Colocas mal los alimentos en tu nevera: así es cómo debes hacerlo

Colocas mal los alimentos en tu nevera: así es cómo debes hacerlo

La distribución de tu refrigerador tiene un papel fundamental, pues de ella depende la vida útil de la comida y, por consiguiente, evitar asumir riesgos con tu salud, como una intoxicación alimentaria.

Llegas a casa después de un duro día de trabajo, cargado con la compra. Abres la puerta y vas directo a la cocina. Dejas las bolsas en el suelo o la mesa, y te dispones a colocar todo. Las galletas, pan de molde, arroz... al armario. Y los alimentos frescos, al frigorífico. Ubicas todo en el primer lugar libre que ves. Vas con prisa, estás cansado y no te apetece pensar demasiado. Pues, amigo, lo de tus cajones da más igual, pero sí que has de tener cuidado con la organización de tu nevera.

La distribución de tu refrigerador tiene un papel fundamental, pues de ella depende la vida útil de la comida y, por consiguiente, evitar asumir riesgos con tu salud, como una intoxicación alimentaria. Si no lo organizas bien, puedes convertir tu nevera en un foco de infección, sobre todo durante los meses calurosos. En el frigorífico se almacenan todo tipo de alimentos. Carne, pescado, embutidos, lacteos, frutas, vegetales... Y debes saber dónde posicionar cada uno.

Estante del medio

Aunque no es la parte más fría de la nevera, todavía mantiene fríos los alimentos. Aquí debe ir la leche, los yogures, los quesos duros y... ¡los huevos! Estos productos no deberías meterlos en la puerta -y seguro que con los huevos lo haces-, ya que necesitan una temperatura constante, y la de la puerta fluctúa cada vez que el refrigerador está abierto.

Estante inferior

En el estante inferior debe ir la carne y los pescados crudos, ya que es la parte más fría de la nevera. Eso sí, siempre cubiertos o cerrados con film. Si los ponemos en este sitio, los alimentos evitarán la contaminación cruzada, y evitaremos que se filtren la sangre o jugos que liberan a otros alimentos.

Cajones

En los cajones situados en la parte inferior tendremos que guardar verduras, ensaladas y frutas. Pero no todos: los tomates y los aguacates debes mantenerlos fuera de la nevera. Los limones, siempre dentro.
Las frutas y las verduras debes ponerlas en sus envases originales y no apilarlas, ya que podrían estropearse. En invierno puedes saltarte esta regla, ya que estos alimentos pueden conservarse a temperatura ambiente, a no ser que las quieras consumir después de muchos días, en ese caso tendrás que guardalas en la nevera.

En las puertas

Es la parte más caliente de la nevera, por lo que aquí meteremos productos como la mermelada, las salsas, mayonesas y los zumos de frutas. También introduciremos los quesos blandos y la mantequilla, los únicos productos lácteos que pueden almacenarse aquí.

Asimismo, es el lugar idóneo para las conservas de larga duración y las bebidas, siempre que hayan sido abiertas.

Dudas frecuentes

Hay dos productos cuya conservación siempre causa dudas. Es el caso del ketchup y del alcohol. ¿Los metemos en la nevera o no? En caso afirmativo, ¿dónde? Respondamos.

El ketchup, o la salsa de tomate, puede conservarse fuera de la nevera, siempre y cuando sea un lugar fresco y seco. No obstante, si hemos abierto el bote, es preferible que lo guardemos dentro, ya que el desprecintado da lugar a la oxidación del contenido. Si lo metemos en el refrigerador, evitaremos que el color, sabor y calidad del alimento se deterioren a lo largo de un plazo de ocho semanas.

En cuanto al alcohol, ocurre más o menos lo mismo. Si la bebida no se abre, se puede mantener en cualquier lugar en la nevera, como en las puertas, donde suele estar.

Fuente: El COnfidencial

AJV

Tags: 
Categoria: