Los nuevos precios de la carne y el pollo espantan a consumidores

Los nuevos precios de la carne y el pollo espantan a consumidores

Con los nuevos precios de la carne, el pollo, el queso y los huevos, seguirá disminuyendo la ingesta de proteínas de los ciudadanos, porque quien dependa de un salario mínimo no podrá comprar estos productos alimenticios.

De espanto están los precios de la carne en la mayoría de los establecimientos del ramo, pues oscilan entre 44 mil y 54 mil bolívares, dependiendo de la carnicería donde la oferten.

Mientras que un kilo de pollo se cotiza entre 26 mil 500 y 38 mil 900 bolívares. En Naguanagua, contrario a lo que piensan los consumidores, los precios más altos del pollo y del huevo están en el mercado municipal.

Algunos establecimientos ofrecen combos de carnes, con intenciones de atraer a los clientes, pero por lo general llegan muy pocos. Por medio kilo de bistec, medio de mechar y medio de molida piden 98 mil 800 bolívares. Si el cliente quiere que le pongan un kilo costilla adicional, debe cancelar 127 mil 300 bolívares. Por supuesto quien dependa de una pensión del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (177 mil 500 bolívares), no puede aprovechar esta “oferta”.

El kilo de queso blanco sobrepasa los 40 mil bolívares en la mayoría de los comercios, mientras que el cartón de huevos supera los 45 mil. Quien prefiera comprar mortadela, debe pagar el kilo a 43.700 bolívares. Quien tenga 63 mil bolívares disponibles, tiene la opción de comprar queso amarillo.

Los carniceros se defienden señalando que sus proveedores les aumentan los precios de las reses, hasta dos veces en un solo día. Además tienen que pagar personal, impuestos y servicios.

Admiten que el número de clientes no es igual que a mediados de año, pero no pueden hacer nada para remediarlo.

Carlos Alvarado, encargado de una carnicería de Naguanagua, señaló que la mayoría de la gente está comprando la carne y el pollo a razón de medio kilo, por lo que los negocios también pierden.

El comentario generalizado entre los ciudadanos, es que ya no se podrá comer nada, con estos altos precios de los productos alimenticios. Las consecuencias será mayor desnutrición entre la población y más gente hurgando en la basura.

Fuente: .el-carabobeno. / MF

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