¡Tequeños!


La historia de los tequeños se remonta a finales del siglo XIV. Dice la leyenda que una cocinera de la Ciudad de Los Teques, elaboraba un alimento de forma cilíndrica, con masa restante de los pasteles típicos de la zona y le colocaba un poco de queso blanco y suave en forma de barrita en su interior.

En esta época la ciudad de Los Teques era una zona vacacional de las familias más acaudaladas de Caracas, y hasta la capital llegó su fama, pasando a ser un clásico en todo tipo de festejos. Otros dicen que su nombre es debido a la familia Baéz, que inventaron el pasapalo, muy similar al tequeño.

Esta familia llevaba sus pasapalos a la estación “El Encanto” hasta “Caño Amarillo” en Caracas y cuando llegaban eran tan famosos que la gente gritaba: “¡Llegaron los tequeños!” refiriéndose a la gente de Los Teques y con el tiempo este nombre sustituyó al pasapalo. Los más atrevidos dicen que son de origen zuliano, que nacieron en la Villa del Rosario a comienzos de siglo XX, creados por un señor de origen italiano y de apellido Franco.

Sea una u otra la historia real, este plato ha traspasado fronteras y lleva con orgullo su nombre por todo el mundo, todo un homenaje a los cocineros de Los Teques.

Ingredientes:

1/2 kg. de Harina de fuerza
1 huevo grande
250 gr. de mantequilla
1/2 cucharada de sal
180 ml de agua tibia
Queso duro blanco cortado en palitos de unos 7x2 cm.
Aceite de oliva virgen extra suave para freír

PREPARACIÓN DE LA MASA

Ponemos en un bol grande la harina de trigo excepto unas 2 cucharadas de harina que dejamos para ir engordando la masa. Con una cuchara hacemos un hoyo en el centro del bol, echamos la mantequilla cortada en dados y el huevo.

Añadimos el agua tibia y sal. Batimos con una cuchara de madera desde el centro hacia afuera y vamos poco a poco mezclando con la harina, seguimos removiendo con las manos lo que empieza a ser la masa, por ahora será una mezcla pegajosa pero firme.

Preparamos la zona donde vamos a amasar, la encimera de la cocina es perfecta. Espolvoreamos la zona con harina, sacamos la masa del bol y empezamos a trabajarla. Es muy importante el refinado para que quede más elástica, estiramos la masa como un churro y la retorcemos en espiral varias veces. Al final volvemos a juntar y amasar de nuevo durante unos diez minutos. Este es el truco que hace que la masa quede perfecta.

Después de esos 10 minutos podremos manipular la masa con más rapidez ya que irá quedando elástica y homogénea. La medida de harina correcta es “hasta que la masa no se pegue a las manos”, pero tampoco se debe abusar. Recordad que la cantidad depende de la harina que vayáis a utilizar, pues no siempre vienen de moliendas iguales, ni el tipo de trigo es el mismo.

Vamos convirtiendo la masa en una bola. Cogemos el anterior bol, lo enharinamos y metemos la bola dentro. Tapamos el bol con un trapo de algodón durante unos 30 minutos.

PREPARACIÓN DE LOS TEQUEÑOS

Cortamos la masa en dos trozos y en la encimera de la cocina la trabajamos con los dedos hasta que nos quede una superficie plana. Espolvoreamos un poco de harina y seguimos estirando con la ayuda de un rodillo.

Cuando la masa quede fina, cortamos en tiras uniformes. Con ellas forramos los palitos de queso sin que nos quede ningún hueco para que no escape el relleno cuando los friamos.

La única dificultad de esta receta está en la temperatura del aceite, ya que si está poco caliente la masa cae al fondo, pero si está demasiado caliente se nos dorarán muy rápido y el queso no quedará cremoso por dentro. La primera tanda nos servirá para probar las siguientes y que nos salgan de rechupete.

Echamos a la sartén nuestros tequeños. Cuando estén dorados los sacamos a un papel absorbente. Así ya estarían perfectos, pero yo los dejaría enfriar un poquillo por si nos quemamos.

Image

Ya tenemos nuestros tequeños para cualquier fiesta , ya sea o no venezolana.

Fuente: http://www.recetasderechupete.com/tequenos-venezolanos-o-pasapalos-relle...

AJ

Compartir



 
 
 
 
 
 
 
 

Comentarios

 
 
 
 

Suscribete a nuestro boletín semanal