucia del gobierno, los estudios de opinión revelan que es una de las “instituciones” con mayor credibilidad en Venezuela, haciendo triada con la iglesia y las universidades ¡Digno de evaluar!

El tema es amplio de debatir, Lorenzo Mendoza vibra en el clamor popular de opositores y oficialistas, el asunto es el contexto país ¿Vale la pena aventurarse con la desinstitucionalización reinante? Por otro lado, los que arguyen que Mendoza colocaría demasiado en riesgo ¿Acaso la permanencia de este gobierno no es de por sí la peor amenaza contra esta empresa y todas las demás?

No se trata de mesianismos, como el de Caldera 93 que no supo superar los problemas existentes ni como el de Chávez 98 cuya egolatría y autoengrandecimiento impartidor de órdenes improvisadas, alejadas de ciencia, agravaron los problemas de la nación y crearon otros peores. Para que La Polar esté en el sitial de honor en que se encuentra habla que sus directivos saben afrontar adversidades, diseñar estrategias, conformar equipos eficientes, lo opuesto a supuestos mesías que han estafado al país.

El aspecto importarte es el respaldo popular que se vislumbra, sin pronunciamientos oficiales por parte de Mendoza, ante un gobierno adicto a agravar errores y una oposición cercada, el perfil de Lorenzo se abre paso por sí solo. La Polar no es cualquier empresa, hay alcaldías que son más fáciles de conducir, incluso estados, el éxito de este personaje venezolano es lo que resulta atractivo para los venezolanos ante un gobierno y una oposición fracasados… hay que esperar. @leandrotango
Leandro Rodríguez Linárez