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Carlos Blanco

Caminar y mascar chicle a la vez

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El título es un lugar común usado en muchos contextos para afirmar que se pueden hacer dos actividades a la vez. En realidad, se pueden hacer muchas a la vez: pensar, caminar, tomarse un trago, sudar y consultar el teléfono. Multitasking lo llaman. Sin embargo, es analogía engañosa cuando se trata de convencer que se puede andar en dos direcciones opuestas simultáneamente; o cuando se propone la salida del régimen de Maduro y se adoptan políticas que lo pueden perpetuar.

Cuando Cero es igual a 10 millones

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No importa la cifra. Hasta es un error atribuirle más de dos millones de votos al régimen. No existió la votación; no existieron los números; no existió el evento. No fue sino un nuevo simulacro con malos actores y algunos necesitados o atemorizados en el reparto. No fue que inflaron las cifras sino que nunca existieron. Por tanto, discutir sobre el número es atribuir validez a registros que están montados no en folios sino en muertos, presos, exiliados, torturados, perseguidos y reprimidos.

Poder en disolución

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Maduro no se cae: se disuelve. El ejercicio continuo del poder siempre desgasta, aun a los más impecables demócratas; el ejercicio autoritario lo disuelve más rápido y de allí la necesidad de recurrir a la violencia en la medida en que se agota la legitimidad. En el caso del chavismo en su etapa más ruinosa y perversa, con Maduro a la cabeza, no queda nada de legitimidad –ni siquiera ante los propios- y lo que resta es quedarse, exhaustos, aferrados del último madero flotante después del cataclismo.

Plebiscito… Rebelión…

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Los millones que votaron crearon un hecho político nuevo y volvieron a poner una base sólida a la salida del poder de Maduro y su régimen. A partir de un cierto número de votantes, la avalancha crea una nueva realidad y es la de las masas que toman una decisión irrevocable. Esa jornada le dio una orden terminante al régimen, a la oposición, a la Asamblea Nacional y a todo bicho con uña, lo cual incluye a Trump, Santos y Castro: Maduro tiene que irse.

Adán perdió la inocencia (hace rato…)

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Entre los próceres rojos cunde la ignorancia como una especie de culto apasionado. Esos jerarcas odian los libros en general, pero mucho más los abstrusos textos de Marx, Lenin, Mao o Trotsky; pero, con su cara muy lavada, peroran sobre el socialismo, el imperialismo y las dietas vegetarianas. Hay excepciones a ese cultivo sistemático del oscurantismo.

¡Qué trancazo, Nicolás!

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Maduro no sabe. Cree que sabe y no sabe. Pero peor: no sabe que no sabe. No entiende lo que hacen los ciudadanos. Imagina conspiraciones. En las noches insomnes delira sobre la traición. Va a un acto en la Academia Militar rodeado de guardaespaldas de ignota nacionalidad. No comprende cómo los estudiantes llaman a un trancazo nacional y el país se paraliza. Y las balas, los tanques de guerra y los generales estilo Padrino López no le dan respuesta.

La resistencia

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Los que marchan; los que apoyan dentro o fuera de Venezuela; los que están en el frente o más atrás, en el cuerpo central de las demostraciones, o en la retaguardia; los que son capaces de conmoverse ante el crimen que ejecutan Maduro y sus secuaces; todos, sin excepción, merecen reconocimiento eterno por la patria libre que harán posible.

M de Masacre M de Maduro

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Cuando el general Isaías Medina fue derrocado en 1945 por la revolución de Acción Democrática y la Unión Patriótica Militar del Mayor Marcos Pérez Jiménez, hubo un adulante que instó a Medina que atacara la Academia Militar. El Presidente respondió: “¡Yo no asesino cadetes!” Impidió más violencia a pesar de que tal vez habría podido defender su gobierno.

Carta para un asesino

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Ya sé. ¡Ya sé! Tú no has firmado un “punto de cuenta” en el que ordenes matar, torturar y capturar a los demócratas. Tampoco Hitler lo firmó: se reunió con Göering para apremiarlo: “Hermann, hay que solucionar la cuestión judía”, a lo cual el grasiento criminal y morfinómano le podría haber respondido: “Claro, mi Führer, pero, ¿una solución? ¿Cómo?”. Hitler: “No te hagas el idiota: me refiero a una solución final, definitiva, para siempre… y no me vuelvas a hablar del tema hasta que sea resuelto”.

Mamarracho constituyente y salida de Maduro

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Nicolás Maduro promueve una Asamblea Constituyente “electa directamente por el pueblo para elegir unos 500 'constituyentistas'… electos por las clases obreras y los movimiento sociales… para derrotar la oposición y para que sea el pueblo con su autonomía quien decida la paz y el destino del país… Quiero una constituyente ciudadana; de campesino, de indígena, obrera, comunal, de jóvenes, de estudiantes”.

Tú tampoco quieres mando

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Imagino las vacilaciones de Vicente Emparan aquel 19 de abril.Habría dicho, ¿pero es que estos gilipollas pretenden desobedecerme, siendo que soy el representante de Su Majestad, aunque su Alteza Serenísima ande huyendo de Pepe Botella? ¿Debo ir a la Catedral y estos orilleros van a seguir con la vaina de exigirme atravesar la Plaza Mayor para oírles sus quejas? Hoy –he de deciros- los noto más envalentonados que otros días, será que están pensando en… No; imposible. Siquiera imaginarlo me parece pecado.

Tabaré no me contesta las llamadas

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En ese lamento proferido por Nicolás Maduro se condensa la tragedia suya y de su régimen: “Llevo una semana llamando a Tabaré Vázquez para hablar de la agresión… del ataque de su Cancillería en contra de Venezuela”. Pero resulta que Tabaré Vázquez, Presidente de Uruguay, seguía en su silla, en la rutina de firmar papeles, cada cierto tiempo alertado por un teléfono rojo que suena insistentemente y, sabiendo que es Maduro, se sonríe, se echa hacia atrás en su poltrona, estira los brazos y no contesta.

Sin libertad no hay cambio

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El cambio de este régimen no se ha llevado a cabo hasta la fecha, no sólo por la forma en la que estas garrapatas se han aferrado al poder sino también por el vértigo que produce en ciertos opositores la magnitud del salto al que hay que atreverse. El salto es hacia la libertad y ésta suele aterrar porque acarrea inesperados desafíos y responsabilidades que no son livianas. Se trata de una ruptura mayor, más allá de los 17 años de dictadura, con una manera de existir la sociedad venezolana desde hace, por lo menos, un siglo.

MUD: Rehabilitación difícil

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La MUD ha anunciado su reestructuración como resultado de la crisis que la atrapó desde el año pasado. Uno de los elementos fundamentales es la salida de su Secretario Ejecutivo, Chúo Torrealba, sin que formalmente se sepa por qué sale de ese cargo: ¿qué no hizo bien? ¿Qué ha debido hacer y no hizo? ¿Fue por el “diálogo”? ¿Y los que lo acompañaron? ¿Por qué es mejor una Secretaría colectiva que una individual?

RR 2016 y la nueva ilusión

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Los partidos que dominan la MUD afirman que este año habrá elecciones regionales porque así lo determina la Constitución; pero, consideran que aspirar a elecciones presidenciales es exageración porque no se encuentran previstas. Ante afirmaciones tan tajantes no es inútil recordar el referendo revocatorio de 2016. Era también un instrumento previsto en la Constitución, capaz de ser activado a través de los pasos que las fuerzas democráticas dieron después que Henrique Capriles hizo la propuesta.

Conquista del Espacio

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No es la Misión de la NASA sino una manoseada tesis que suelen usar algunos dirigentes, la de “agarrar aunque sea fallo”. Ocupar los espacios, si hay más de uno. Meter el pie para que no cierren la puerta. En fin de cuentas, “del lobo, un pelo”. Esta versión desmejorada de la ambición política es moneda falsa, de circulación corriente en laesfera de las migajas, tan carente de ideas como ahíta de oportunismo.

Carne (t) de la Patria ¡Antropófagos!

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Tal vez la medida más audaz del chavismo en su etapa postrera y decrépita, la del madurismo, es el “Carnet de la Patria”; instrumento electrónico que permite obtener alimentos y medicinas regalados, especialmente las bolsas CLAP. Para obtenerlo se inquiere sobre el partido político al cual pertenece quien lo procura y si está inscrito en la Gran Misión Vivienda Venezuela. Se reportan sitios en los que la inscripción coincide con una mágica y simultánea inscripción en el partido de gobierno.

Acuerdo para la rendición incondicional

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El proyecto de Acuerdo propuesto por los ex presidentes Zapatero y Samper ni siquiera es una trampa sino un texto en el cual se propone abiertamente aflojar lo que ha sido bandera de lucha por 18 años: la salida del régimen y su reemplazo por un gobierno democrático.

Se adereza la introducción aludiendo a “los espacios de confianza” creados entre el Gobierno y la MUD, para generar “una renovada etapa de convivencia entre ambas partes”. Tienen la desvergüenza de fundar su llamado en los dichos del Tribunal Supremo de Justicia, como si no fuese el verdugo al servicio de Maduro.

El destino de la Asamblea Nacional

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He defendido el valor político –incluido el simbólico- de la AN: ha sido un tábano inclemente en las posaderas del régimen y no es concha de ajo el entrenamiento de algunos dirigentes en las artes de la oratoria y la negociación parlamentaria. Dentro y fuera del país ha sido la consagración, más allá de toda duda, de la mayoría opositora. La AN se ha hecho eco del estado de miseria popular en la etapa más melancólica y cruel del chavismo: el “madurismo”. Sin embargo, está en un momento crítico.

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