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Emilio J. Cárdenas

La vertiginosa decadencia de Cristina Fernández de Kirchner

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Las cifras hablan por sí solas. La decadencia política de Cristina Fernández de Kirchner es vertiginosa e irreversible. Total. La mayor parte de los argentinos hoy la rechaza fuertemente. Y las numerosas investigaciones judiciales y periodísticas en materia de corrupción, que aparentemente la tienen jaqueada y ubicada en el centro de sus respectivos focos, no son para nada ajenas a este fenómeno extendido de repulsión.

Evo Morales y los suyos se aferran al poder

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El poder embriaga. También a Evo Morales, el presidente de Bolivia. Pese a que su pueblo, en un referendo especial que fuera realizado en febrero del año pasado, le dijo que NO a cualquier intento de Morales de ser re-electo nuevamente, pese a la prohibición constitucional expresa que lo prohíbe.

Continúan las penurias del pueblo de Venezuela

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Vestido de impecable traje blanco, a la manera de Radamés Trujillo, Nicolás Maduro se muestra frente a las cámaras de la televisión de su país cuidando infructuosamente de disimular su vulgaridad. Esas cámaras estatales -siempre cuidadosamente instruidas de no perder detalle alguno de sus movimientos- procuran endiosarlo, tarea esforzada que no es nada sencilla.

"Nicolasito"y la vergüenza ajena

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Nicolás Maduro, el increíble presidente de Venezuela, es un ejemplo casi insuperable de vulgaridad. No sorprende, entonces, que su hijo de 27 años, el bueno de “Nicolasito”, sea igual. Absolutamente impresentable. Cada vez que el “nene” aparece en público, es un papelón de aquellos incorregibles. De los que provocan vergüenza ajena. Su papá lo está “entrenando”, a su manera.

Cuidadosamente. Y así evoluciona, mientras acumula altos cargos públicos, pagados por los demás, por el sólo hecho de llamarse “Maduro”.

América Latina con un futuro inmediato de crecimiento, menos Venezuela

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Para la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) nuestra región, después de dos años seguidos de contracción, finalmente crecerá este año, en promedio, 1,2% de su PBI.

Para el 2018, por su parte, se espera una clara mejoría, desde que se proyecta un crecimiento promedio de 2,2% del PBI. Si ello se logra, esa será la tasa más alta alcanzada por América Latina desde el 2013. Nada demasiado espectacular, pero ciertamente esa es una buena noticia.

La revuelta de los médicos cubanos en Brasil

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La economía de Cuba jamás funcionó. La razón es bien sencilla: el colectivismo es un fraude . Por eso, la dirigencia cubana tuvo la tremenda habilidad de saber vivir permanentemente “colgada” de los demás. Primero, de la Unión Soviética. Luego, desde la frustrante era de Hugo Chávez cuando los precios internacionales del petróleo crudo eran muy otros, a costillas de los hidrocarburos que fluyen de los yacimientos de Venezuela, que en buena medida se dedican perversamente a mantener “viva” a la Cuba comunista.

Latinoamérica: lo bueno, lo malo y lo feo

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Las encuestas que miden la aprobación pública de las gestiones de los distintos presidentes de América Latina arrojan resultados bastante diversos.

En promedio, sólo uno de cada tres ciudadanos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México y Perú manifiesta estar conforme con su presidente. Los otros dos de cada tres, no lo están.

El presidente Mauricio Macri, de Argentina, tiene un buen porcentaje de aprobación del 42%, el segundo más alto de los países antes nombrados.

Brasil en un inmenso pantano de corrupción

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Las investigaciones y acusaciones judiciales contra los políticos de más alto nivel en materia de corrupción siguen explotando constantemente en Brasil. Una tras otra. Tan es realmente así, que ya no impresionan demasiado. La semana pasada, una investigación judicial que nuevamente apunta contra el propio presidente de Brasil, Michel Temer, lo definió como “la cabeza de una asociación criminal e ilícita desde mayo de 2016”.

Tres fracasos presideciales

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Hasta no hace mucho América Latina podía exhibir, legítimamente orgullosa, a tres mujeres que habían escalado hasta lo más alto de la política en sus respectivas naciones: Dilma Rousseff; Cristina Fernández de Kirchner y Michele Bachelet.

Pero hoy, a la vista de los resultados de sus gestiones, lo sucedido no es precisamente para aplaudir.

Dilma Rousseff paralizó a Brasil y terminó siendo destituida.

Las desventuras de Brasil

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Es así. En ese orden. En los últimos dos años Brasil se achicó, perdiendo casi 8% de su PBI. A la que se agregó la destitución de la ex presidente Dilma Rousseff, por mal desempeño de su mandato. Brasil está sumergido en un pantano de corrupción de dimensiones inéditas, con su actual presidente Michel Temer investigado personalmente por sospechas de corrupción. Casi la mitad de los legisladores brasileños están hoy bajo investigación judicial, por la misma razón.

Reflexiones sobre la calle y la política

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Me refiero al uso y abuso de las manifestaciones callejeras que, al atraer la inmediata atención de los medios de comunicación masiva, se transforman en una verdadera caja de resonancia. América Latina no está exenta –para nada- de ese fenómeno. En algunos de sus países, como es el caso de la Argentina, las manifestaciones callejeras apuntan perversamente a lastimar y generar el mayor daño posible a terceros, mediante la interrupción del tráfico, provocando el consiguiente mal humor social y daños de diversos tipos nunca medidos adecuadamente.

Donald Trump continúa "latinoamericanizando" a los EE.UU.

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Por ejemplo, como veremos enseguida, de pronto ha aparecido el mal del llamado nepotismo. Especialmente con los roles prominentes que desaprensivamente reserva para sus familiares inmediatos. Así están apareciendo algunos casos sorprendentes, como el que relataremos enseguida, aunque quizás el mismo Donald Trump
no advierta que está adoptando conductas que parecían impensables en los EE.UU.

Más nepotismo en América Latina

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Hace pocos días, desde estas mismas columnas, nos referimos al nepotismo del peor de los gobernantes de nuestra región: el de Nicolás Maduro, un tirano ahora empeñado en elevar a los más altos altares de la política a su propio hijo, un jovencito adiposo portador de dos apellidos, que circula por su pequeño mundo con el nombre de: Nicolás Ernesto Maduro Guerra.

Nicolás Maduro impulsa el nepotismo

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Nicolás Maduro se siente cada vez más poderoso. Más allá de la ley. Por encima de todos. Su fiebre autoritaria lo ha conmovido en sus entrañas. A punto tal, que comienza a ungir a su hijo como heredero de su trono.

Hablamos de Nicolás Ernesto Maduro Guerra , un joven adiposo que porta dos apellidos. Y que pretende ejercer el poder, como su padre. Por derecho propio, el derivado de su vinculación familiar con el hombre que hoy acapara el poder venezolano, pese a no tener respaldo mayoritario alguno.

Estos "mensajes" quedaron de la reciente reunión de la OEA

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Casi todos los Cancilleres de los países de nuestra región concurrieron a la Asamblea General de la OEA celebrada en Cancún, México. Hablamos de 34 altos funcionarios, con excepción del Secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, que no asistió sugiriendo así que América Latina, incluyendo a Venezuela, no es una prioridad para la administración que preside Donald Trump.

El tema central de la reunión debió haber sido precisamente el de la peligrosa situación en Venezuela, hoy el gran problema de la región. Caótico y dramático, a la vez. Y así fue, efectivamente.

Se complica el panorama financiero de Venezuela

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Venezuela dejó ahora de pagar la deuda externa que el país mantiene con su aliada estratégica, la Federación Rusa. Así lo informa la prensa especializada, en este caso desde las columnas del influyente “Financial Times”. Y ese obviamente no demasiado inesperado incumplimiento puede, además, haber gatillado técnicamente el incumplimiento de otras deudas venezolanas como consecuencia de las llamadas “cláusulas de incumplimientos cruzados”. Esta compleja discusión está hoy abierta.

El presidente Mauricio Macri y la situación en Venezuela

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Primero lo hizo el fallecido Hugo Chávez. Su sucesor, Nicolás Maduro, completó la tarea. Como resultado, Venezuela ya no es una democracia y –por ello- desde hace algo más de dos meses su pueblo protesta constantemente en las grandes ciudades. En las últimas semanas Nicolás Maduro ha respondido al descontento generalizado con una represión violenta que entristece a la región toda.

El infierno venezolano sigue recalentándose

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Como lo ha reconocido sin eufemismos la propia Conferencia Episcopal Venezolana, la avenida del posible diálogo entre el gobierno y la oposición de su país está ya cerrada. Por total ausencia de buena fe en la administración de Nicolás Maduro, que ahora lucha denodadamente por sobrevivir frente a las protestas multitudinarias cotidianas que se realizan desde hace ya más de dos meses, generando una invasión -constante y ruidosa- de las autopistas, calles y plazas venezolanas.

Evo Morales preocupa al sector privado boliviano

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Bolivia no es, en esencia, una democracia real. Y su presidente, el ex sindicalista marxista Evo Morales, no es un demócrata. Formalmente Bolivia tiene los tres poderes clásicos, propios de la democracia. En los hechos, Evo Morales ejerce la presidencia, controla la voluntad del Poder Legislativo, y el Poder Judicial no es independiente. Pese a ello, Evo Morales se esfuerza por “aparecer” como un demócrata. Disfrazado, entonces. Quienes conocen la realidad de su país no se dejan engañar.

Venezuela: donde el miedo y la mentira son instrumentos del autoritarismo

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Con Cuba, Venezuela es hoy la segunda tiranía de nuestra región. Por esto los venezolanos, que saben bien que su libertad está claramente en juego, ha salido masivamente a las calles de ese país a protestar y exigir la inmediata convocatoria a elecciones libres. Conscientes, por cierto, de que, si se llevan a cabo en un marco de transparencia, honestidad y limpieza, como siempre debiera ser, los “bolivarianos” serán irremediablemente derrotados, de manera inapelable, en las urnas.

Venezuela maltrata al Uruguay

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Venezuela y Uruguay mantuvieron relaciones diplomáticas muy cordiales desde el 2005, cuando el Frente Amplio llegara al gobierno de la Banda Oriental. Sus dos gobiernos tenían entonces una clara afinidad ideológica y Venezuela lucía como una nación inmensamente rica por los elevados precios internacionales del petróleo crudo que todos creían –equivocadamente- iban a durar por largo rato. Teniendo en cuenta lo señalado, Uruguay intentó transformarse en el proveedor sustancial de productos agropecuarios para Venezuela, especialmente los lácteos.

Nicolás Maduro a sangre y fuego contra su pueblo

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Los venezolanos saben bien que luchan nada menos que por su libertad, esto es por no ser esclavos del marxismo. Saben también que las valientes protestas que han emprendido pueden ser su última oportunidad para sacarse de encima la tiranía de Nicolás Maduro que los ha sumergido en la escasez de todo, después de destrozar la economía venezolana.

Por eso salieron ayer masivamente a las calles de Caracas y de otras localidades venezolanas, en Táchira, Barinas, Nueva Esparta, Mérida y Zulia, entre otras. La multitud superó, con creces, la concentración del 11 de abril de 2002.

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