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Fausto Masó

El precio de la notoriedad

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Si los boliburgueses hubieran visto el Padrino I, II y III habrían confiado a sus hijos blanquear sus fortunas. Olvidaron reglas elementales de la mafia y pagaron el precio. ¡Llamaron demasiado la atención! Aparecían en las páginas sociales iguales que las amantes de ciertos presidentes, compraban automóviles de 150.000 dólares. Los jefes de la mafia no presumen de ser dueños de bancos, compañías de seguro.

Socialismo de la basura

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Esta basura es endógena, nunca antes el socialismo produjo tantos desechos. Budapest o Varsovia resplandecían de limpias, no había consumo ni despilfarro, ni tampoco basura. Gracias al petróleo, el venezolano todavía consume. Hemos inventado el mejor socialismo que el dólar puede comprar, pero por desgracia este socialismo del siglo XXI no sabe recoger la basura. ¡El socialismo del siglo XXI es el socialismo de la basura! Basura por todas partes, montañas de basura.

Bipartidismo para todo el mundo

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La Mesa de la Unidad recuperó terreno: Ramón Guillermo Aveledo habló el pasado jueves en Aló Ciudadano como representante de la Mesa, no de un partido. Se dice que hay 40 partidos, cuento de camino: tres o cuatro existen en varios estados, otros están localizados en un solo estado, unos viven del recuerdo, hay partidos de maletín y por fin algunos en gestación. Obviamente hay que tomar más en cuenta a los primeros, pero por algo todos ­chiquitos, grandes y medianos­ quieren colarse en la Mesa.

¿Tropezar con la misma piedra?

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En 1999, Chávez rescribió la historia, sin que nadie defendiera a la cuarta república: los interesados se escondieron despavoridos, repetía las acusaciones de Gómez y Pérez Jiménez que cubrieron de oprobio a los partidos. El antipartidismo nació con los dictadores y alcanzó su perfección con Chávez, quién se ha beneficiado de la abstención y del desprecio a los partidos.

En las chiquitas desaparecen los “ni-ni”

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Quítense la musaraña de la cabeza, los partidos están vivos y coleando; en cada elección forman filas a sus puertas quienes buscan ser incluidos en sus listas. Los que se han postulado por su cuenta o se presentaron como independientes han desaparecido en la noche de los tiempos. Chávez rompió esta regla, y ya vemos como nos fue. Caldera, un fundador de la IV república apoyado por una disidencia copeyana y grupos de izquierda, también llegó a Miraflores en los estertores de la IV república. Hoy en la oposición ¿desgraciadamente?

¿Como Stalin? No

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Stalin sacó del Gulag a generales rusos para que dirigieran el Ejército Rojo, cuando los nazis avanzaban a toda velocidad hacia Moscú. Chávez no es Stalin, preferirá a quien cuelga un retrato del Che en su oficina al experto que haya trabajado para Siemens. Carlos Andrés y el gobierno colombiano enfrentaron con éxito una crisis eléctrica, los asesoraron técnicos como los que dirigían Edelca. Ahora, en las empresas estatizadas, con el pretexto de la fidelidad revolucionaria, se reemplaza a la gerencia.

Otra, otra y otra vez

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El mayor ilusionista del siglo XXI se apresta a aturdir a sus electores como esos reyes del novelón de televisión que no alteran la historia de la Cenicienta. Tocará a la puerta con igual cuento de camino, aprovechará que sus adversarios todavía no han comprendido que Venezuela es otra, más pobre, más resentida, más desamparada. Les venderá ilusiones, la promesa de salir de abajo. No hay otro mensaje superior en este tiempo, sólo que la oposición se encuentra en mejores condiciones de vencer la exclusión y la pobreza, si acepta que sean el gran tema electoral.

El infierno a 5 bolívares

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¡Yo estaba tan contento la semana pasada! La popularidad de Chávez caía y caía, según algunos encuestadores. Le tumbaban cada semana 10 puntos; pronto estaría en negativo. Ahora, me subió la bilirrubina. Chávez arrancó la campaña 15 meses antes de las elecciones legislativas. Vivo el muchacho. Anda en campaña, pues. Mandó al pana Jesse Chacón a seducir empresarios, ya se inscribieron en organizaciones empresariales chavistas, algunos de origen cubano o judío: No les molesta que Chávez acuse a Israel de genocida, una enormidad, o se abrace con Fidel Castro...

Después de las marchas, ¿Qué?

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¿Otra marcha? ¿Y otra? Nada levanta el ánimo como una buena marcha, pero también al volver a casa muchos se preguntan qué viene después, como si no les bastará con caminar, sin darse cuenta de que hacerlo es mejor que ser un estratega de café con leche. Las marchas representan un acto de fe en que prevalecerá la democracia, una comunión entre el este y el oeste de Caracas, una oportunidad para la creatividad, un desafío compartido: siempre se ignora qué espera a los manifestantes: plomo, gas, agua, o nada.

Chao, miedo

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La oposición ha cometido un pecado mortal: Marchó por la parte de la ciudad que el chavismo había proclamado como Venezuela independiente, sin preguntarle a sus vecinos si querían prohibirle a los otros venezolanos pasar por ahí. A partir de ahora no le quedará otro remedio a la oposición que afirmar su derecho a transitar, expresarse, marchar, por toda Caracas. Por otra parte, los acontecimientos del pasado jueves demostraron que el miedo está desapareciendo. Quedó claro el juego: los violentos acusaban a sus víctimas de violentos.

El elusivo 60%

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Todo lo previeron en la sala situacional de Miraflores, menos que los habitantes de Caraballeda temieran que los campos de golf socialista tuvieran el destino de los grandes hoteles del litoral, volverse basureros. Algo similar ocurrió en Curiepe y en otros pueblos de Barlovento, donde no quieren que les tomen militarmente sus dispensarios. La huelga de los trabajadores de Gdansk, organizada por Lech Walesa, le quitó la razón de ser al gobierno socialista polaco: decían representar a los obreros y los sindicatos se iban a la huelga. Ahí comenzó el final del socialismo real.

¿Gonzalo Barrios del siglo XXI?

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Hay lógica en la locura que vivimos, nada ocurre arbitrariamente o responde a un trastorno psicológico, ni a una estupidez galopante, siempre se actúa de acuerdo con un proyecto, un plan, absurdo para los que no lo comparten, pero claro para los que creen en Chávez, y para el propio Presidente. No entender esa lógica, subestimar al presidente, creer que inevitablemente las cosas se arreglan por el camino, ha ayudado mucho a que Chávez se imponga.

Las honduras de Chávez

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A Chávez le preocupa Honduras y las elecciones del próximo año. La retórica democrática funcionará pronto en su contra porque las cuentas no le cuadran: aunque impusiera la legislación más ventajista lo amenaza una derrota electoral decisiva. Su revolución depende de una justificación basada en procesos de votación. Por ahora, y para curarse en salud ahorca a los medios, comprobará que la hegemonía comunicacional no genera popularidad y menos credibilidad para su gobierno. Estatizará la televisión y la radio y perderá las elecciones, si se llevan a cabo.

Con las cartas marcadas

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¿Qué le faltará a la oposición después que logre una unidad de hierro? Todo. Le tocará ganar en diciembre unas elecciones legislativas poco limpias, injustas y arbitrarias, en las cuales el Gobierno gastará cien bolívares por cada uno de la oposición y usará abusivamente la televisión. No hay que hacerse ilusiones, sino llegar al corazón del pueblo, volverse una mayoría clara a pesar del Consejo Nacional Electoral y de cualquier legislación electoral. No habrá seguridad jurídica en Venezuela este año ni el próximo, el Plan República funcionará a favor del Gobierno.

¿Reforma urbana?

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Lo he comprobado: nunca está más oscuro que cuando nos cortan la luz. Por un abrazo de Cristina Kirchner Chávez da la vida: los dólares de los viajeros, las universidades, los laboratorios, se los entrega a Techint. Faltan algunas medicinas, o cuadruplican el precio: la caridad comienza por Argentina, no por casa. Este año nos quedaremos sin arepa para complacer al Banco Santander y a las multinacionales. Chávez no renegoció la compra de Sidor, pagó completo a pesar de que hoy no vale ni la cuarta parte después de la crisis económica.

Repetir la maniobra

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No es fácil. Necesitan bajarse de una nube: aceptar que no los sacarán del hoyo ni el Ejército, ni Estados Unidos, ni la Organización de Estados Americanos, ni ningún tribunal internacional. Olvidarse de las soluciones mágicas, el fast track; convencerse de que sólo una tenaz y constante movilización política derrotará a Chávez. La labor realizada en 100 días por el gobernador de Miranda y los nuevos alcaldes envía un mensaje: Irene Sáez transformó la política venezolana al administrar con eficacia el municipio Chacao.

Más allá del movimiento estudiantil

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¿Estamos presenciando el nacimiento de una segunda generación del 28? Llegaría al poder alrededor de 2039, si avanzara al ritmo de la primera, pero hoy los procesos se aceleran. Descacharrante: a los estudiantes les bastaron unas conversaciones por teléfono para unirse y coordinarse, ¡qué ejemplo para la oposición! Mañana, ¿se limitarán a ser puntas de lanza de la oposición? ¿O pensarán el país más allá de Chávez y del antichavismo? Los estudiantes no se conformarán con ser testigos de mesa y desfilar con las manos en alto.

El cascabel de la Piedrita

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¿Cuándo le sea necesario podrá Chávez controlar movimientos como la Piedrita? En los barrios de Caracas, grupos armados poseen mejores armas que la Policía Metropolitana, como ya se demostró en La Vega y en el 23 de Enero.Representan el peligro clásico de las organizaciones paramilitares: un día harán lo que les venga en gana, afirmarán con razón que representan realmente la revolución y lucharán contra los corruptos y los burgueses del propio movimiento revolucionario.

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