¿Cuándo recurrir a la cirugía?


Al igual que en la alimentación no puede prescindirse de ningún producto básico, en el caso de los cuidados estéticos ocurre algo similar: no es lo mismo rejuvenecer acudiendo al quirófano que con tratamientos de medicina estética. Con la pirámide de salud-estética podemos disponer de un menú equilibrado, en cuanto a tratamientos de belleza se refiere.

La pirámide de la salud estética que ha presentado recientemente Francisco Gómez Bravo, director de la unidad de cirugía plástica de la clínica Ruber, en Madrid (España), divide los tratamientos de belleza en varias fases según su complejidad para intentar huir del mal uso que últimamente se están haciendo de ellos, comenta el médico.

Con este esquema en forma de pirámide que ha creado, y que es similar a la que aconseja sobre alimentación, el doctor Gómez Bravo propone un menú equilibrado de los cuidados estéticos.

Para el cirujano, existen tres opciones de tratamiento, en función siempre de las necesidades del paciente, que es quien toma las decisiones tras el asesoramiento del profesional médico.

En la base de la pirámide se encuentra el nivel más básico y a su vez el más amplio. Es un área que corresponde a esteticistas, masajistas, entrenadores de fitness o nutricionistas, entre otros profesionales. Está compuesto por la dieta, el deporte y la cosmética.

El segundo nivel está ocupado por la medicina estética. Es el que llevan a cabo dermatólogos, odontólogos especializados en estética dental o médicos estéticos. Corresponde a tratamientos con la toxina botulínica, mesoterapia y radiofrecuencia. La parte alta de la pirámide corresponde a la labor de cirujanos plásticos.

Cuanto más alto en la pirámide se encuentran los procedimientos estéticos, mayor es la cualificación profesional que exigen al experto que lo practica. Son aquellos que conllevan mayores riesgos y un mayor tiempo de recuperación, aunque también los de mejores resultados y beneficios más duraderos.

Aunque Gómez Bravo considera muy adecuados los procedimientos no invasivos aquellos que no requieren de intervención quirúrgica y que se encuentran en los dos primeros niveles de la pirámide-, es conveniente que no se empleen como sustitutos de la cirugía plástica, defiende.

Los de medicina estética son tratamientos más asequibles en lo económico, hay mayor oferta e implican menor nivel de riesgo y menos tiempo de recuperación. Pero en ocasiones, al intentar compensar los efectos de un tratamiento más complejo, se corre el riesgo de convertirse en un paciente sobretratrado con resultados poco óptimos como rellenos excesivos o rostros inexpresivos, concluye el cirujano de la clínica Ruber.

Fuente:
Yahoo.com

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