Las pruebas del nuevo modelo que sustituirá el Concorde, que voló por última vez en 2003, ya las está realizando la NASA en el túnel de viento supersónico en Cleveland, Ohio. Los ingenieros luchan con un problema: Reducir el volumen de las explosiones sónicas hasta el nivel que exige la prohibición actual de aviones comerciales supersónicos.
El nuevo modelo de la NASA, en la foto a escala 1,79/100, de 2,4 metros de longitud, podría ser el nuevo avión supersónico del mundo. seguir leyendo »