¿Sabes ver las constelaciones del cielo de verano?

¿Sabes ver las constelaciones del cielo de verano?

Nuestros abuelos conocían las estrellas y eran capaces de reconocer la Vía Láctea o lo que ellos llamaban «El Camino de Santiago». Con el ritmo de vida actual, la conexión con el cielo y con la naturaleza se ha perdido para muchos de nosotros. De hecho casi no miramos hacia el cielo, nos perdemos las miles de estrellas que tenemos sobre nosotros y no somos capaces de reconocer las constelaciones más sencillas.

Pero el verano es el momento perfecto para redescubrir lo que nos ofrece la naturaleza después de la puesta de Sol. La buena meteorología, el tiempo libre y las vacaciones fuera de la ciudad nos invitarán a observar el cielo.

¿Qué constelaciones se pueden ver en verano y cómo distinguirlas? Lo primero es acceder a una zona sin contaminación lumínica. El siguiente paso es aprender a identificar a la Estrella Polar. A partir de ahí se puede encontrar la Osa mayor, Casiopea, el triángulo de verano, las constelaciones de Sagitario y Escorpio e incluso la Vía Láctea.

Lo primero, buscar una zona sin luz
Las constelaciones contienen estrellas de distinta intensidad. Hay algunas poco brillantes y otras bastante grandes en el cielo, de unos 30 grados de tamaño.

En todo caso, siempre es mejor buscar noches sin Luna y zonas alejadas de las grandes ciudades. También hay que tener en cuenta que la visión humana tarda 15 minutos en acostumbrarse a la oscuridad, así que necesitaremos un rato para poder disfrutar al máximo de las estrellas. Por eso se recomienda no encender ninguna luz blanca una vez que hayamos empezado a mirar al cielo. Los móviles, las cámaras de fotos o las luces de los coches pueden deslumbrarnos e impedirnos disfrutar de las estrellas.

Ten en cuenta que las estrellas se mueven en el cielo a lo largo de la noche, de la misma manera que se mueve el Sol o la Luna, es decir, de Este a Oeste. Por eso, parecerán girar sobre un centro situado muy cerca de la Estrella Polar.

Además, la mejor forma de disfrutar las estrellas es estar lo más cómodo posible. Necesitas ropa de abrigo aunque estemos en verano y una manta o una toalla para tumbarte en el suelo.

Una ayuda para localizar las constelaciones
La tecnología pone fácil encontrar las constelaciones. Los mapas de cielo, como Skymaps, pueden hacer todo el trabajo. También es útil usar una aplicación móvil para el cielo como Google Sky Maps o Night Sky Tools. En el ordenador se recomienda usar el programa gratuito Stellarium.

Manos a la obra: encontrar la Estrella del Norte
La estrella que será la más útil para interpretar el cielo es Polaris, la Estrella del Norte, así llamada debido a su ubicación. Hay varias maneras de localizar Polaris: una de ellas es localizar la constelación de la Osa Menor (Ursa Minor), y buscar a la Polar al final del pequeño carro, en la cola. El problema es que esta constelación puede ser difícil de localizar si hay demasiada luz en el ambiente.

Es más fácil encontrar la Estrella del Norte ayudándonos de la Osa Mayor. Esta constelación está formada por unas estrellas bastante brillantes que dibujan una forma de cazuela o sartén. Una vez localizada la Osa Mayor, se ubica a las dos estrellas que están al final (al lado opuesto de la cola o mango de la cazuela, es decir, en el lugar donde se vertería el líquido de la cazuela). Si se extiende una línea recta uniendo estas dos estrellas, llamadas Dubhe y Merak, y en la dirección de la estrella inferior a la estrella superior, encontraremos Polaris a unos 25 grados de distancia (cinco veces la distancia entre las 2 estrellas). Aunque es una estrella poco brillante y llamativa, es muy importante porque marca el Norte, y todas las demás giran a su alrededor.

La increíble Vía Láctea
Nuestra galaxia alcanza una posición muy alta en el cielo durante el verano. Está formada por miles de millones de estrellas y, si no hay contaminación lumínica, en el cielo tendrá el aspecto de una franja lechosa que recuerda a una nube. Lo que vemos en el cielo es el disco de la galaxia, donde apiñan las estrellas. Si usamos unos prismáticos podremos distinguir fácilmente cúmulos de estrellas y nebulosas, con ayuda de una guía. Por si cuesta percibirlo, el disco de la Vía Láctea (también llamado el camino de Santiago), pasa por Casiopea, el Triángulo de verano, Sagitario y Escorpión.

La constelación de Casiopea
Casiopea es una de las constelaciones circumpolares, es decir, que rodean a la Estrella Polar. Es fácilmente reconocible por sus cinco estrellas brillantes que forman el conocido asterismo en forma de «W» o «M». Casiopea señala al norte (y a la estrella Polar) apuntando desde los extremos de la «M» o «W». Al oeste de esta constelación está el Gran Carro de la Osa Mayor.

El triángulo de verano
El Triángulo de Verano no es una constelación, tan solo es un patrón de tres estrellas, Vega, Deneb y Altair, que está en la parte superior del cielo mirando al Sur, a primera hora de la noche durante el mes de agosto. Si estamos a principios de verano, el triángulo estará más al oeste.

Vega es la estrella más brillante de las tres, Deneb, la segunda y Altair la estrella más al Sur. Una vez que haya identificado el Triángulo de Verano, se pueden identificar tres constelaciones asociadas con esas estrellas: Lyra, el Arpa, Cygnus, el Cisne, y Aquila, el Águila. Entre estas, el Cisne tiene a Deneb como la estrella de la cola del cisne. También se refiere a menudo como la «Cruz del Norte».

Escorpio
Escorpio es de las pocas constelaciones que recuerdan al nombre que se les da, porque en el cielo tiene una forma muy similar a la de un escorpión. En corazón de este gran animal es la estrella supergigante roja Antares, una estrella unas 15 veces mayor que el Sol y con poco brillo aparente. Si no conoce bien el cielo, se puede confundir con Marte.

Sagitario
La constelación de Sagitario representa a un centauro según la mitología griega, pero es reconocida casi siempre por el asterismo de «La Tetera». Está situada entre Escorpio y Capricornio.

Entre las constelaciones de Sagitario y de Escorpio se encuentra el centro de la Vía Láctea, el agujero negro supermasivo Sagitario A (Sgr A*).

La lluvia de estrellas de las Perseidas

Este agosto se presenta interesante para disfruta
r del cielo. En pocos días podremos ver las Perseidas y el 21 de Agosto un eclipse de Sol.

Las Perseidas (o lágrimas de San Lorenzo) toman su nombre de la constelación de Perseo, de la cual aparecen surgir los meteoros. Suele ser la lluvia de estrellas más espectacular y fiable del año. Los meteoros son generalmente rápidos y brillantes y algunos dejan trazos en el cielo. Para este año, se estiman unos 20-30 «estrellas fugaces» (meteoros) por hora durante el pico de actividad (la noche del 12 al 13 de Agosto). Si no puedes verlas esa noche, no te preocupes porque las Perseidas seguirán siendo visibles hasta el 24 de Agosto pero en menor intensidad.

A tener en cuenta: al principio de la noche, si el cielo es oscuro, las condiciones se prevén buenas aunque no tan espectaculares como en 2016, fecha en la que la lluvia de estrellas fue muy activa. Una vez salga la Luna, a partir de la medianoche, la lluvia de estrellas estará un poco deslucida ya que el satélite no dejará ver los meteoros más débiles. Para ver las Perseidas aconsejamos acudir a lugares sin contaminación lumínica.

Origen de la lluvia de meteros: La mayoría de este tipo de fenómenos están producidos por cometas, que dejan detrás de si restos de polvo en su viaje alrededor del Sol. Cuando la Tierra se encuentra con esos restos, entran en la atmósfera a alta velocidad y se vaporizan a alturas próximas a los 100 kilómetros, formando meteoros visibles.

Fuente: ABC

CC

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