Decreto y limpieza… para producir petróleo

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Confieso mi asombro al observar al presidente Maduro y al general Quevedo exponiendo una novedosa tecnología para resucitar a Pdvsa del “paro silencioso” a que lo han sometido entre los derechistas disfrazados de revolucionarios – que ellos han tardado diez y nueve años en descubrir- y los eternos malucos de la embajada americana. Una innovadora tecnología: Decreto y Limpieza, que seguramente incrementará por lo menos un millón de barriles de producción de petróleo en Venezuela.
Esta tecnología promete ser tan efectiva, que amenaza con dejar muy atrás al mal llamado fraking, que significó un punto de inflexión en la decadente producción de los Estados Unidos.
Nada menos que Decreto y Limpieza para incrementar la producción de petróleo en Venezuela. El presidente decretó subir la producción de petróleo en un millón de barriles por día. Y para garantizar que ese decretó no se quedara en palabras, le preguntó a los trabajadores petroleros si estaban de acuerdo y ellos muy emocionados dijeron que sí.
“¿Cómo no se me había ocurrido antes decretar el incremento de producción?” – se habrá preguntado Eulogio del Pino – quien debió desesperarse al observar durante los años de su liderazgo cómo caía la producción año tras año, cual curva roja de Rico Mc Pato. Aunque como técnico petrolero, él no dudaría que la debacle se inició cuando su comandante eterno botó a los 23.000 técnicos, degollando la gallina de los huevos de oro.
Y el nuevo general-presidente de Pdvsa, refuerza el Decreto de Maduro con otra teoría: la Limpieza (limpieza, limpieza y más limpieza), tan brillante que si no estuviéramos hablando de petróleo, creeríamos que fue hurtada de los predios de la astrofísica.
Decreto y Limpieza. ¡Uh ah!, así es que se levanta la producción. Un deslenguado me dijo que los árabes andan como locos queriendo hacer benchmarking y copiarse este prodigio estratégico.
Se salvó Pdvsa. Ah! y de paso, se salvó Venezuela, porque también el presidente decretó el 2108 como el año de la recuperación económica…

SERIEDAD SEÑORES

Horroriza eso de que para inyectar agua y gas en los yacimientos no hacen falta divisas porque el agua y el gas están allí. ¿Quién asesora al presidente? Eso equivale a decir que para producir alimentos no hacen falta dólares porque la tierra está allí. Solo les faltó el generalote Millán Astray, con su “muera la inteligencia”.
Yo como ingeniero de petróleo había entendido que para levantar un millón de barriles - óigase un millón de barriles, todos los días – había que comenzar por reunir geólogos, ingenieros de todo tipo, economistas, abogados, técnicos, obreros especializados etc. Que deben ser coordinados en equipos de alto desempeño y fajarse tras un plan de producción. Que deben elaborar un presupuesto y conseguir el dinero para pagar tecnologías, importar maquinarias y equipos. Y que deben ser dirigidos por una gerencia asertiva que conozca el negocio y no por unos improvisados cuyo mérito más resaltante sea su afición al rojismo.
El país requiere seriedad. Todos sabemos que la producción petrolera no se va a recuperar ni con decretos, ni persiguiendo corruptos. Nadie va a creer que los perseguidores de hoy no sabían que la industria petrolera iba directo al barranco en medio de una gigantesca corrupción. Igual que nadie cree el cuento (macabro por sus resultados en niños desnutridos, hambre y muerte en hospitales) de la guerra económica.
Pero estemos claros, aquí hay engaño; pero no equivocaciones. El país va al despeñadero en medio de una destrucción estratégica diseñada por Fidel Castro y Hugo Chávez desde los albores de la “revolución”. Destruir a Venezuela para “comerte mejor” e implantar un proyecto de poder para toda la vida, tipo el comunismo cubano.

MERITOCRACIA

En el supuesto negado que el gobierno quisiera recuperar Pdvsa, en lugar de decretar alzas de producción y limpiezas, como si la producción de petróleo fuera cosa de palabras y escobas, llamaría a los 23.000 trabajadores botados, que si saben de petróleo porque es su especialidad. “Hagan ustedes la empresa que son los que saben de petróleo”, parafrasearía a Gómez.
Pero eso sería pedirle al gobierno que brinque la talanquera, o que se niegue a sí mismo. Peras al olmo.
Por cierto, los 23.000 botados - a mucha honra- fuimos futurólogos, como Casandra la profetiza de la Guerra de Troya, que recibió el don de la profecía a condición de que nadie le creería, hasta la hora en que todo estuviera destruido.
Bueno, llegó la hora de Casandra.
Rafael Gallegos

PD: ¿Y el “abogado” Maduro no fue Director de Pdvsa?