Una tarde triste de agosto en Barcelona

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Ha sido una tarde triste de agosto en Barcelona. El terrorismo ha golpeado el corazón de la ciudad cosmopolita, abierta, acogedora y libre. Un acto terrorista ha recorrido en furgoneta los seiscientos metros que separan el comienzo de las míticas Ramblas barcelonesas del mosaico de Joan Miró al frente del Liceu de Barcelona.

El terror ha golpeado a cientos de personas inocentes que paseaban por el siempre transitado paseo barcelonés. Un terrorista estampó una furgoneta contra cuantos encontraba por el camino de la muerte. Barcelona quedó desierta. Los cuerpos de seguridad actuaron con rapidez pero con las dificultades naturales para identificar a los autores de una matanza que, de momento, ha causado trece muertos y 80 heridos.

El Estado Islámico se ha responsabilizado de la matanza. Queda tiempo para conocer las causas pero pienso que ahora es el momento de descubrir y detener a los supuestos autores de los atentados y, principalmente, estar al lado de los familiares de personas que hayan perdido la vida o hayan sido afectados por la tragedia.

Barcelona ha sido hoy portada en todos los medios del mundo. Me ha emocionado la corriente de solidaridad de gobiernos, alcaldes y personajes públicos de todos los continentes sobre lo que ha ocurrido en el lugar más emblemático de la capital catalana.

En estas horas dramáticas es un hecho positivo que las fuerzas de seguridad hayan trabajado conjuntamente para identificar a los autores de la matanza. El presidente Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría llegaron a Barcelona. También el ministro del Interior. Está previsto una reunión con Carles Puigdemont que ha aparcado las diferencias de fondo con el gobierno de Madrid para colaborar con la lucha contra el terrorismo y a favor de las libertades de todos.

El debate político se habrá aparcado por unos días porque la seguridad personal y colectiva es prioritaria. En las Ramblas barcelonesas vivió Orwell los enfrentamientos de mayo de 1937, Hemingway se hospedó en un hotel de la avenida, Barack Obama se paseó por las Ramblas después de llegar en auto stop a Barcelona. El mundo literario, político, artístico y creativo ha transitado por este emblemático paseo que ha sido testigo de las grandezas y miserias de la historia de nuestra ciudad.

Las fuerzas de seguridad han advertido de la existencia del peligro. Se han detenido a muchos sospechosos y la acción de la policía ha sido intensa en los últimos años. Barcelona es una ciudad acogedora en la que se hablan cientos de lenguas, conviven etnias de diferente procedencia y el respeto mutuo es considerable. Quienes han cometido esta matanza de hoy tienen que ser entregados a la justicia. El espíritu cívico de Barcelona sobrevivirá.
Lluis Foix

Fuente: http://www.foixblog.com