Para formar parte de la información

Víctor Corcoba Herrero

Tenemos que movilizarnos con el alma

Víctor Corcoba Herrero's picture

No hay mejor manera de acrecentar los pilares de la vida que con la unidad de todos. En efecto, la unión es una condición indispensable para la fecundidad de toda existencia humana. Si los océanos, que conforman los dos tercios de la superficie terrestre, son los que generan la mayor parte del oxígeno que respiramos, los moradores del planeta han de ser también más cooperadores y colaboradores entre sí. Por desgracia, son muchos los pueblos divididos, con heridas profundas, que aún no han cicatrizado. A lo mejor hay que seguir echando lágrimas para satisfacer el dolor con el llanto.

Conectar y cohesionar para custodiar

Víctor Corcoba Herrero's picture

En un mundo globalizado como el actual, hay que transformar muchas cosas. Tal vez necesitemos inspirarnos con la palabra, establecer vínculos de unión a través de ella, ya sea fomentando el deporte, cultivando el arte o la ciencia, propiciando encuentros con la misma naturaleza de la que todos formamos parte. De aquí surge esa estética del intelecto, ese diálogo preciso para conectar y cohesionar ideas y sentimientos, lo que nos permite ser personas de acción permanente, siempre que uno sea dueño de sí mismo y se posea como tal.

Seamos más corazón que cuerpo

Víctor Corcoba Herrero's picture

Tratemos de mirar con el corazón y de ver más con el alma. Multitud de niños mueren cada día privados de necesidades básicas. Otro pelotón de chavales son verdaderamente infelices, y eso, en un mundo que presume de avanzado. Los ataques cobardes contra gente suelen tener como objetivo premeditado a jóvenes inocentes. Toda esta atmósfera de crueldades, nos exige que tenemos que amarnos mucho más unos a otros.

Trabajar por la justicia es abrazar la verdad

Víctor Corcoba Herrero's picture

El entorno no puede ser más desolador. La circunstancia de que muchos hechos delictivos, contrarios a la propia naturaleza humana, queden impunes, es un síntoma preocupante del grave deterioro moral que padecemos. En ocasiones, la opresión de los buenos ciudadanos es tan cruel, y el nivel de violencia contra los que reclaman verdad y justicia es tan horrendo, que nos quedamos sin palabras. Sea como fuere, no podemos permanecer bajo la indiferencia, hemos de ser solidarios, actuando en común con valentía, sobre todo en entornos peligrosos.

La vida como diversidad de timbres y tonos

Víctor Corcoba Herrero's picture

A poco que nos adentremos en la vida, observaremos que toda ella rebosa variedad, y esto es lo que verdaderamente nos entusiasma; el conocer, el explorar otros horizontes. Únicamente, la muerte es quien nos injerta uniformidad. De ahí, lo importante de superar divisiones, de comprender y de dejarnos entender por toda existencia. Globalizado el mundo, sabemos que las tres cuartas partes de los conflictos tienen una dimensión cultural. Está visto que todos tenemos algo que aportar. La exclusión no es de recibo. No me cansaré de vociferarlo, nadie sobra, todos somos necesarios y precisos.

Una generación que no se halla y no sabe convivir

Víctor Corcoba Herrero's picture

La fuerza no puede poner orden en un mundo tan convulso, donde proliferan cada día más los odios ancestrales, la discriminación racial y la intolerancia; personalmente creo que se requieren de otros cultivos más de familia, con apego firme a los derechos humanos y a la dignidad. Cuando se desvirtúa la educación en valores, los hogares han dejado de ser vínculo de unión y unidad, y hasta la misma libertad de expresión se halla amenazada, resulta muy complicado armonizar esta diversidad y, aún más espinoso, avivar sociedades incluyentes.

No avivemos el peligro a la extinción

Víctor Corcoba Herrero's picture

Hoy más que nunca se necesitan agentes de concordia, personas dispuestas a darse y a donarse con la naturaleza y sus análogos, ciudadanos en diálogo para construir puentes de libertad y derribar los muros que nos acorralan. Es tiempo de acción y mesura. La pesca excesiva, el impacto del cambio climático y la acidificación de los océanos, ahora sabemos que afectan negativamente en la conservación y el uso sostenible de los bancos de algunas especies marinas.

Epístola al fundamento de nuestro existir

Víctor Corcoba Herrero's picture

Querida Madre: tus hijos, los humanos, continuamos recordándote, aunque algunas veces demos la sensación de poseerte por interés mundano, pero al fin sabemos que el cielo por sí mismo, necesita también de ti, la tierra, al menos para darnos sustento y vida a los mortales. Ojalá fuésemos más poesía que poder, más alma que cuerpo, alrededor de nuestro hogar diario, y volviésemos a cultivar mares de pétalos en lugar de dejarnos apresar por las riadas de impureza, generadas por nosotros mismos, a través de nuestro mezquino endiosamiento.

El poderío de los léxicos latinos

Víctor Corcoba Herrero's picture

Si ya en su época Rubén Darío proporcionó al mundo una corriente poética latina verdaderamente rompedora y modernista, el colombiano García Márquez situó también la narrativa hispanoamericana, en el sublime pedestal de la literatura mundial, con la publicación de: "Cien años de soledad" (1967).

Tiempo de gratitud y gratuidad (antes de que nos globalice la catástrofe)

Víctor Corcoba Herrero's picture

Nunca es tarde para poner en valor la gratitud y que reverdezcan los horizontes de la vida. Mostrar agradecimiento es lo propio de un ciudadano de bien, dispuesto a sentir el gozo de la interdependencia entre las personas y la variedad de especies con las que compartimos nuestro andar. De ahí, la importancia de protegernos unos a otros y de alumbrar la emoción de la poesía que nos alienta. Ojalá aprendamos a embellecernos con la bondad de unos y de otros, a ser cada día mejores con la esperanza de un porvenir mejor para todos, y a desvivirnos por la Madre Tierra y la Familia Humana.

De ningún modo es tarde para rehumanizarse

Víctor Corcoba Herrero's picture

El mundo se mueve en una encrucijada de caminos en los que únicamente la senda de la integración entre culturas puede ayudarnos a un futuro armónico verdaderamente esperanzador. La humanidad hoy corre serios peligros de extinción. O conciliamos nuevos abecedarios que nos reconcilien para vivir unidos, o esta deshumanización que soportamos nos lleva al caos más tétrico. Cada persona tiene tras de sí una contribución que hacer a la sociedad y hay que dejarlo que se pueda realizar humanamente como individuo.

Un puente entre generaciones

Víctor Corcoba Herrero's picture

De un tiempo a esta parte, el mundo está dividido y enfrentado a más no poder. La violencia engendra más violencia y ha comenzado el afán destructivo. Hay que poner sosiego y recapacitar. A propósito, el Consejo de Seguridad acaba de aprobar por unanimidad una resolución en la que se insta a los Estados a desarrollar, con la ayuda de agencias de la ONU y de Interpol, una amplia cooperación policial y judicial para prevenir o contrarrestar todo tráfico de bienes culturales que beneficie a los sembradores del terror o a sus cómplices.

La apuesta por un diálogo sincero

Víctor Corcoba Herrero's picture

Hoy el mundo necesita resolver el campo de los conflictos por la vía del diálogo y la comprensión, puesto que la violencia jamás resuelve contienda alguna, ni siquiera aminora sus consecuencias catastróficas. A poco que nos adentremos en nuestra historia veremos que el recurso a las armas lo único que ha generado es más dolor, más derrota de la razón, más fracaso de la humanidad. Es hora, pues, que aprendamos a dirimir las controversias por la vía del entendimiento, de la racionalidad y del consenso.

La sapiencia como puente entre generaciones

Víctor Corcoba Herrero's picture

De un tiempo a esta parte el mundo está dividido y enfrentado a más no poder. La violencia engendra más violencia y ha comenzado el afán destructivo. Hay que poner sosiego y recapacitar. Algo puede ser mucho. A propósito, el Consejo de Seguridad acaba de aprobar por unanimidad una resolución en la que se insta a los Estados a desarrollar, con la ayuda de agencias de la ONU y de Interpol, una amplia cooperación policial y judicial para prevenir o contrarrestar todo tráfico de bienes culturales que beneficie a los sembradores del terror o a sus cómplices.

La esperanza le incumbe a toda existencia

Víctor Corcoba Herrero's picture

Cada día estoy más convencido de que tenemos que recuperar nuevos modos y maneras de vivir, lograr tiempo para la reflexión, ejercer el derecho a ser uno mismo, sacar enseñanzas del pasado para nuestro presente y nuestro futuro, ser perseverantes ante las situaciones adversas; y, sobre todo, activar una energía constructiva, que tienda lazos de unión entre los pueblos y las gentes, máxime en un momento de tanta desolación para muchos seres humanos, víctimas de la exclusión, la indiferencia, el racismo y la intolerancia.

La realidad es diversa, pero la existencia única

Víctor Corcoba Herrero's picture

Todas las buenas maneras tienen que comenzar siendo poesía. Avivemos el verso y la palabra, el libre movimiento de ideas, hagamos el corazón y recreémonos en la creatividad de lo que nos circunda, y en nuestros modos y maneras de percibir e interpretar aquello que nos armoniza. Ante esta realidad tan plural hay que dejarse conocerse y reconocerse en todos, pues cada existencia es única y la vida es para vivirla en sociedad. Bajo este despertar a la belleza hemos de despojarnos de toda maldad, buscar lo justo, y aprender a amarnos.

No quiero ir tirando, sino viviendo

Víctor Corcoba Herrero's picture

Está visto que todo ser humano vive en una exploración permanente, cuando menos para poder sentirse libre, despojado de ataduras. De ahí, la necesidad de tener tiempo para nosotros, pues el gozo no está en el éxito a toda costa, ni en la afirmación de uno mismo en perjuicio de los demás, sino más bien en compartir, en donarse y en perdonarse, en ensanchad el corazón y en empequeñecerse como una minúscula semilla que un día, sin arrogancia de poder alguno, podrá ser fértil.

Ante las mil pesadillas y los millones de atropellos

Víctor Corcoba Herrero's picture

Es hora de levantarse y actuar. No podemos quedar paralizados por el recelo a lo que nos pueda pasar, tampoco por el miedo a ser aprisionados, necesitamos activar el coraje e impulsar el intelecto con tenacidad, pero sin fanatismos; con entusiasmo, pero sin rudeza; sabiendo que todo se forma de la unión y de la unidad, de caminar juntos y de hacer piña para aliviar las necesidades humanitarias.

Ya estamos hartos de tantas derrotas

Víctor Corcoba Herrero's picture

A veces pienso que, hoy el ser humano, vive en una permanente sensación de derrota; a juzgar por los diversos ambientes desilusionantes y egocéntricos que nos sacan de quicio. El aluvión de enojados es tan fuerte, que no hay esquina del mundo, donde los moradores muestren un semblante de satisfacción. Todo el mundo parece quejoso, resentido, sin horizontes, con ganas de armarse y de rearmarse para imponer sus doctrinas más populistas, o sea, más interesadas.

Somos obreros de mal gusto y peor gesto

Víctor Corcoba Herrero's picture

Necesitamos volver a lo armónico de la naturaleza, a sentirnos parte de esa obra en movimiento, donde va impreso el amor, o la idea de un Creador en la mente humana. Es período de reflexión, de pensar profundo, ante un tiempo de endiosamiento, que todo lo contamina de elementos tóxicos. La toxicidad es cada vez más fuerte, más radioactiva, tragándose todo lo natural que nos circunda. Está visto que somos obreros de mal gusto. No respetamos ni las formas de vida silvestre. El impacto de las actividades humanas es tan cruel, en ocasiones, que nos estamos destruyendo a nosotros mismos.

Vivimos en una época peligrosa

Víctor Corcoba Herrero's picture

Teniendo en cuenta que la vida es un itinerario de búsquedas, nuestra propia historia humana está crecida de movimientos, con lo que esto conlleva de cruces con aquello diferente y de nacimiento de nuevas civilizaciones. En su esencia, todos buscamos un celeste más claro, un camino más llevadero, un destino más armónico, un rumbo más estable. Desgraciadamente, cada día son más las incertidumbres y los conflictos, los desastres naturales y las persecuciones, lo que hace que los movimientos migratorios nos desborden como jamás.

Aquel que busca siempre halla

Víctor Corcoba Herrero's picture

Somos gentes de palabra y de memoria, de historias y de caminos, de mirar hacia atrás y de vernos hacia adelante, como buscadores, en espera de llegar o encontrar algo, aunque sea a nosotros mismos para encarar un porvenir reencontrándonos. Esta es la cuestión, intentar crecer con la vida, dejándonos explorar por la liturgia de los acontecimientos, con el valor y la paciencia precisa, sin miedo, por muy pesada que sea la carga, o los aires atmosféricos de la incertidumbre.

Hay que poner límites sobre todo al poder

Víctor Corcoba Herrero's picture

Nuestro mundo se ha convertido en un mar de olas, donde todas están interconectadas, cada una de ellas con su propia identidad, compartiendo marea con las otras, haciendo familia en definitiva. Al mismo tiempo, por desdicha, este cúmulo de ondas en ocasiones germinan violentamente, otras sin latido, desbordadas por la suciedad de una sociedad achaparrada, que no piensa nada más que en el consumo material. Para todo hay que poner límites, si en verdad queremos crecer como especie pensante. La prosperidad no puede ser privilegio de unos pocos.

Concurrencia de pulsos ante las atrocidades

Víctor Corcoba Herrero's picture

Cooperación, más cooperación y más colaboración, es lo que nos da fuerza para poder ingerir los días sin caer en el desconsuelo. Sin duda, ahí radica la mejor prueba de socialización, de avance humanista de la especie. Para todo nos hace falta tesón y esfuerzo, sin obviar que en solitario tampoco se consigue nada, es menester que la contribución de cada ser humano se intensifique, mayormente para prevenir y resolver los conflictos violentos que impulsan los sembradores del terror.

Nos puede contagiar la tristeza del alma

Víctor Corcoba Herrero's picture

A unos más, a otros menos, la tristeza del alma se contagia y es más cruel que cualquier nueva enfermedad. No la podemos esconder. Sólo hay que mirar y ver. El momento actual, crecido de dificultades y desconciertos como nunca, propicia esta atmósfera que por sí misma no nos deja vivir; y, aunque siempre se ha dicho, que después de la noche siempre llega el día, o que tras la oscuridad brota el sol, lo cierto es que todo parece agonizar en el absurdo, en la indiferencia, en la falta de consideración por el ser humano y su entorno.

Pages