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Fausto Masó

A polarizar, pues

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Para impulsar la ley que acabará con el alquiler de viviendas, los diputados del PSUV se “colocarán” al lado de los inquilinos contra los defensores de la propiedad privada. Si la oposición aceptase esa falsa polarización perderá la batalla política. Suena bonito rechazar que la vivienda sea una mercancía y, a continuación, dejar a los venezolanos viviendo en la calle y sin mercancías en los supermercados.

Deyalitza Aray

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Al no tomar en serio los insultos que lanza el oficialismo a los diputados de la oposición, se los convalida. Los que llaman “traidores a la patria” a sus adversarios continúan una tradición horrible, niegan la humanidad de sus prójimos, por eso los llaman escuálidos, escoria, gusanos, aunque también digan que a ellos los posee un amor infinito, imitando sin saberlo al mismo Robespierre. Detrás de esos vejámenes se asoma una amenaza, abren la puerta para la arbitrariedad y la violencia, hasta ahora menor en Venezuela.

Supina ignorancia

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El debate en la Asamblea lo ganó la oposición por paliza; los representantes oficiales demostraron su ignorancia, las razones por las que el socialismo del siglo XXI acabará mal, muy mal. Confunden gastar con inversión social, no saben que generan inflación y empobrecen al venezolano. Olvidan que la mejor inversión del estado es proporcionarle al ciudadano un empleo fijo, estable, pagado con una moneda con poder adquisitivo creciente como ocurre en varios países de América Latina.

No basta…

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Algo logró la MUD, puso a Chávez a la defensiva lo que el Presidente superó lanzando una catarata de insultos. Eso sí, no basta con invocar la situación internacional, la supuesta tradición democrática del Ejército, para convencerse de la imposibilidad de una aventura anti-democrática. En los últimos gobiernos de la cuarta república conspirar fue un deporte sin riesgos, enviaron a estudiar a Harvard a un militar que agarraron con la manos en la masa.

Ni casarse, ni arrimarse ni divorciarse

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Parecerá sorprendente, pero es cierto que el hecho inevitable de que desaparezcan las viviendas de alquiler obligará a los divorciados a continuar viviendo juntos en vez de separarse, y a convivir a continuación con los novios, o novias, de ambos, como ha ocurrido en otros países del socialismo real. Esa ley, además, limitará la natalidad, aunque nuevamente algún lector supondrá que el cronista exagera; impedirá a los estudiantes del interior alquilar habitaciones, complicará los planes matrimoniales, porque antes de casarse se alquila un apartamento o una habitación.

¿Quién quiere morirse?

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Al bajar del avión en Maiquetía, Chávez le ordenó a los infantes de marina colocarse en posición de combate: la imagen de los infantes supuestamente arrodillados frente a él sembró el pánico entre los que la interpretaron como una demostración de su apabullante control sobre la FAN. ¿Casualidad? No, qué va. A Chávez le irrita que lo acusen de sacarle provecho a su enfermedad, pero ¿qué no utilizaría un político como él en una lucha agónica por el poder?

Cuando le dan vacaciones a la muerte

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El mismo Chávez que fue capaz de cambiar el Escudo Nacional, exhumar los restos de Simón Bolívar, ahora censura el grito que lanzaron antes de morir el Che y tantos revolucionarios. Nadie había mandado de vacaciones una frase con una tradición tan ilustre en la izquierda. Imaginemos si el día anterior al desembarco del Granma Fidel le hubiera ordenado a los expedicionarios cambiar la palabra “muerte” por “vida”, con el argumento válido de que en unas horas muchos morirían.

El simulacro, las minicadenas

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Mientras más insiste el Presidente en demostrar que nada ha cambiado, aumenta la sensación de que el Gobierno sin la energía enfermiza de Chávez es un pobre simulacro. Durante 13 años hemos soportado un estado de histeria, subsidiado por los precios del petróleo. Nadie ha gobernado, pero interminables cadenas, amenazas, chistes, nos convencieron de que algo pasaba en Venezuela. En realidad, la verborrea disimulaba la falta de una épica, una ética revolucionaria, un espíritu de sacrificio.

¿Quién recuerda el caso Makled?

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Chávez pretende convencernos de una falsedad, hacer que creamos que el cáncer no le impedirá seguir concentrando el poder, tomar todas las decisiones, trabajar de lunes a domingo. En el mismo tono pasa de pedir solidaridad a insistir que nada ha cambiado, por tanto ratifica a ministros y militares.

Rechaza que se emita un parte médico que le quitaría misterio a su enfermedad, para seguir utilizándola políticamente. Sigue los consejos de un maestro: en estos días Fidel Castro ha demostrado que su asesoría bien vale para Chávez 100.000 barriles diarios.

Adelantar las primarias

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¿Dónde está el piloto que nos conduce a la gran catástrofe del siglo XXI? Con su ausencia se hace visible el horror. La extraña dolencia de Chávez agrava el clima político. No hay un segundo que tome el mando en el Partido Socialista Unido de Venezuela, a los gobernadores chavistas los quieren devorar los propios chavistas, brota el mal de fondo típico de todo partido caudillesco.

Los hijos de los pobres

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¿Nos rasgamos las vestiduras porque Chávez permanezca en La Habana? Ojalá que él y nosotros tomáramos unas vacaciones de un año. Mataron a 21, ¿o a 37?, presos en la cárcel del Rodeo… si hubieran asesinado a 37 militares o a 37 ciudadanos de Chacao, no hubiera habido un debate sobre la violación de la Constitución, pero como murieron 21, ¿o fueron 37?, hijos de los pobres, y para colmo delincuentes, hay que escandalizarse porque Chávez haya violado otra vez la Constitución. La violará 10 veces en julio, 15 en agosto, 22 en septiembre.

El chavismo sin Chávez de la oposición

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Hasta ahora en Venezuela nunca se ganaron elecciones defendiendo el capitalismo, aquí han sido de izquierda hasta los miembros del Ku Klux Klan. Los presidentes venezolanos han sido antiimperialistas. Nuestros políticos se han definido como de centro izquierda, nunca de derecha, ni siquiera de centro. Ahora, en voz baja, más de uno defiende el capitalismo pero en público no se atreve a tamaña herejía.

Chávez 10, MUD 1

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¿Diez tarjetas pesan más que una? ¿Diez veces el rostro de Hugo Chávez en el tarjetón no representará una ventaja frente al candidato de oposición? Si se impone la tarjeta única para la oposición, el chavismo ganaría ventajas psicológicas y políticas. En su mejor época, los partidos inventaban organizaciones electorales para multiplicar la presencia de sus candidatos en el tarjetón, dar la impresión de una gran alianza. Hubiera sido fácil en esos tiempos para AD, Copei o el MAS imponer la tarjeta única para su candidato, prefirieron presentar varias tarjetas en vez de una.

Con la mejilla destrozada

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A lgunos expertos en mercadeo político, sabios en derrotas y en buenas excusas, recomiendan a los candidatos no caer en las provocaciones de Chávez. Si los acusan de ratas piden que contesten que las personas decente no usan ese lenguaje, y presenten la otra mejilla como si fueran la reencarnación de san Francisco de Asís y no aspiraran a triunfar en el sucio arte de la política.

¿A quién le quita votos María Corina?

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Julio Borges no imitó a los fundadores de partido que los dividían antes que ceder la candidatura. Así Capriles ganó tiempo, cuenta ahora con un partido solidificado a su lado. López y Borges enfrentados uno con el otro tornaron a Capriles un candidato inevitable. Capriles arrancó con ventaja, pronto tendrá rivales. En unas semanas Un Nuevo Tiempo y AD lanzarán candidato, y si Pablo Pérez prefiere seguir de gobernador en el Zulia, los valores de Ledezma irán al alza.

El insomnio de Chávez

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A Chávez el dinero no le alcanzará nunca, siempre requiere más. Ni con el barril de petróleo a 100 dólares duerme tranquilo. De pronto, en sus últimas cadenas menciona la sustentabilidad del modelo, la posibilidad de que naufrague la revolución porque un día los cheques no tengan fondo, este curioso socialismo impone la justicia social a fuerza de dinero para pagar expropiaciones, aumentos de sueldo, bonos. Este socialismo se resignó ya a no aumentar la producción nacional, no cree en sus planes agrícolas.

Imperialismo suavecito

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El Financial Times re cio comercial de Brasil y desde este año el principal inversionista extranjero. China invita a Brasil a la reunión de los grandes países emergentes. Brasil quiere que China no le compre sólo acero, soya y otras materias primas, aspira a venderle también aviones, productos industriales. Venezuela le vende materias primas a China y le compra productos manufacturados, una relación de intercambio colonial con una gran metrópoli.

Por un gobierno de transición

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¿El pueblo se equivoca? Sí, a menudo. Votó por Chávez, apoyó la locura del 11 de abril y la abstención; hoy sensatamente apuesta por la vía electoral, consciente de que Chávez no es Gonzalo Barrios, y de que no aceptará perder las elecciones por 30.000 votos. Ahora el pueblo está arrecho con la Mesa de la Unidad. Rechaza aplazar las primarias para febrero del próximo año... ¿Tiene razón? Sí, pero no hay que exagerar, sólo pasa que el país, además de un candidato, quería ya un líder. Tendremos candidato en 10 meses, nos faltará un líder 10 meses.

¿De dónde salió Humala?

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Ollanta Humala salió de los últimos lugares en las preferencias de los electores para ponerse a la cabeza en las encuestas. ¿Qué pasó? No necesariamente las encuestas mienten; las encuestas honestas, las que no son complacientes con los clientes, las más serias y profesionales dependen del humor de los encuestados que a veces no saben lo que quieren y cambian de opinión a última hora, frente a una buena campaña o un acontecimiento imprevisto. Eso parece que está ocurriendo en Perú.

El triunfo de Franklin Brito

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Algún día le harán un homenaje nacional a Franklin Brito. Su ejemplo cambió la historia. Obstinado hasta la temeridad, en una lucha que no llamaba demasiado la atención los primeros tiempos, realizó la asombrosa hazaña en Venezuela de llegar hasta las últimas consecuencias. Y hasta más allá de ellas, porque ahora cientos de jóvenes también se lanzan a huelgas de hambre y le propinan tres derrotas a Hugo Chávez.

El malo conocido

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Según Gadafy a su régimen no lo amenaza el imperialismo, sino Al Quaeda; le dice a Estados Unidos que el enemigo de su enemigo es su amigo, prefiere que lo vean al lado de Washington en la lucha contra el terrorismo y le envía mensajes discretos a los europeos. Conoce a los venezolanos desde que por Trípoli desfilaban los líderes de la izquierda, ninguno volvía a Caracas con las manos vacías. Alguno utilizaba los recursos para la revolución, $ 350,000, para su beneficio personal, como comentaba quejoso el embajador de Libia a Pedro Duno y a Domingo Alberto Rangel.

No es nada loco

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A los contados miembros del chavismo duro les molestaron las declaraciones del vicepresidente Jaua aceptando la colaboración de los gobernadores de oposición para combatir la inseguridad: la reunión del Consejo Federal con alcaldes y gobernadores les cayó como una patada en el estómago. Por el canal 8 y por emisoras de radio se criticó indirectamente al propio Chávez, quien elogió al gobernador del Zulia; se le recordó al Presidente que, según la doctrina oficial, capitalismo y socialismo se excluyen.

Soy adeco, y ¿qué?

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Algunos les disparan por la espalda a los diputados de la oposición, critican su supuesta falta de preparación, les extraña que no presenten videos, cuenten con barras; los comparan con los grandes asambleístas de la historia del país; se quejan de que no incluyan en sus filas especialistas en petróleo, constitucionalismo, economía, relaciones internacionales. Olvidan la compleja tarea de unificar a la oposición, lo que parecía imposible para la mayoría.

Primarias, ya

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Avanza inexorablemente la destrucción de Caracas: la autopista al litoral pende de un hilo que se cortará tan pronto construyan las viviendas prometidas en la zona, la única esperanza reside en la infinita incapacidad y charlatanería oficial, pero si se cumple con una parte siquiera de lo prometido, sin haber planificado autopistas, escuelas, plazas, Caracas será inhabitable. ¿En estos tiempos desastrosos la oposición debe dedicarse a discutir quién será el candidato? Pues sí, claro que sí.

¿Quién ganará las primarias?

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El comportamiento del PSUV en el debate parlamentario recuerda una obra de teatro meticulosamente ensayada por un autoritario director de escena, el propio Hugo Chávez. No cuesta nada imaginarlo regañando a sus propios diputados, alentando las agresiones y las bravuconadas. Ni un diputado del PSUV habla con voz propia y se sale del guión, la mayoría se limita a participar en un coro que repite consignas callejeras.

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